Terremotos y Maremotos en la Historia de Concepción (I Parte)

altUna Región marcada por la fuerza de la naturaleza y la de sus habitantes

El Origen del Mundo Mapuche

El origen del mundo para el pueblo Mapuche esta explicado desde la confrontación permanente de dos grandes fuerzas, representados por dos serpientes gigantescas Cai Cai Vilu (las aguas) y Tren Tren Vilu (la Tierra). Por eso nuestros ancestros cada vez que había un gran terremoto se aprovisionaban rápidamente y huían hasta las mayores colinas (cerros tren tren) donde permanecían por días mientras el peligro pasaba, de lo contrario serian victimas de Cai Cai que los convertiría en sirenas (sumpay) peces o rocas en el mar.

Esta leyenda grafica muy bien la realidad, las dos grandes placas continental y de Nazca que en sus choque permanente han configurado nuestra geografía, la tradición revela además otro hecho: los grandes terremotos hacen ondular y moverse la tierra y el mar como si bajo ellos hubiera dos grandes serpientes. La historia transmitida de generación en generación hasta nuestros dias sin duda es una forma muy educativa de supervivencia.

Nosotros que todo lo confiamos a la tecnología pudimos constatar en los hechos su debilidad.

El invasor español y su visión de los cataclismos.

No se cumplían 20 años de la fundación de Concepción cuando un terremoto y posterior maremoto azoto la ciudad, a las 9 de la mañana del 8 de febrero de 1570. “Vino repentinamente un terremoto en aquella ciudad, tan grande que se cayeron la mayor parte de las casas, y el suelo se abrió por tantas partes que era admirable cosa verlo; de manera que los que andaban por la ciudad no sabían qué se hacer, creyendo que el mundo se acababa… Luego vino la mar con tanta soberbia que anegó mucha parte del pueblo, y retirándose, volvía con grandísimo ímpetu y braveza” relata Alonso de Góngora Marmolejo testigo presencial de los hechos.

Según los relatos la tierra siguió temblando cinco meses, los científicos han estimado en 8,3° magnitud richter (m.r.) dicho evento sísmico. Sin embargo no fue el único desastre para los españoles ya que al terremoto-maremoto, le siguió un alzamiento de los mapuche capturados y hechos esclavos, apoyados por comunidades que atacaron la ciudad. Concepción fue reconstruida por los españoles que sobrevivieron refugiándose en una loma vecina y luego de que llegaran refuerzos militares desde Laja y Santiago.

Cinco años mas tarde un terremoto afecto la ciudad de Valdivia (16 diciembre 1575) con una magnitud de 8,5° m.r. que provoco un maremoto que nuevamente afecto a Concepción. Curiosamente ese terremoto genero por derrumbes una represa en el lago Riñihue, tal cual ocurrió en 1960. El Capitán español Mariño de Lobera logro evacuar Valdivia antes de que llegara la avalancha, imitando la acción de los mapuche que abandonaban la ciudad hacia sitios altos.


Terremoto y Maremoto de Concepción, 15 de Marzo de 1657

A las siete de la tarde del 15 de marzo de 1657 un terremoto, de 8° m.r. azoto Concepción “La sacudida derribó los templos y las casas, que al caer aplastaron a algunos de sus habitantes: Los víveres y los haberes se habrían podido salvar en parte si no hubieran seguido al remezón tres salidas consecutivas del Mar. A las nueve y media de la noche, advirtieron los habitantes que el mar se retiraba considerablemente de la playa, y poco después una ola gigantesca, que alcanzó hasta la plaza… El maremoto se repitió dos veces más, en medio de fuertes remezones que se sucedían con cortos intervalos”.

La mayor parte de la población alcanzó a salvarse, refugiándose en las lomas vecinas. El número de muertos fue 40 personas. Mas la población entera quedó sin techo y sin víveres a entradas de invierno.

En 1730 (8 de julio) un gran terremoto 8,8° m.r. que afecto a La Serena, provoco daños menores en Concepción, sin embargo un fuerte maremoto le precedió: “En Concepción, las aguas, se retiraron media legua de la playa (2,5 kilómetros aprox.) y, por cuatro veces, una ola gigantesca cubrió la parte baja de la ciudad, derrumbando todo lo que el terremoto había dejado en pie. A raíz del remezón de las 4 y 45 de la mañana, el mar hizo una tercera salida, mayor que las dos primeras, en la cual entrándose por las plazas y las calles de esta ciudad… nadaban las camas, las sillas, mesas… y así muchos desnudos, como los cogió la noticia de la salida del mar, huyeron a los cerros; hasta el señor obispo, el doctor don Francisco Antonio Escandón”. (Carta de los jesuitas al rey)

Terremoto del 25 de mayo de 1751: Traslado de la ciudad de Concepción.

A la una y media de la madrugada del 25 de mayo un fuerte terremoto (8,5° m.r.) asoto Concepción: “vino un fuerte remezón, con el que todos precipitados corrimos cada uno en la forma en que se hallaba a los patios de las casa… diez minutos después del primero un terrible temblor de tierra que sólo de oír los bramidos que ésta daba apenas había quien no estuviera fuera de sí. Su mayor fuerza me pareció que duraría como seis minutos. En cuyo tiempo se reconocieron tres repeticiones más fuertes alcanzándose el uno al otro; y no quedó en este instante templo, casa grande ni pequeña que no se arrojase, pues ni aun las personas se podían mantener en pie ni huir de las casas” (Claudio Gay).

Los pobladores presintieron en el acto que el mar iba a salir. La fuga se presentaba esta vez más difícil, varias personas habían quedado aprisionadas entre muros; otros estaban cercados por ruinas, y la oscuridad de la noche impedía orientarse. Por suerte, la Salida del Mar tardó mas de media hora, y en este tiempo, “todos los que estaban en estado de servirse de sus piernas lograron ganar las alturas vecinas, remontando, sus flancos profundamente despedazados por el cataclismo”. Desde la altura pudieron ver que el mar se retiraba, y como a los siete minutos, “volvió con grandísima fuerza, encrespando ola sobre ola con tanta altura que excediendo sus límites, superó y coronó toda la ciudad entrando con más violencia que la carrera de un caballo. Retiróse con gran fuerza y llevándose tras de sí todas las paredes aún no caídas”. Un buque se varó en medio de la ciudad en la primera salida del mar. Unas treinta personas, en su mayoría ancianos y enfermos, que no alcanzaron a llegar a los cerros murieron.

Los habitantes quedaron sin techo, sin pan y sin ropa, a entradas de un invierno excepcionalmente crudo y lluvioso. En los primeros días se alimentaron con los peces que el mar había dejado entre los escombros.

El gobernador Ortiz de Rosas se dirigió al sur en primavera su intención reedificar Concepción en otro sitio, no expuesto a maremotos. Los pobladores se dividieron en tres bandos. Ortiz de Rosas permitió decidir a los vecinos, para lo cual convocó a un cabildo. Prevaleció por mayoría el llano que se extiende entre el Andalién y el Bío-Bío, donde estaban los mapuche capturados en Isla Mocha, y el gobernador procedió a trazar la ciudad donde actualmente se emplaza.

Primer Cataclismo tras la Independencia: La Ruina Terremoto de Concepción de 1835

La guerra de Independencia había sido extremadamente larga y cruel en la Región de Concepción, gran parte de las batallas de las sucesivas etapas del proceso se libraron en este territorio, la propia independencia se declaro en Talcahuano y oficializo en Concepción, sin embargo el proceso tuvo un alto costo para los habitantes quienes debieron soportar las sucesivas oleadas de reconquista española y finalmente el periodo conocido como La Guerra Muerte contra los últimos núcleos de resistencia realista que se habían aliado a bandidos locales. Este proceso que genero grandes daños y pobreza había recién concluido cuando en la mañana del 20 de febrero de 1835 un terremoto 8,5° m.r. azoto Concepción.

En la tarde del 20 de febrero de 1835, Ramón Boza, intendente de Concepción, despachó un oficio al gobierno, en el cual le comunicaba la ruina de la ciudad: “un terremoto tremendo ha concluido con esta población. No hay un templo, una casa pública, una particular, un solo cuarto; todo ha concluido: la ruina es completa. El horror ha sido espantoso. Las familias andan errantes y fugitivas; no hay albergue seguro que .las esconda: todo, todo ha concluido, nuestro siglo no ha visto una ruina tan excesiva y tan completa.

Pasadas las 11 de la mañana, se sintió un ruido aterrador, seguido de un violento remezón de sur a norte, que no permitía a los pobladores mantenerse de pie. La tierra se movía en forma de olas marinas que parecían avanzar de sur a norte. Al ruido ensordecedor del terremoto, se añadió el producido por el derrumbe de los edificios, descuajados desde sus cimientos. Una nube de polvo, que hacía difícil la respiración, envolvió el montón de escombros a que quedó reducida la ciudad. Cada nueva sacudida venia acompañada de estampidos, que hacían la presión de haber reventado un volcán debajo de la ciudad. “la gente se prendía de sus semejantes, de los árboles, de los postes, algunos se tiraban al piso, pero tenían que abrir los brazos para no ser revolcados” (Fitz Roy)

Se recogieron 34 cadáveres; desaparecieron 30 personas: se hospitalizan 10 heridos graves y el número de heridos leves y contusos se calculó en, 500.

La misma suerte de Concepción corrieron Chillán, Yumbel, Rere, La Florida, Coelemu, Penco, Tomé, Colcura y Talcahuano. En los puertos, las marejadas del mar arrasaron con los escombros que amontonó el terremoto. “ A las doce y media, arrimado a la costa de Tumbes, un penacho de agua tan majestuoso como horroroso, equivalente a la borda de una fragata; vino destruyendo totalmente las poblaciones de la costa, arrancando de lo cimientos los edificios del oeste del puerto de Talcahuano, a los pocos minutos hizo la mar una retirada de 12 cuadras, dejando en seco a las embarcaciones de la bahía; no bastando con eso, a la una un golpe de agua con una mansedumbre de una taza de leche, baño todo lo que había escapado al primer furor, a las una y media se hizo ver por la boca grande una tercera barra de agua espumosa y de prodigiosa altura, que paso por la isla Rocuant y no paro hasta el lugar de los perales” Una explosión en la bahía de San Vicente hizo correr el mito que un volcán había explotado allí.(testimonios recogidos por comisión científica presidida por Ambrosio Lozier).

Charles Darwin, llegó a Talcahuano 13 días después del terremoto, refiere que en ese puerto las olas del mar lanzaron un cañón de cuatro toneladas cinco metros fuera de la fortaleza.

El origen volcánico del terremoto dio pie a la creencia popular, que perduró por más de medio siglo, de que unos mapuche expulsados de Talcahuano, en venganza, habían tapado el cráter del volcán Antuco, a fin de que reventara en ese puerto. En las tradiciones penquistas del siglo XIX, esta catástrofe figura con el nombre de “la ruina”.

La oligarquía penquista abandono la ciudad tras “La Ruina” retirándose a Santiago, con ello quedo zanjada la disputa entre ambos grupos de poder que se extendía desde la colonia a favor de los santiaguinos, sin embargo la partida de lo terratenientes generara un cambio económico, social y cultural sin precedentes que diferenciara esta región del resto de Chile central, el fin del latifundio hará surgir nuevos actores sociales pequeños y medianos propietarios, artesanos y oficios, Concepción será la cuna de las revoluciones liberales de 1851 y 1859 contra la Oligarquía Autoritaria, Centralista y conservadora de Santiago.

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