A la Memoria de Lucho Vitale

altLa madrugada del 27 de junio ha fallecido Lucho Vitale. Han circulado por la red diversos mensajes y homenajes a su innegable trayectoria. Esto ocurre cuando se va uno de los grandes.

Luís Vitale, reconocido historiador, militante de la izquierda revolucionaria, maestro, compañero y amigo, nos ha dejado en su obra, en su compromiso con las causas populares y en su innegable consecuencia,  un hermoso legado.

Hace ya varios años, este colectivo de profesores de historia de Concepción, ante la necesidad de darse un nombre, decidió autodenominarse Taller de Ciencias Sociales ‘Luis Vitale Cometa’. Lo hicimos, porque queríamos homenajear en vida a un historiador que encarnaba la simbiosis entre trabajo intelectual y compromiso político. Reconocíamos en el a un sujeto de la historia política reciente, que ponía su experiencia y conocimientos al servicio de las luchas de los mal comidos y los mal dormidos. Nos remeció la humildad (y la alegría) con que compartía su sabiduría, junto a nosotros, jóvenes aprendices y estudiantes. Lejos de toda fastuosidad, nos acogió muchas veces con enorme generosidad para compartir alguna idea o proyecto, ligado a la difusión de las historias no oficiales. Vitale nos inculcó además en cada charla y conversación una visión latinoamericanista de los procesos histórico y sociales. Preocupado de formar en el pensamiento crítico sin dogmatismos y con apertura a las nuevas sensibilidades del conocimiento social nos adentró en el cruce entre historia, cultura, música popular, identidad y literatura. Vitale fue sin dudas un maestro, que nos incitó a elaborar preguntas novedosas que interrogaran a historia profunda de los pueblos

Y lo más relevante quizás de su legado: hacer de su decir un hacer. No es sencillo, decir lo que se piensa y hacer lo que se dice, y Lucho lo lograba. Eso le trajo muchos problemas, pero también gran admiración.

La mejor forma de homenajear a nuestro maestro es difundiendo su obra y la praxis de este querido marxista libertario, como gustaba definirse.

Luis Vitale, historiador nacido en 1927 en Argentina, es la encarnación  del vínculo entre el historiador, el ciudadano y el político. Su vasta obra, lo ha situado como uno de los máximos referentes historiográficos de la segunda mitad del siglo XX.  Además, fue  protagonista de importantes procesos histórico-sociales, que han marcado al país en dicho período.   

Vitale se desempeñó como profesor e investigador en diversas universidades. Fue reconocido como Doctor  y profesor Emérito por la Universidad de Groningen de Hamburgo y Doctor por la Universidad Goethe de Frankfurt. Ha publicado en Argentina, Chile, Cuba, Venezuela y México, siendo además su obra traducida a varios idiomas.

Como él mismo contaba, llegó desde allende los Andes, para iniciar una investigación de historia comparada chileno-argentina, a mediados de la década del ’50, siendo poco tiempo después (1959) elegido dirigente de la CUT, liderada por Clotario Blest. Su compromiso con la historia chilena, está asociado a la admiración que la historia del movimiento obrero despertó en él.  En ese marco, se relacionó con los por él llamados precursores de la historia social chilena, con quienes comparte el conocimiento ‘por dentro’ de los partidos de izquierda y de los movimientos sociales.  

Se involucró plenamente en el debate político e historiográfico. Como parte de los historiadores marxistas, contradijo la tesis (de otros historiadores marxistas) de que América Latina y Chile, eran feudales desde la Colonia hasta bien entrado el siglo XX, con lo cual se pretendía justificar la necesidad de una revolución democrático-burguesa (llamada versión etapista, sostenida fundamentalmente en el seno de la izquierda por el PC), como antesala a una revolución de carácter socialista.

Para Vitale, en América Latina, si bien existieron relaciones de tipo feudal, lo que predominó fue un capitalismo incipiente, que permitía a la metrópolis, desde el S. XVI, apoderarse de las riquezas mineras de Latinoamérica, lo cual generaba relaciones de producción de carácter capitalista.

Transitó desde la militancia en el anarquismo argentino, de la cual reconoce porta la tradición libertaria, hacia el trotskismo, donde llegó a militar en el Partido Obrero Revolucionario (POR). Es también uno de los fundadores del MIR. Su accionar político, alcanzó al campo académico siendo candidato a la Rectoría de la Universidad de Chile en 1972, elección que perdió con Edgardo Boeninger.

Su compromiso político, define su rol y tarea como historiador. Como reconocido discípulo del historiador argentino José Luis Romero, recuerda sus palabras: “Vaya a los archivos, pero cuidado con convertirse en un historiador archivero, de esos que creen que por hallar un documento han descubierto el pasado”. De este modo, el trabajo de Vitale, no solo se explica en los marcos estrechos del accionar de la academia, sino en el aporte que puede realizar a la construcción política de los movimientos sociales populares.  Es en esa clave que hay que estudiar su obra. Por ello es que no se puede dejar de mencionar, su calidad de preso político, torturado y exiliado, como victima,  también, de los horrores de la Dictadura  

Su trabajo está compuesto por más de 70 libros y numerosos artículos sobre historia latinoamericana, historia de Chile y universal.  Incursionó también en estudios sobre sociología, literatura y música popular. Destaca también la innumerable cantidad de ponencias en coloquios y seminarios de diversa índole.

El estudio de nuevos actores y nuevas problemáticas, es materia de preocupación recurrente en Vitale. Así, es precursor por ejemplo en el estudio de los problemas medioambientales y en el rol de la mujer en la historia.

Los temas medioambientales los vincula con el deterioro que la naturaleza sufre a raíz de la expansión del modelo económico. A su vez Vitale releva el protagonismo social de la mujer, a la que llama la mitad invisible de la historia, demostrando que antes de la obtención del derecho a sufragio, la tarea de movilizar y organizar a las mujeres en pos de esa conquista, catapultó importantes liderazgos en América Latina.

Estos temas habían estado ausentes en los análisis de la historiografía marxista, lo cual devela nuevamente la ampliación de las perspectivas temáticas que asume Vitale. La historiografía de Vitale, se despliega desde las necesidades del presente. Está en permanente diálogo con su contemporaneidad, tratando explícitamente de tender puentes hacia los dilemas y desafíos que hoy afrontan los movimientos sociales y las organizaciones populares.

La obra de Vitale se sostiene en un claro soporte ideológico. De ahí su preocupación por poner en discusión los modelos teóricos y las matrices analíticas para la comprensión del capitalismo y el modelo neoliberal. Se rehúsa a mirar al neoliberalismo como algo nuevo, pues aduce que sería una fase distinta nada más de la expansión del capital monopólico de carácter transnacional (Fase Imperialista II, de 1980 en adelante). Desde el punto de vista estricto se refiere al modelo como neoconservador, pues a su juicio, no tiene ni una pizca de liberal.

En definitiva, cuando uno observa la obra de Vitale, en perspectiva histórica, nos encontramos con una producción que se va resignificando y reposicionando permanentemente. El autor, trata de ir respondiendo a los desafíos y dilemas de su época.

No hay muerte más revolucionaria como la de nuestro compañero Vitale, esa que perdurará en nuestra memoria y en nuestra historia viva… hasta la victoria…

¡¡¡Salud Lucho!!!  

TALLER DE CIENCIAS SOCIALES
“LUIS VITALE”
CONCEPCIÓN

Lota, julio del 2010

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