El terremoto reveló lo inminente

altLa población El Águila está dividida en dos etapas, la primera se construyó hace 11 años y la segunda hace 7 años. Los vecinos de esta población son asiduos participantes de las marchas de deudores habitacionales organizadas por el Andha Chile a Luchar y Juntas de Vecinos de la provincia, pues la mayoría está endeudada con la banca privada.

 

Contemplando las dos etapas, existen 11 viviendas con daños y 6 fueron declaradas con decreto de demolición a través de los estudios del Serviu. Pero las vecinas nos dicen que esto repentinamente cambió, pues ahora los estudios dicen que las casas solo necesitan reparación. “Este hecho nos desorienta”, dice la señora Rosa, “pues las casas están muy mal y debemos continuar el pago del dividendo”.

 

Nos comentan que los daños de las casas son porque el terreno cedió, desnivelándose y provocando que habitaciones y partes de las casas se desprendieran.

 

Pero ¿qué provocó esto? Las vecinas nos dicen que el terremoto solo apresuró lo que se veía venir, pues las casas están construidas en un sector que antes era un aserradero y por donde pasa un canal. Este terreno fue rellenado con aserrín, lo que provoca que el terreno sea muy inestable, presentándose desplazamientos de tierra hacia el canal, lo que con la lluvia se sigue acentuando y el terreno hundiendo.

 

Para los pobladores, que sus casas se construyeran aquí, fue un gran error. La señora Teresa nos relata que cuando la constructora Socovil comenzó la construcción de las viviendas, ellos como Junta de Vecinos, enviaron una carta al jefe de obras municipales de ese tiempo, Carlos Beltrán. En dicha carta, insistían en que para construir en ese lugar se debería canalizar el canal, rellenar nuevamente los terrenos y construir un muro de contención, pero el jefe de Obras no los escuchó y permitió la construcción de sus viviendas.

 

En cuanto a las autoridades, la señora Rosa denuncia que no se han aparecido por la población y que aún no les dan una respuesta del estudio de suelo. En obras municipales, la señora Carola Parra, no les da ninguna respuesta, solo les dice que deben esperar el estudio de suelo, mientras el Serviu les dijo que haría una reunión para ver el tema, lo que nunca sucedió. Los vecinos señalan que ellos exigen que se hagan responsables y den una respuesta para saber a qué atenerse.

 

Cuando les preguntamos por la aseguradora, nos indican que la aseguradora Valdivieso, solo los tramita. En relación a esto, nos dicen que se reunirán con vecinos de la provincia para tratar este tema, pues lo que sucede en está población se replica en varias otras.

 

Mientras les siguen llegando las cuentas del banco, que por supuesto deben cancelar inmediatamente, continúan esperando un nuevo estudio de suelo y respuesta definitiva sobre qué pasará con sus viviendas.

 

Al igual como en Chiguayante, en las poblaciones Valle del Sol, Lagos de Chile y Villa Futuro, los vecinos de Hualqui están sufriendo las consecuencias del negocio inmobiliario, donde las constructoras e inmobiliarias no tienen ninguna regulación y construyen donde sea más conveniente para sus intereses empresariales, es decir, donde ganen mas plata sin importar la vida que llevará la gente que vivirá en esas casas.

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