Elevados márgenes de rentabilidad de las transnacionales cupríferas.

altLos grandes consorcios cupríferos privados están obteniendo rentabilidades extraordinariamente elevadas, a pesar de ello el Gobierno se esforzó al máximo por prorrogarles la invariabilidad tributaria, que constituye una cesión inadmisible de soberanía nacional. El ministro de Hacienda calificó el rechazo a la propuesta de los consorcios cupríferos privados como una pérdida para el país. Las transnacionales también lo lamentaron. Es una concepción profundamente antinacional. Sin ningún fundamento, el gobierno sostuvo además que de no aprobarse el aumento “voluntario” de tributos que dieron como justificación para su atentando a la soberanía nacional se restarían recursos a la reconstrucción, que se tiene financiada plenamente por diferentes vías. La rentabilidad que están recibiendo es tan alta que superó en el quinquenio 2005-2009 en 23,8 puntos porcentuales los márgenes promedios de los mayores consorcios mundiales del sector. En vez del atentado que significa la rentabilidad excesiva debería, a lo menos, retenerse para el país las ganancias sobre los promedios mundiales que están obteniendo. El interés nacional lo exige.

Un estudio de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) volvió a ratificar el elevado saqueo a que someten al país las transnacionales privadas del cobre, tanto extranjeras como Antofagasta Minerals S.A. (AMSA), controlada por el grupo Luksic, lo cual cuantifica el atentado contra el país que significa la invariabilidad tributaria, que el gobierno de Piñera pretendió prolongar.

En el quinquenio 2005-2009, las empresas cupríferas presentes en la economía chilena obtuvieron, según el informe, un margen promedio neto de 46,7% entre las utilidades obtenidas y las ventas. En otras palabras, de cada dólar comercializado se quedaron con una suma muy cercana a la mitad. Es difícil encontrar a nivel global márgenes de ganancias tan elevados, excluyendo obviamente las operaciones ilícitas. Mientras tanto, los márgenes de los quince mayores consorcios mundiales en el sector fue en el mismo período de 22,9%, es decir 23,8 puntos porcentuales menos.

En el lapso anotado el mayor margen promedio lo obtuvo AMSA, que explota los yacimientos Los Pelambres, El Tesoro y Michilla, con un promedio de 52,4%. En ese período, anota el estudio, las empresas a nivel mundial con márgenes mayores fueron las que extraen un solo mineral con relación a aquellas que se encuentran más diversificadas. Ello se relaciona – señala la investigación- “con el liderazgo del cobre en las alzas de precios de los commodities” (05/07/10). En un lapso extraordinariamente favorable para las empresas cupríferas y siendo desde Chile donde proviene el mayor porcentaje de su comercialización en los mercados internacionales los grandes beneficiados fueron las transnacionales que lo explotan. Ello reafirma la necesidad que las ganancias excesivas deben quedar en el país, dado que se trata de recursos que pertenecen a los chilenos. Tan elevado es el nivel de saqueo que si se fija incluso como base la rentabilidad obtenida en esos años en el sector a nivel mundial, -que es de suyo elevada- más de la mitad de las ganancias obtenidas en Chile debieron haberse retenido si existiese una política nacional que gravase las rentabilidades excesivas.

Es muy probable que ese gigantesco margen de ganancia persista a futuro. CRU, el principal centro de estudios a nivel mundial sobre la cotización del metal rojo, considera que en los próximos cuatro o cinco años su nivel permanecerá, tal como aconteció en el trienio 2006-2008, sobre los US$3 la libra. Su proyección para el presente año es un precio promedio de US$3,20, levemente superior a la estimación entregada por la dirección de Presupuestos en su revisión a junio de las cifras macroeconómicas de 2010 y la consignada en el informe de política monetaria del Banco Central en esa misma fecha.

“En el CRU –manifestó su representante en Chile, Michael Insulán- somos relativamente optimistas sobre el precio del cobre en el mediano y largo plazo. Estimamos que en el segundo semestre de 2010 el promedio para el precio al contado en la Bolsa de Metales de Londres se ubique en un rango entre US$2,7 y US$3,2 por libra. Hacia el primer semestre de 2011 –añadió-, tenemos expectativas de que los precios se mantengan elevados y que el rango de las transacciones promedie los US$3,15 y US$3,3 por libra” (05/07/10).

Las estimaciones de Barclay’s Capital son similares. Su jefe en Londres del departamento de investigación de materias primas, Paul Horsnell, pronosticó que en 2011 la cotización del cobre va a reanudar su avance, luego del descenso experimentado en el segundo trimestre de 2010(1), debido primordialmente a que “la demanda desde China es más fuerte de lo que nadie había anticipado” (05/07/10). A su turno, la encuesta trimestral de Cochilco redujo su estimación para el año a US$3,11 y a US$3,15 en 2011. La cotización del metal es fuertemente dependiente de la demanda desde Asia y, particularmente, la proveniente desde China. Obviamente estas estimaciones excluyen la posibilidad no descartable de que el curso global de la economía se complique aún más.

Ante estas cifras resulta una aberración que el Gobierno de Piñera para subir transitoriamente el porcentaje que cancelan las compañías mineras en unos pocos puntos porcentuales durante los dos próximos años intentase prorrogar la invariabilidad tributaria, ya de por sí escandalosa, en otros ocho años. Recurriendo además al mecanismo vergonzoso de que para cancelar “voluntariamente” estos puntos adicionales se condicione a conseguir un nuevo beneficio como es la invariabilidad. Para Felipe Larraín, el rechazo de la iniciativa constituyó “una lastima, el que pierde –añadió- es el país” (08/07/10). En consecuencia, en la opinión del gobierno ceder soberanía por largos años es el camino a seguir. Sin entender la gravedad del asunto buscó obtener votos a favor en la comisión mixta ofertando en interés de los consorcios cupríferos privados subir de dos a tres los años en que “voluntariamente” cancelarían un tributo algo mayor. El gobierno representó los intereses de estas empresas.

Finalmente, los parlamentarios de gobierno votaron en contra de un aumento impositivo de no aumentarse los años de invariabilidad tributaria ratificando así cuál era el propósito fundamental del articulado. Haciéndolo aun más claro los consorcios mineros lamentaron el rechazo. “El principal problema que ven –señaló La Tercera-, colocándolo en boca de “un grupo minero extranjero” es que este espacio sin legislar no cierra la discusión del royalty, sino más bien, deja abierta la opción para plantear cambios impositivos, que podrían ser más fuertes para la minería en los próximos años” (10/07/10).

Gustavo Lagos, director ejecutivo del Centro de Estudios Mineros de la Universidad Católica –que por regla general “coincide” con la opinión de las empresas privadas- “este nuevo escenario es ‘muy malo’ para el sector, porque genera incertidumbre, lo que dificulta el fuerte proceso de inversión que tienen en carpeta las mineras. Cómo van a invertir las empresas si tienen la guillotina lista en muy pocos años más” (10/07/10). No quedan dudas sobre el objetivo de lo articulado. La reconstrucción fue utilizada como un pretexto. El país merece una discusión seria sobre los gravámenes a la minería con amplia participación ciudadana.

En Australia, los consorcios mineros aunque se opusieron radicalmente a la propuesta inicial de una supertasa a las ganancias extraordinarias terminaron aceptando una muy superior a los pocos puntos porcentuales de incremento propuestos por Piñera y Golborne.

Entre los aceptantes se encuentran varias transnacionales presentes en la economía chilena como las angloaustralianas BHP y Río Tinto, accionistas de la Escondida, y la anglosuiza Xstrata, que participa con AngloAmerican en el control de Doña Inés de Collahuasi. Las compañías mineras del hierro y el carbón, sus dos principales exportaciones, serán gravadas en un 30% de sus utilidades, en vez del 40% cuando excedan una rentabilidad del 12% y no del 6% como se establecía en el proyecto original, aplicándose solamente a empresas con ganancias anuales superiores a los US$42 millones. Para la extracción de petróleo y gas la tasa se mantuvo en 40%. Con las modificaciones las recaudaciones a obtenerse bajan a US$8.900 millones, unos US$1.300 millones menos que con el plan inicial. BHP y Rio Tinto calificaron el acuerdo de satisfactorio, mientras la anglosuiza Xstrata comunicó la reanudación inmediata de sus planes de inversión. ¿Y en Chile por qué no se aplican estas tasas que aceptan en otros lugares del mundo?

En el país una vía fundamental para recuperar soberanía es, de otra parte, el desarrollo de Codelco. Sin embargo, el gobierno de Piñera se opuso a la propuesta de la empresa estatal de capitalizar US$378 millones de las utilidades obtenidas en 2009 para desarrollar este año su plan de inversiones. El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, en un panel en que participó el economista residente en EE.UU. Sebastián Edwards donde éste defendió la idea de privatizar Codelco, reconoció ser personalmente partidario de seguir un camino similar, pero debe acatar –dio como explicación- la posición del Gobierno de no hacerlo mientras se crean condiciones políticas para ello.

La política que no tiene en cuenta la expansión de Codelco y en cambio privilegia a las empresas privadas se constata en el reconocimiento público por el director de AMSA, Ramón Jara, de los acercamientos del grupo Luksic con la empresa estatal para efectuar exploraciones conjuntas en una zona cercana a la comuna de Sierra Gorda de nuevos yacimientos. Desde luego, ellos se efectuarán en pertenencias de Codelco y se fundamentan en la supuesta imposibilidad por ésta en financiarlas, dado que todos sus excedentes debe entregarlos al Estado. “Codelco es propietaria de zonas muy extensas de propiedad minera -declaró Jara– así que va a ser un foco de interés para cualquier compañía llegar a algún acuerdo con ellos en materia de exploración”. En otras palabras, se avanza a un proceso de cesión de pertenencias de Codelco en beneficio de intereses privados. En cambio, lo que se requiere es una política de desarrollo de Codelco y una estrategia basada en la soberanía nacional para la principal riqueza natural con que cuenta el país, lo que exige pueda disponer –como cualquier empresa de parte de sus excedentes para planes de inversión. Negárselos a una empresa que genera para el país grandes recursos es una política aberrante.

En general, las transnacionales cupríferas, teniendo en cuenta las altas rentabilidades obtenidas y los bajos tributos que deben pagar, proyectan nuevas grandes inversiones. En los próximos siete años están previstos en el sector proyectos – incluyendo a Codelco- por US$50.000 millones que llevarían la producción anual a 7,5 millones de toneladas.

La canadiense Teck Cominco anunció a comienzos de julio el segundo mayor proyecto de inversión privada en el sector, después de la ampliación de Escondida, que destinará en una década US$6.500 millones para materializar sus fases V y VI. La iniciativa contempla una inversión de US$3.000 millones para poner en explotación un nuevo yacimiento, Relincho –adquirido en 2008 a Global Copper Corp. en US$415 millones-, con el propósito de producir 150.000 toneladas anuales de cobre fino. Se prevé iniciar la construcción en 2013 para ponerla en marcha el año 2017. Al mismo tiempo, se proponen expandir sus actuales explotaciones de Quebrada Blanca, en la I Región, y Carmen de Andacollo. “Estamos hablando –señaló su director de Desarrollo Operacional, Guillermo Urrutia- de desarrollar inversiones grandes, de unos US$6.000 millones, para triplicar la producción de cobre en Chile” (07/07/10).

No son los únicos proyectos de transnacionales mineras en curso o proyectados. La anglosudafricana AngloAmerican destina US$2.500 millones para ampliar el yacimiento Los Bronces; AngloAmerican en conjunto con Xstrata elevarán la  producción de Doña Inés de Collahuasi invirtiendo US$3.000 millones; la canadiense Barrick incrementó la inversión proyectada en Cerro Casale a US$4.200 millones, que se suma al proyecto binacional Pascua Lama, cuyas obras ya se iniciaron y se estima ponerlo en explotación durante el año 2013. Los consorcios que ya llevan años en el país efectúan estas inversiones básicamente con las gigantescas ganancias obtenidas en el territorio nacional. ¿Efectuarían todas estas inversiones si no estuviesen obteniendo elevadas rentabilidades?

Fuente: http://www.plumaypincel.cl/index.php?option=com_content&view=article&id=291:elevados-margenes-de-rentabilidad-de-las-transnacionales-cupriferas-hugo-fazio&catid=39:debate&Itemid=65

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