En Lota

A pesar de la militarización: trabajadores CMT comienzan a organizarse

altTras el terremoto y maremoto del 27 de febrero, la Región de Concepción vivió una nueva catástrofe: el despido masivo de trabajadores. 

La respuesta del gobierno frente  a los miles de despidos, fue la creación de cupos de trabajo de emergencia, pero esta vez administrados por el Ejercito de Chile, a través del Cuerpo militar del Trabajo (CMT).  

Inmediatamente se levantaron voces contra la militarización del empleo, sin embargo frente a la magnitud social de la tragedia, las voces se fueron apagando y hoy comunas como Lota, que cuenta con mil cupos de CMT o Coronel con 1.300 ven con preocupación el fin de estos programas.

Las luces de alerta se encendieron la semana pasada, cuando se anunció la prorroga de un mes, para este programa (del 4 de octubre al 4 de noviembre).  A las denuncias de malos tratos, errores en los pagos, no cancelaciones en tiempos correspondiente o no pago por ejemplo del seguro de cesantía, se fueron sumando otros de mayor gravedad, como la no renovación de contratos a las mujeres embarazadas y la exigencia de una firma obligatoria de finiquito para hacer la prolongación de contratos.

El problema mayor radica en que la inspección del trabajo, se niega a acoger las denuncias contra el CMT, el que gozaría de impunidad para abusar de los derechos laborales, incluso aquellos de las trabajadoras embarazadas.  Desnudando el discurso falaz del gobierno que se declara “defensor de la vida por nacer”.

En Lota, los y las trabajadoras del CMT dijeron basta, y comenzaron a organizarse, no los intimido los constantes ladridos de algunos oficiales que los tildaban de indios o comunistas, destacamento por destacamento, compañía por compañía, se dotaron de una organización y este lunes 6 de septiembre en la sede del adulto mayor en Lota Bajo, eligieron a 8 representantes (2 por compañía), su objetivo entrevistarse con las autoridades y lograr prolongar los contratos de trabajo. 

Los lotinos esperan además que se termine con las malas practicas como aquellas que discriminan a la mujer embarazadas. Hay que tomar en cuenta que de los mil cupos del CMT en Lota 700 fueron tomados por mujeres jefas de hogar, cuestión que se repite en todos los planes de empleo de emergencia, que en Lota alcanzan los 5 mil.

El ejemplo de Lota sin duda se extenderá por las restantes comunas de la ex zona del carbón y de toda la Región de Concepción, la carencia de fuentes de empleo obliga a los trabajadores aferrarse de estos empleos de emergencia. Los municipios, por lo demás están muy conscientes de que el fin de estos programas, elevará notablemente sus tasas de desempleo y es de esperar que estos programas sean  administrados por civiles que respeten las miserables leyes sociales que existen en este país.

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