La Independencia en la Región de Concepción: Guerra Civil, Ruina y Destrucción (II Parte)

alt2.4. 1821 – 1824: Independentistas retoman la iniciativa y realistas van perdiendo fuerza

Al comenzar 1821 las fuerzas republicanas han recuperado la iniciativa y la destruida Región hasta el Bio-Bío. Comienza la política de reconciliación de Prieto, jefe militar que considera negativa la política de retaliación, se procede a dar amnistías y devolución de propiedades, Prieto comprende que el nuevo orden debe ser más atractivo para sectores realistas que van perdiendo las esperanzas en la restitución  del sistema colonial.

El año se inicia con una campaña a la Araucanía: Freire actúa al sur del Bio-Bío y otra fuerza penetra al interior hasta Lumaco.

En marzo Benavides logra capturar un barco inglés y en mayo otro de los EE.UU. lo que le proporciona un importante botín de armas.

En abril, un destacamento republicano y otro del aliado Melipan, se internan en la cordillera logrando éxitos en varios encuentros con realistas.

En octubre, Prieto derrota a Benavides en Vegas de Saldías cerca de Chillán., quien es apresado tiempo después y llevado a Santiago.

El año se cerrará con una nueva campaña al interior de la Araucanía, en noviembre Prieto entra en la Araucanía y se retira a fines de diciembre. Bulnes continúa la campaña.

A mediados de enero de 1822, la campaña no ha tenido mayor éxito y Bulnes está de vuelta en Nacimiento. A pesar de no tener efectos militares importantes, estas campañas van mostrando a los aliados mapuche de las fuerzas realistas que la guerra ya no está al norte del Bio-Bío sino empieza a llegar a sus propios territorios.

En febrero es ahorcado Benavides en la plaza de Santiago.

Los Pincheira desarrollan intensa actividad estacional Asaltan y queman Antuco. Parte de la población emigra.

En marzo, las fuerzas realistas al mando de Bocardo son derrotadas en el valle central.
En Mayo, Bocardo y otros jefes realistas rinden el campamento de Quilapalo con garantías de vida y propiedades. Comienzan a volver al norte del Bio-Bío numerosos refugiados en la Araucanía.

El año se cierra con una importante campaña que penetra profundamente en la Araucanía, una parte de las fuerzas se interna desde Valdivia llegando hasta Boroa y otra desde el norte con el aliado Venancio Coñoepan se interna hasta el Cautín, logrando acuerdos con algunos loncos proclives a los realistas o que les habían dado refugio y, al mismo tiempo, mostrando a los aliados de los realistas que la guerra ha llegado hasta lo más profundo de su tierra.

En enero de 1823 vuelve a Valdivia la expedición que había penetrado en la Araucanía.
En febrero, Freire embarca tropas para ir a tomar el poder en Santiago. O´Higgins renuncia y parte al exilio en Perú. Freire asume el gobierno.

Durante el año tienen lugar varias rendiciones de jefes realistas. Sin embargo, la guerra continúa,;así, a pesar de haber decaído en Arauco-Santa Juana, prosigue la actividad bélica de Picó y del cacique Mariluan en el valle central y en forma muy intensa llevada a cabo por los Pincheira y aliados pehuenche desde los Andes que amenazan de Antuco a Maule, llegando a veces hasta Curicó.

Surge ahora un nuevo ingrediente: la Inestabilidad política y los problemas financieros que se empiezan a manifestar con fuerza en el país y que repercuten en las guarniciones y milicias de la Región, las que, a veces amotinados se pasan a los Pincheira.

De este modo, en febrero se produce un motín en Tucapel y 80 dragones se pasan a los Pincheira.

El 26 de abril, los Pincheira y sus aliados pehuenche asaltan y saquean Linares, matan al gobernador y se retiran. Desde Parral se envía un destacamento a combatirlos pero muchos desertan y se pliegan a los Pincheira. En mayo, una partida llega por la Cordillera y amenaza Curicó.     

El septiembre y octubre de 1824 son hechos prisioneros y fusilados los importantes jefes realistas Picó y el cura Ferrebú, aliado del gran lonco Mariluan.

2.5.  1825: Golpes definitivos a la causa realista: Parlamento con mapuche y fin del Perú y Chiloé realistas

El 1 de enero de 1825, se realiza el primer Parlamento con mapuche bajo la República: el de Tapihue, con el lonco Mariluan y otros jefes. Este permite restablecer la paz en el valle central, con lo cual los realistas pierden aliados claves y una de sus principales retaguardias en la Araucanía.

Pero, reflejando la inestabilidad aún reinante, mientras se celebra el Parlamento de Tapihue, se amotina un escuadrón de cazadores de Chillán, que luego toma San Carlos de Ñuble, donde logran el apoyo de una compañía de infantería. Ambas fuerzas se van a las montañas con los Pincheira. El 16 se subleva la infantería de Yumbel pero es derrotada antes de huir.

En noviembre, los Pincheira caen sobre Parral, en su retirada aniquilan un destacamento que había sido enviado en su persecución.

El 9 de diciembre de 1825, las fuerzas realistas del Perú son derrotadas en Ayacucho con lo que se pone fin al último bastión del dominio español en América del Sur. El desterrado O´Higgins participa en esta batalla.

El 22 de enero de 1826 Freire ocupa Chiloé, último territorio de Chile y América del Sur bajo el poder realista.

2.6.  1826 – 1831: La guerra marginal de los Pincheira

A fines de año fracasa una expedición enviada contra los Pincheira.

En abril de 1827 se rinde en Yumbel Senociaín, uno de los últimos jefes realistas.

Mientras Pablo Pincheira por la cordillera amenaza Curicó.

El 31 de agosto de 1828 una partida pehuenche cae de sorpresa en Antuco, y mata a parte de la guarnición.

Posteriormente, se restablece la antigua larga paz y alianza con importantes jefes pehuenche, ahora si con el nuevo gobierno, quienes tomarán parte en batidas contra los enemigos, por lo que según la costumbre serán recompensados. A fines de1828 el viajero Poeppig encuentra en Yumbel una numerosa partida de pehuenche que es agasajada antes de entrar en campaña (6)
A fines de1828 las autoridades de la Región comunican a Santiago que la guerra ha terminado por el lado chileno. Las actividades de Pablo Pincheira se desarrollan principalmente al otro lado de Los Andes.

El 14 de enero de 1832, Bulnes asalta el campamento del último Pincheira en Epulavquen logrando su rendición. En el campamento, como botín de guerra, además de numeroso ganado, se encontraban ciento setenta mujeres cautivas, diez cautivadas en el lado argentino y ciento sesenta en el chileno.

3.  Características y problemas de la guerra en la Región

La guerra al sur del Maule, reproduce formas de la antigua Guerra de Arauco en los siglos XVI y XVII, incluso las tradicionales  y de pocos resultados militares directos- campañas al interior de la Araucanía. Ella sigue también la periodicidad estacional: intensa actividad que comienza en la primavera, continúa en el verano y  se reduce drásticamente con las primeras lluvias a fines del otoño. Tiene los rasgos característicos de la antigua “guerra india” y de las correrías a ambos lados de la Frontera, donde ambos bandos destruyen los recursos del enemigo y hacen botín de ganado, mujeres, armas y fierro  y objetos de valor.

La  Araucanía independiente juega un papel clave. A pesar de la división mapuche y pehuenche entre aliados de los independentistas (Colipi, Coñoepan) y realistas (Mañil, Mariluan), al menos en la primera parte de la guerra, los aliados realistas son más y más activos. Esto permite a los partidarios del rey contar  con una retaguardia vital que proporciona tropas aliadas, caballos, pertrechos, refugio.

La estructura social de le Región también juega un papel importante en las características y prolongación de la guerra en la Región. Así, por una parte, a diferencia de Santiago, y como típico de la zona de nueva colonización y Frontera, la propiedad del suelo está mucho menos concentrada y la hacienda no se ha impuesto en la medida que ya lo ha hecho en Santiago(7). De este modo, el poder de los grandes propietarios no es tan determinante. Por otra parte, como zona de Frontera, existe en ella una gran cantidad de población “vagabunda”, por lo general buenos jinetes , no establecidos, aventureros, algunos fuera de la ley, independientes(8). En la Región. a diferencia de Santiago, tanto realistas como independentistas, deben convocar para la guerra a una masa mucho más dispersa, independiente y todavía no fuertemente disciplinada económica y socialmente

La guerra es, como hemos dicho, una guerra civil que altera el antiguo orden. Al comienzo, el bando del rey goza de un apoyo efectivo en la Región. Este apoyo se manifiesta en forma pasiva en el retiro a la Araucanía o a otras partes y activo, entre los que quedan, por ejemplo, en la zona de Chillán con los combatientes.

El triunfo realista en 1820 es general: amenaza la línea del Maule y toma todas las principales ciudades (en verdad pueblos) y poblados al sur del Itata: Benavides llega, a juntar varios miles de combatientes, número muy superior al que podían oponerle sus enemigos. Tiene indiscutiblemente la superioridad militar, sus problemas son sociales y políticos.

Sin duda, el bando realista, cuya cabeza es Benavides que no parece ser un puro bandido impolítico, trata de establecer –o restablecer si se quiere- un gobierno realista efectivo,  en orden. Sus órdenes y bandos (9)  son de amnistía y garantías y pretenden  imponer rigurosamente el orden en sus filas, afán por el  que llega a hacer fusilar a saqueadores de sus tropas mientras ocupa Concepción

El bando realista no era una simple horda de saqueadores y asesinos como nos lo presenta muchas veces la historia oficial sino se consideraba el representante del orden colonial y del rey , a quien tantas veces entre 1810 y 1813  los ahora independentistas habían jurado lealtad: A sus ojos, éstos ahora eran los insurgentes, desleales y anarquistas. Por lo demás ambos bandos eran semejantes en la composición de sus fuerzas y en sus métodos.

En la época el orden colonial había representado siglos de estabilidad. Cuando el poder había estado en manos de los criollos, entre 1810-1813, se habían producido golpes y acciones bélicas entre ellos, la Región había sido escenario de tales hechos, de modo que al norte y sur del Maule no habían sido pocos los que habían saludado el restablecimiento del orden con la llamada Reconquista. De manera que para la credibilidad de los realistas, no sólo debía mantenerse vivo el poder realista en Perú, Valdivia y Chiloé sino que, teniendo la Región en sus manos, demostrar que eran capaces de establecer un gobierno e imponer un orden efectivo que normalizara la vida.

Sin embargo, en el momento mismo del gran triunfo militar realista se produce una especie de parálisis. La figura símbolo realista, Benavides, es derrotado por Freire que, sin recibir mayores refuerzos, sale de su refugio de Talcahuano y recupera Concepción. Simbólicamente, como mostrando el fracaso definitivo para reimponer el gobierno y el orden del rey, Benavides hace arrasar Concepción, que debía haber sido la cabeza de ese orden restablecido en la Región.

A partir de ese momento el bando realista muestra que no es capaz de gobernar,. Sin duda, para explicar esto hay muchas razones. Conviene destacar algunas que provienen de sus propias filas las que no eran un conglomerado homogéneo, sino lleno de contradicciones. En ellas se expresaba la subversión del orden que había provocado la independencia, de hecho una gran subversión,  y la guerra misma.

De este modo, su fuerza militar más aguerrida e importante, y de la que dependía vitalmente, estaba compuesta principalmente por los aliados mapuche y pehuenche y esa abigarrada masa de hombres sueltos tan abundantes en la Región y de otros que habían llegado a serlo al abandonar sus lugares. De otro lado, estaban los realistas interesados objetivamente en el orden: propietarios, comerciantes, funcionarios, militares de carrera, curas, personas con familias, bienes y domicilios fijos en los territorios en disputa. Los primeros constituían fuerzas vitales para la guerra, o sea, la fuerza militar, pero no eran los mejores para establecer un gobierno y restablecer el orden sino, por el contrario, se movían por intereses propios que chocaban con ese propósito. Así, el aliado Mañil,  muestra en la práctica que para él lo más importante es que desaparezca Los Ángeles y la arrasa en circunstancias que los realistas estaban ocupando toda la región al sur del Itata y podían haberla conservado. Esto, naturalmente, no constituía una medida que pudiera provocar la alegría en los partidarios del rey de Los Ángeles que quisieran permanecer allí o a los que querían volver del exilio en la Araucanía para esos mismos efectos. Por otro lado, la amnistía y respeto a la propiedad de los bandos de Benavides tenía que chocar con la práctica e intereses de miembros de las bandas acostumbrados al pillaje de animales, objetos y mujeres, cuyo paradigma son las huestes de los Pincheira que, precisamente, prologarán y  darán la  imagen de la guerra realista en los años siguientes.

A fines de 1820 cuando los realistas queman las ciudades antes de entregarlas y a comienzos del 21 cuando se aplica la política de tierra arrasada en la Frontera, la credibilidad de los realistas para ser capaces de restablecer el orden y la vida normal en la Región sufre un golpe mortal. Es el fracaso político definitivo Aunque puedan continuar la guerra por varios años, ya que conservan fuerza social y militar, ésta ya no apunta a la toma del poder y a gobernar, sino es una guerra de desgaste, de correría, a la medida de las características de los componentes de la fuerza social y militar que sigue activa.

Donde fracasa el bando realista empieza a triunfar el bando independentista representado por un figura simbólica, Prieto, quien demostrando que el problema clave para ganar la guerra y dominar la Región es la capacidad política para ganar la adhesión para establecer un gobierno y orden que permitiera restablecer la vida normal plantea una política que al comienzo difiere de la recomendada por el gobierno central. Prieto expresa sus reparos a la orden de hacer la guerra al sur del Maule basándose en bandas con licencia para el saqueo como en el bando realista. Esto para él representaba un verdadero cáncer que, además de no provocar adhesión, podría contaminar sus propias fuerza regulares (10) . Así, como es obvio, restaba toda credibilidad a las amnistías que se prometieran a los realistas arrepentidos dispuestos a reintegrarse.y aceptar el nuevo gobierno. Por otro lado, Prieto aplicará una política de amnistía y respeto a la vida y propiedad de los rendidos que traerá importantes frutos. De ahí empieza a ser creíble, por primera vez en la Región,  la capacidad del bando republicano para gobernar y restablecer la vida normal.

Citas
6.-Poeppig, E.:”Un testigo…” / p.354-356

7.- Ver anexo D, Propiedad y Rentas, regiones de Santiago y Concepción

8.- Góngora, M  “Vagabundaje…”

9.- Ver anexo B, Documentos de Benavides

10.- Ver Anexo C, Documentos de las autoridades independentistas

Fotografía: Plaza de la Independencia de Concepción, única Plaza principal que recibe dicho nombre, allí Bernardo o Higgins oficializó la declaración separtista.

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