La Independencia en la Región de Concepción: Guerra Civil, Ruina y Destrucción (III Parte)

alt4.  Efectos de la guerra

Los efectos de la guerra para la Región son terriblemente destructivos, en ella se producen bajas más numerosas que en  todas las campañas regulares de la Independencia, así como una destrucción material mucho mayor. Los costos materiales fueron enormes: destrucción de habitaciones y edificios, destrucción de cultivos, árboles frutales, viñas, perdida de ganado, etc.

De esto dan cuenta numerosos documentos de la época. Así, por ejemplo, el cabildo de Concepción informa en abril de 1823:

“Los fundos rústicos y urbanos fueron el objeto de su saña o el blanco adonde se dirigían sus vengativas iras. Las viñas, únicos plantíos de provecho entre los que en esta provincia se cultivan, por falta de cultivo se han cubierto de malezas. Las campañas, desiertas y despobladas de toda clase de ganado, son hoy de ninguna utilidad a sus propietarios.” (11 )

Por su parte, el Director Supremo se refiere a las características de la guerra en la Región, el 12 de agosto de 1823, en los siguientes términos:

“La guerra que se ha hecho en Concepción  se ha distinguido .. por un carácter particular de devastación y ruina se han atacado las poblaciones asesinando sin distinción y sin piedad a los habitantes, incendiando las habitaciones y plantíos, talando los campos, saqueando los muebles y extraído los ganados” (12).

La destrucción material, la interrupción de los trabajos y los saqueos de la guerra provocan una fuerte disminución de las cosechas disponibles que acarrea una crisis alimentaria especialmente violenta entre 1821 y 1823, de cuyas consecuencias nos hablan los testimonios. Así, el cabildo de Concepción señala en un informe del 26-IX-1822:

“Once años de una feroz y asolante guerra tiene reducida la provincia al último extremo de calamidad que puede referirse en las historias. Sus moradores después de haber consumido cuanto animal de labranza y de carguío que lograron liberar de la ambición de los enemigos y de las ocurrencias de sus defensores, los han devorado para conservar la vida.” (13)

Los efectos demográficos se expresan en una ruptura del acelerado crecimiento demográfico regional de finales de la colonia, el desplazamiento de población y el éxodo rural, incluso, como hemos visto, en algunos casos la muerte por hambre, señalado en varios documentos de la época.. El subdelegado de Florida, informa el 12-VIII-1822:

“Consterna señor ver el grado de miseria a que a la fecha han llegado estas gentes, y las innumerables que se han venido de La Laja, Yumbel, Rere. Ya se han traído dos cadáveres al campo santo muertos de hambre. Los pordioseros andan que se estorban tanto en esta villa como en los campos.” (14)

Por su parte, el cabildo de Concepción señala el 12-XII-1822:

“Penetrado el Ayuntamiento de los justos clamores que incesantemente significa el actual deplorable estado de mendicidad a que se hallan constituidos un considerable número de personas estantes en esta ciudad, ha tocado cuantos recursos le han sido posibles a fin de evitar la mortandad que ya se siente, emanada de aquel solo principio de carencia de alimentos.”(15)

El subdelegado de Rere, informa el 20-IX-1823:

“Lastima el corazón más empedernido el ver la miseria de los habitantes de Rere y Talcamávida que tengo a mi cargo. Desde fines de julio último llevo enterrando más de 700 cadáveres de ambas parroquias. Por indubitable verdad he hallado que sólo es la necesidad de alimento, porque aunque han tocado los recursos de nutrirse con yerbas campesinas se agotaron a impulso de la muchedumbre que surtían.” (16)

La caída de la producción agrícola en la Región puede ser resumida en algunas cifras, si entre 1778 y 1781, del valor de la producción agrícola calculado por los diezmos, la Región al Sur del Maule representaba alrededor del 30 por ciento del total del país, en 1819-20 había caído al 11 por ciento. (17)

La Isla de La Laja  zona fronteriza de reciente colonización, es sin duda la parte más afectada de la Región, aun más que el Departamento de Rere, vecina zona fronteriza que había sufrido enormes destrucciones. La Isla por varios años había vuelto a la situación de tierra de nadie de los siglos XVI y XVII y, mientras en 1824-25 el resto de la Región empezaba a gozar de relativa paz, ella sólo tenía esa paz en los límites sur y oeste, pero al este, hacia la Cordillera –precisamente donde estaban sus tierras agrícolas más importantes- la guerra continuaría activa varios años más., Si en el período 1778-1811 el valor de la producción agrícola de la Isla de La Laja, al igual que Rere, había representado el 10 por ciento de la Región, en 1819-20 había caído al 1,6, así como habían disminuido fuertemente el ganado menor, su principal riqueza, del mismo modo, su población había descendido . Por su parte, Rere había caído al 4,6 por ciento. (18)

La recuperación de la Región será lenta y trabajosa: en el período 1825-30, la Región representaba el 17,4 por ciento del valor de la producción agrícola del país, aún lejos del 30 de fines de la colonia. Por su parte, Rere llegaba a tener el 5,7 por ciento de ese valor en la Región; mientras la Isla del Laja seguía postrada con el 1,6 por ciento, muy lejos del 10 anterior. (19)

En el plano demográfico, los efectos negativos se prolongarán por varios años, con desplazamiento de población y un lento crecimiento hasta mediados de siglo XIX. Las zonas fronterizas de reciente colonización a fines de la colonia en la Región sufren un notorio menoscabo y  su crecimiento casi explosivo antes de la Independencia se reduce, de un 10,23 % anual entre 1773 y 1813 desciende a menos de la mitad (3,98%) entre 1813 hasta mediados del siglo XIX. Sólo con posterioridad volver a crecer a altas tasas… (20)

En el aspecto social, la guerra  y posteriormente el terremoto de 1835, se convertirán en factores que debilitarán enormemente la economía de los pequeños campesinos y, de este modo, facilitarán a la larga la dominación de los propietarios más poderosos sobre estos sectores sociales (21)

A fines de 1828,  a casi ocho años después de su destrucción, el viajero Poeppig presentaba el siguiente cuadro de Concepción que seguía muy despoblado:

uno se acerca a Concepción y avanza entre una larga fila de ranchos, construidos en parte sobre las ruinas de edificios más bellos. Se alcanza la plaza entre sitios incendiados   Es sensible el aspecto de miseria que se cobija en chozas sucias, entre extendidas ruinas, a través de cuyas ventanas se observan todavía los adornos dorados y las pinturas ennegrecidas por el humo, como restos de tiempos mejores. Han desaparecido sus pobladores, el odio y el afán de destrucción no perdonaron siquiera los árboles frutales Es sobre todo desoladora la impresión de esta ciudad abandonada en las noches de luna clara. Se presenta entonces demasiado grande para su población actual”. (22)

De Los Ángeles, el mismo viajero expresaba:

”La cabecera de la Isla de la Laja es Los Ángeles que hoy presenta unas 150 casas de barro antes tenía unas 600 viviendas bien edificadas y contaba con una fuerza de 700 milicianos, encontrándose entre sus vecinos muchas de las mejores familias de la zona.” (23)

A pesar de toda la destrucción, esos pueblos al menos se encontraban ya fuera de peligro. La situación en otros límites de la Isla de La Laja era aún de guerra. De este modo, lo observado en el poblado de Tucapel, a fines de 1828, comienzos del 29 fue descrito de esta manera:

“El repentino bullicio de un gentío nos permitió adivinar la proximidad de Tucapel, pero también la ocurrencia de algo extraordinario entre sus vecinos los encontramos en la mayor desesperación pues se esperaba de un momento a otro un ´malón´ de los moluches, una nación que había aparecido  en el Bio-Bío superior, de acuerdo con rumores llegados. Las mujeres y los niños lloraban, mientras que los hombres estaban dedicados a cargar apresuradamente los caballos que habían juntado, con los bienes más valiosos que poseían, a fin de huir a un lugar distante y seguro, , convencidos de que encontrarían de que encontrarían la pequeña aldea en cenizas al llegar.” (24)

Para suerte de los vecinos, en esa ocasión la partida que los amenazaba es derrotada por los aliados pehuenche, que el viajero había encontrado en Yumbel, la que después de pasar por Tucapel se dirige a Chillán a cobrar la recompensa.(25)

Antuco, donde este viajero pasó los comienzos de 1829, continuaba en estado de guerra casi permanente:

”Los vecinos . se encontraban en estado de sobresalto general y pasaron todo el verano en una situación realmente lamentable. Situados en la extrema frontera, no protegidos por ninguna clase de medidas públicas se hallaban expuestos a los terrible asaltos de los grupos de bandidos que comandaban los hermanos Pincheira .Los campesinos mantenían sus pequeñas fortunas ocultas en los bosques y aplicaban vigilancia . cuando la luna Todas las tardes los pobres vecinos abandonaban sus miserables ranchos, a fin de pasar la noche en un cercano cerro, inaccesible para los jinetes y era triste observar el grupo de mujeres que trepaban con los niños de la mano y cargando pesados líos, inciertas si madrugada siguiente escombros humeantes su pacífica aldea. La guarnición era insignificante para defender la población y se encerraba en el pequeño fortín de madera cuando amenazaba el peligro.” (26)

Citas.
11.-  Informe del Cabildo de Concepción 18-4-1823, en “Sesiones de los Cuerpos Legislativos / , VI, pp.151-153

12.-  Informe del Director Supremo, 12-8-1823 en “Sesiones de …/ VIII, pp.19-26f.

13.-  Informe del Cabildo de Concepción, 26-9-1822, en Carmagnani, M.: “Les mecanismes …”, p.258

14.-  Informe del subdelegado de Florida, 12-8-1822 en Camagnani, M.:”Les mecanismes …”, p.259.

15.-  Informa del Cabildo de Concepción, 12-12-1822, en Carmagnani, M.:”Les mecanismes …”, p.259

16.-  Informe subdelegado de Rere, Rere 20-9-1823, en Archivo Intendencia Concepción, vol.38.en: Carmagnani M. “Les mécanismes …” / p.256

17.-   Ver Anexo D, -Cuadros estadísticos2) Promedios de la producción agrícola de Chile,1778-1827 según los diezmos

18.-  Ver Anexo D, -Cuadros estadísticos 3) Promedios de la producción agrícola de la Región de Concepción, Isla de La Laja y Rere,  1778-1830, según los diezmos

19.- Ver Anexo D. Cuadros estadísticos 2) Promedios de la producción agrícola de Chile,1778-1827 según los diezmos

20.-  Ver Anexo D. Cuadros estadísticos 3) Población zonas fronterizas 1779, 1813, 1854

21.-  Carmagnani, M. op.cit. p.227.

22.- Poeppig, E,:op.cit.p.122

23.- Poeppig, E,  op.cit. p.469

24.- Poeppig, E, op.cit. p.360

25.- Poeppig, E. op.cit. p.361

26.- Poeppig, E.op.cit. p.365

Fotografía: Cementerio de Arauco, tras el terremoto del 27 de febrero

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