A la memoria de Eulogio Fritz

A la memoria de Eulogio Fritz

altEstimados.
Quisiera que recibieran el presente discurso pronunciado el dia 13 de noviembre 2010 en el acto de homenaje que la Población Pedro Aguirre Cerda de Coronel rindió a vecinos e hisjos de esta población victimas de la dictadura.

A la memoria de Eulogio Fritz, mi tio.

A mi tata Manuel quien nos acompaña desde su silla en la cocina y a mi abuela Olivia que nos ha unido hasta ahora:

Heriberto Del Carmen Leal, Sebastián Acevedo, Eulogio Fritz y Maria Galindo.

Me acuerdo cuando jugábamos a la guerra en el patio de Rene, y a las seis de la tarde, nuestras madres nos avisaban que ya era la hora! El toque de queda!
Me acuerdo cuando los vecinos de toda la vida nos quemaron el cerco y las llamas gritaban a media noche al medio de la calle. Era el insumo para aliviar la rabia.!
Me acuerdo cuando Manuel Fritz, despertó diciendo ¡los milicos mataron a mi hijo! A pesar de lo joven que era, comprendí que no era cosa de curaos, como le llama la gente.
Me acuerdo de la primera vez que mi madre me dijo que había un tío que no sabía dónde estaba. ¡Probablemente vivo!, ¡pero en otro tiempo.!
Me acuerdo cuando hablamos con Pablo en la casa de Carlos en concepción y en casa de la tía Ube pudimos conocer la voz de Andres Fritz.
Me acuerdo cuando me fui a estudiar a Santiago, y en la biblioteca nacional el mercurio de la época, señalaba que: “nuevo atentado en contra del gobierno dirigido por terroristas del mir, son capturados después de un tiroteo en contra de la policía”. Que “los mismos terroristas tenían armamento proporcionado por la cuba castrista”. Que: “por fin el gobierno elimina a los enemigos del estado democrático de Augusto Pinochet”.
Me acuerdo, me acuerdo, me acuerdo y me acuerdo. Después de años, la historia ha tomado parte de mi vida y no puedo dejar de utilizarla para referirme a quienes con su lucha , forjaron y moldearon la historia de este país.
La memoria como recuero del pasado, nos hacer ser hombres, mujeres y encontrarnos con nosotros mismos. De esta forma quiero decirle a mi tío Eulogio que he visto el sufrimiento de mi familia, de tu madre y hermanos. He sentido también las contradicciones. Eulogio Fritz Monsalve, te invoco! Aquí estamos tu descendencia, aquí estamos como historia revelada.
Quisieron acallar a un pueblo, cegarnos la mirada, infringirnos temor, la tortura fue su medio de purificación del mal. ¡La historia nos hará libres! El pasado contigo, en nosotros, es el presente. Nuestros ideales son tus ideales, nuestra lucha, es tu lucha. Te recordamos con cariño porque somos tu descendencia.
Hemos sentido la rabia y el descontento, hemos crecido en la impunidad. Hemos visto como los otros señalan que fue una guerra civil. Hemos escuchado al general decir: ¡Misión Cumplida!
Como si todo el trabajo, como si los ideales se destruyeran asesinando, persiguiendo, torturando. A todos quienes piensan de esa manera, les decimos que no, porque la ¡La historia nos hará libres!
La historia nos hará libres y hoy junto a Heriberto, Sebastián, Maria y Eulogio, deseo compartir con mi abuela, mi madre, mi padre, mis tíos, mis primos y amigos un mensaje de paz, de comunión, de amor, porque la Historia nos Ha Liberado. Podemos hablar con la verdad. Con aquella verdad que nos ocultaron y que nuestros propios gobiernos elegidos en los últimos años no supieron entregarnos. Y ahora, más que nunca, cuando el presidente Piñera pretende hacer desaparecer la memoria de nuestro pueblo con sus promesas populistas y fotografías de portada, yo les digo, no olvidemos a nuestros familiares, ellos nos enseñaron el valor del ser humano. Nos legaron lo importante de la revolución, la que en palabras del Che, “no es una revolución para vivir de ella, sino se lleva en el corazón”. Nosotros tenemos el deber MORAL de rescatar su memoria.
Nunca en Chile la revolución pudo contra el terrorismo de estado del general Pinochet. Hoy día, recordamos la revolución en nuestros corazones, así como otros familiares recuerdan a los suyos en Villa Grimaldi, el Estadio Nacional, el Patio 29, Los Hornos de Lonquen, la matanza de Forrahue por el sur y Neltume por la cordillera.
Finalmente, quiero decirles que desde nuestra trinchera, seguimos haciendo la revolución, aquella que está en nuestros corazones y que nos guía para construir un Chile más digno y feliz para nuestros hijos e hijas.
Salud Heriberto, Sebastián, Maria y Eulogio, este memorial es nuestro agradecimiento por convocarnos como familia.
¡La Historia nos hizo libres, Hasta la victoria siempre.!
Muchas Gracias.

Pedro Muñoz Fritz
Sobrino de Eulogio Fritz Monsalve
Noviembre, 13 de 2010.

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