Las leyes que se anunciaron… y no se mandaron

Las leyes que se anunciaron… y no se mandaron

Jaime Guerra atiende todos los días el pequeño almacén contiguo a su casa, en el sector residencial de Ñuñoa, a cuadras del Estadio Nacional. Sólo atina a ver la televisión en el comedor, esperando la campanilla que anuncia clientes en la sala contigua donde antes hubo un living y que hoy exhibe caramelos, algunos abarrotes y una máquina con bebidas. “El negocio no da mucho, pero tampoco necesitamos tanto”, explica, casi justificando la poca oferta de su fuente de ingresos.

Don Jaime escuchó hace meses sobre un bono que el Gobierno entregará a los matrimonios que cumplan 50 años durante los próximos tres años, entre otras promesas para la tercera edad que finalmente inclinaron su preferencia electoral: “Del momento en que supimos de los compromisos de Piñera con la tercera edad es que definimos el voto, y no sólo por una decisión nuestra, sino porque todo esto se conversa entre los jubilados y se crea una voz política, pero ahora la decepción es grande, hay muchos que esperan el bono para operarse, pero no se ha confirmado nada”.

Efectivamente, el candidato de la Alianza por Chile anunció una gratificación para los matrimonios que cumplan el requisito durante su mandato. El 7 de julio de 2010, el Presidente Piñera anunció la promulgación del “Bono Bodas de Oro” que consiste en 250 mil pesos para los matrimonios que estén dentro del 80% más vulnerable del país. La página web del Gobierno aún exhibe el pomposo anuncio desde La Moneda que da inicio a esta promesa “cumplida”, llamando a los postulantes a inscribirse en el Instituto de Previsión Social, donde han llegado cientos de consultas a pesar que el proyecto aún espera por la aprobación del Senado.

Cotizaciones de salud

Otro de los beneficios anunciados por el Mandatario refiere a eliminar el 7% de cotización de salud para los adultos mayores, una de las promesas más potentes de su candidatura. El retiro tiene mucho de lógica, ya que de ese descuento, 2 del 7 por ciento está destinado a licencias médicas, situación que no atañe a los abuelitos jubilados, pero el monto que significa su implementación bordea los US$600 millones al año, sumando además a 27 mil nuevos cotizantes que se unen a este grupo etario, maximizando los esfuerzos de Hacienda por suplementar este ingreso económico.

Pero recién el 21 de enero de 2011 el Presidente Piñera anunció el envío del proyecto para marzo. Una iniciativa en esta materia ingresó el 11 de mayo a la comisión de Salud de la Cámara de Diputados, desde esa fecha no ha sido parte de la tabla y tampoco tiene urgencia porque fue presentada por parlamentarios de la Concertación.

Desde gobierno surgen informaciones que hablan de una ejecución gradual que implica al 20% más vulnerable durante su primer año de implementación, a pesar que la medida no forma parte del presupuesto del ministerio para el 2011, siendo las partidas relacionadas con el Tesoro Público destinadas a cubrir la operación.

No obstante, existe un pero. El alto costo económico que esto implica obliga a tomar medidas racionales, las que se traducen en disminuir la cotización a un punto porcentual por año, e incluir anualmente tres quintiles hasta alcanzar un 60% de la población en los próximos tres años, de los cuales un 25 por ciento sigue afiliado a Fonasa, lo que significa una operación delicada que permitirá afianzar la credibilidad del gobierno hacia los adultos mayores, justo en un plazo que topa con las próximas elecciones presidenciales.

Las promesas ya no serán gratis

Y así, son varios los testimonios que se acumulan a la hora de considerar las promesas sociales que el Presidente anunció en su camino al sillón de La Moneda, compromisos que apuntan a la tercera edad, a las mujeres y homosexuales, grupos electorales que constituyen el talón de Aquiles de una elección. El Bono Ético Familiar, el postnatal de seis meses, la ley de uniones civiles, el voto voluntario y sufragio de chilenos en el extranjero son parte de las promesas que se desvanecen a medida que pasa el tiempo.

El Salario Ético Familiar se transformó en bono. Está contemplado en la Ley de Presupuesto 2011, pero sólo como una bonificación a través de Chile Solidario, con cargo al Estado, y no como una remuneración. Tampoco se explicita tampoco el monto que se les entregará a las familias más vulnerables.

Un factor clave en esta materia es el rol que juega el Tribunal Constitucional respecto a las promesas presidenciales, con el precedente fijado hace pocos días, cuando anunció plazo hasta el 31 de marzo al Gobierno para pronunciarse respecto a  la extensión del postnatal a seis meses y la eliminación del 7% de cotización en salud para pensionados, una señal clara subrayando que anunciar a rajatabla en campaña ya no será un aliciente gratuito.

Ante este anuncio, desde Gobierno surgen medidas para blindar la gestión presidencial. Durante el primer Consejo de Gabinete 2011, celebrado el viernes último en Palacio Cerro Castillo, el discurso inaugural de Sebastián Piñera fue orientado a un balance de las leyes promulgadas por el Ejecutivo, destinadas principalmente a la cobertura del terremoto. Sin embargo, el Mandatario respondió implícitamente a los cuestionamientos del TC al señalar que el postnatal y el retiro de la cotización de salud son prioridad para el primer semestre, más allá de las complicaciones económicas que esto conlleva.

De todas formas, Piñera no habló de seis meses de postnatal sino de flexibilizarlo, lo que podría implicar quitarle días al prenatal y traspasarlo al periodo posterior al nacimiento de la guagua, lo que fue criticado por la Concertación.

Más allá de dinero

Luego de perder la elección presidencial, la Concertación ha reorientado su camino en algunos grupos que abren posibilidades de diálogo y participación política. Concertados es un movimiento forjado por los ex ministros Edmundo Pérez Yoma y Sergio Bitar, quienes destacan la función de “ser oposición” al gobierno del Presidente Sebastián Piñera.

Al término del año legislativo, Concertados publica en su sitio (www.concerta2.cl) un análisis que entrega un escuálido 20 por ciento de efectividad a la gestión del Mandatario a un año de asumir en La Moneda. Para ello, el estudio analiza los 182 compromisos incluidos en su discurso del 21 de mayo, destacando la nula participación de ministerios como Cultura o Vivienda, que presentan cero avance en las propuestas mencionadas, mientras que 11 de las 22 carteras de gobierno registran menos de un 33 por ciento de cumplimiento. Cancillería, Energía y Mideplan son los ministerios  que registran un mayor avance superando el 60 por ciento en compromisos cumplidos.

En este ámbito, Sergio Bitar señala que “la administración del actual Presidente desestimó la capacidad de gestión que se requiere al mando del país. Esto no significa simplemente mover papeleos, hacer trámites y promulgar leyes, se necesita un conocimiento del país, con sus problemas y particularidades, algo que este gobierno no tiene, tal como se demuestra en el caso Magallanes, donde se cometieron una seguidilla de errores al no conocer la situación del extremo sur”.

El estudio detalla las 182 medidas anunciadas en el discurso del 21 de mayo, de ellas son apenas 38 (20,8%) que llegaron a buen puerto, siendo 72 (39,5%) las que siguen algún trámite iniciado en el Congreso, con el mismo número para anuncios que no han tenido ningún trabajo parlamentario, por lo que el nivel de inactividad presentado en 72 medidas duplica lo logrado por el Gobierno este año legislativo.

Balance legislativo

Según la información contenida en la Biblioteca del Congreso Nacional, durante el año legislativo 2010 fueron promulgadas 61 leyes, de las cuales 45 corresponden a mensajes presidenciales y 16 mociones parlamentarias, manteniendo la tradicional hegemonía del Ejecutivo a la hora de analizar las leyes promulgadas durante el primer año de mandato de los últimos presidentes.

Entre los factores que pueden explicar el caso actual, destaca el terremoto como causante de nueve leyes destinadas a apoyar la labor de reconstrucción, tales como, la creación del Fondo Nacional de Reconstrucción y las modificaciones a las leyes de Pesca y Municipalidades en función de asistir las comunas afectadas. El Bono de Marzo y el reajuste a los empleados fiscales son otras leyes que también atañen al tema económico.

Muchos analistas concuerdan en que la personalidad del Presidente es la principal desventaja a la hora de medir la productividad de gobierno, graficado en los múltiples anuncios que emite sin atender sobre las complicaciones que significa llevarlos a cabo. Por ejemplo en Cultura, los anuncios destinados a mejorar la Ley de Donaciones Culturales y un perfeccionamiento destinado al patrimonio en la Ley de Monumentos Nacionales aún no sufre siquiera discusión en las cámaras del Congreso, y así son 72 proyectos los que aún esperan, los que duermen el sueño de los justos en el Congreso, donde el mutismo del receso veraniego explica sabiamente lo que se ha hecho por ello, poco y nada.

Fuente: Radio Universidad de Chile

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