La brutal represión provoca serias fisuras en el seno del régimen libio

Dirigentes del régimen libio -especialmente diplomáticos destinados en el exterior- criticaron la brutal represión contra los manifestantes opositores, llegando a reclamar la dimisión de Muamar Al-Gadhafi. Los escasos testimonios que llegaban de una Libia sometida a un bloqueo informativo destacaban que el régimen empleó aviones para bombardear a los manifestantes. Dos pilotos desertaron y huyeron a Malta para pedir asilo político.

GARA | TRÍPOLI

Los enfrentamientos en Libia alcanzaron la capital, Trípoli, donde edificios públicos fueron incendiados en la noche del domingo al lunes, mientras Seif Al-Islam, el hijo del líder Muamar Al-Gadhafi, amenazó con un baño de sangre en el país.

El balance de muertos en las manifestaciones supera los 400 muertos, según datos de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) recogidas por la televisión Al-Arabiya. Al-Jazeera precisó que sólo en Trípoli, ayer murieron 250 personas por los bombardeos de la Aviación.

La falta de informaciones directas es una constante desde que comenzaron las protestas en Libia, ya que el régimen de Al-Gadhafi no ha permitido la llegada de corresponsales extranjeros y ha bloqueado la comunicación telefónica y de Internet. Según testimonios recogidos por France Presse, la sede de una televisión y una radio públicas fueron saqueados por los manifestantes en Trípoli, mientras que comisarías, locales de los Comités Revolucionarios y el Ministerio del Interior fueron incendiados, según otros testimonios recopilados esta agencia.

El ministro libio de Justicia, Mustafa Abdel Jalil, dimitió «para protestar contra el uso excesivo de la fuerza» contra los manifestantes, según informó un diario libio, en lo que se interpreta como una importante fisura en el régimen.

También dimitieron los embajadores libios en China, India, Bangladesh, Gran Bretaña, Indonesia, Polonia y ante la Liga Árabe.

El ministro libio de Emigración y Comunidad Extranjera, Ali Errichi, de viaje oficial en Boston (EEUU), exigió ayer formalmente a Al-Gadhafi que abandone el poder, según Al-Jazeera.

«La delegación libia ante la ONU representa al pueblo libio y a nadie más», declaró su portavoz, Dia Al-Hotmani, mientras que el número dos de la representación, Ibrahim Dabashi, declaró a la BBC que el «mejor escenario es que Al-Gadhafi sea llevado ante la Justicia para que responde por crímenes que cometió anteriormente», como la muerte de cientos de presos en la cárcel de Abu Salim o la «desaparición de personalidades importantes».

Al-Jazeera informó, basándose en testimonios de residentes en Trípoli, que el régimen llegó a utilizar la Aviación para bombardear a los manifestantes. El diario «Quryna», considerado próximo a Al-Islam, desmintió que se hubieran empleado aviones. Otras informaciones destacaban la presencia de «mercenarios africanos» para la represión.

Asimismo, dos cazas de la Fuerza Aérea libia aterrizaron ayer de modo totalmente inesperado en el aeropuerto internacional de Malta. Según fuentes del Gobierno maltés citadas por Efe, a bordo viajaban dos coroneles de la Fuerza Aérea libia que reclamaron asilo político a las autoridades maltesas.

Otras fuentes precisaron que los pilotos de los aviones huyeron a Malta tras negarse a acatar las órdenes de disparar contra los manifestantes que habían recibido.

Además, dos helicópteros civiles aterrizaron ayer en Malta con personal de empresas petroleras francesas que trabajan en Libia, según informó «Times of Malta».

Italia puso horas después sus bases aéreas en alerta máxima ante la posibilidad de que otros aviones libios decidieran aterrizar en ellas.

La transnacional español Repsol, la británica BP, la italiana ENI, la angloneerlandesa Royal Dutch Shell, la noruega Statoil, la austriaca OMV y la unidad de exploración petrolera y gasista de BASF, Wintershall, anunciaron que estaban preparando planes para evacuar a sus trabajadores extranjeros en Libia.

La mayoría de los países europeos también anunció planes para evacuar a sus residentes en Libia. Sin embargo, la situación era tan caótica que un avión turco no puedo aterrizar en Bengasi y tuvo que regresar al punto de origen al no poder comunicar con la torre de control del aeropuerto libio.

Rumores de huida a Venezuela

Para aumentar aún más la confusión, el ministro británico de Exteriores, William Hague, señaló desde Bruselas que Al-Gadhafi «podría» estar huyendo hacia Venezuela. «No tengo información que diga que está allí, pero he visto alguna información que sugiere que está de camino [a Venezuela] en este momento», declaró Hague.

Horas después, Caracas desmentía rotundamente las palabras del responsable de la diplomacia británica, a través del ministro bolivariano de Información, según informó el canal Telesur. El vicecanciller libio, Jalid Kayem, también rechazó la versión de Hague, destacando que «esa noticia no tiene base».

Según France Presse, la Policía libia huyó el domingo de Zauia, a 60 kilómetros al oeste de Trípoli, dejándola en manos de los manifestantes.

El propio hijo de Muamar Al-Gadhafi, Seif Al-Islam, que en ciudades como Bengasi y Al-Baida (ambas en el este del país), los manifestantes habían logrado arrebatar armas a los militares. En Bengasi, se habrían apoderados de carros de combate.

El domingo por la noche Al-Islam intervino en la televisión pública para advertir de que la respuesta a las manifestaciones sería sangrienta y de que existe riesgo de guerra civil.

«Libia no es como Túnez o Egipto. No hay ni sociedad civil ni partidos políticos. Las fuerzas que intentan destruir y desmembrar Libia se han armado y el resultado será una guerra civil. Nadie se someterá al otro y nos enfrentaremos. Si el país se divide, Libia caerá en una guerra civil, nos mataremos unos a otros en las calles», destacó Al-Islam en su alocución.

SHIMON PERES

«Al-Gadhafi expresó hace pocos días su deseo de que hubiera un Oriente Próximo sin Israel. Irónicamente, todo apunta a que va a haber una Libia sin Al-Gadhafi», declaró el presidente israelí, Shimon Peres, de viaje oficial en Madrid.

silvio berlusconi

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, que recibió en Roma a Al-Gadhafi en junio de 2009, declaró ayer que «el uso de la violencia contra la población civil es inaceptable». Italia es la antigua potencia colonial de Libia.

La preocupación de la UE se limita a la inmigración

La Unión Europea (UE) teme que un hundimiento del Estado en Libia agrave la crisis económica y desemboque en un incremento del flujo de inmigrantes hacia sus costas meridionales, tal y como ocurrió con Túnez, poniendo en cuestión «la solidaridad» entre los 27 a la hora de hacer frente a esta situación.

«Estamos extremadamente inquietos por la evolución de la situación en el Norte de África», reconoció ayer Michele Cercone, portavoz de la comisaria encargada de cuestiones de inmigración y seguridad, Cecilia Malmström.

La Comisión Europea se toma muy en serio las amenazas de las autoridades libias de suspender cualquier cooperación con la UE en materia de inmigración.

Malmström viajó a Libia en octubre de 2010 para negociar en torno a la cooperación en «la lucha contra la inmigración ilegal» y es plenamente consciente de que hay decenas de miles de africanos esperando en Libia para tomar un barco que les lleve a Italia.

El ministro italiano de Exteriores, Franco Frattini, destacó que «los flujos migratorios pueden ser una de las consecuencias de las turbulencias en el Norte de África». Ante ello, defendió la necesidad de poner en marcha «un plan Marshall europeo» para el Mediterráneo y Oriente Medio y aseguró que si no se movilizan fondos y «se tolera el colapso de la situación económica de estos países, terminaremos pagando el precio». GARA

Cuarto productor de crudo de África y miembro de la OPEP

Libia, miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) es el cuatro productor de petróleo de África, tras Nigeria, Argelia y Angola, con cerca de 1,8 millones de barriles diarios y posee reservas de 42.000 millones de barriles. En los últimos años compañías occidentales han invertido grandes sumas.

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