Lo que la OTAN  está haciendo en Libia Es oscuro y hay que aclararlo

Lo que la OTAN está haciendo en Libia Es oscuro y hay que aclararlo

alt No se trata de estar a favor o en contra del dictador Kadaffi, que en el pasado fue un líder creador y orientador para toda Africa, pero que finalmente pasó de la política al terrorismo, y del terrorismo pasó al fin a algo muy parecido a una alianza mercenaria con esas mismas potencias occidentales que hoy están tratando de matarlo.

 Se trata de lo que Estados Unidos y un grupo de países de Europa están haciéndole al mundo islámico, a toda África y, en términos reales, a todos nosotros.

 El mismo día en que Barak Obama se reunía en Brasilia con la presidente del Brasil Dilma Rousseff, Estados Unidos comenzaba a disparar andanadas de sus misiles Tomahawk en contra de las ciudades libias leales a Khadaffi. Sólo en las primeras horas dispararon 102 misiles Tomahawk desde sus buques, apuntados a blancos que se encontraban a cientos de kilómetros de distancia. Es decir, hacia blancos a los que no podían ver y sólo podían apuntar con un margen de error de más de doscientos metros. Cada uno de esos misiles vale más de un millón de dólares, y lleva una cabeza cargada con media tonelada de explosivos de altísimo poder.

 Es decir, dispararon sus misiles a la bruta, sabiendo perfectamente que iban a provocar muertes y mutilaciones de civiles, esos “daños colaterales” que caracterizan a las “misiones humanitarias” de la OTAN.

 El mismo día en que lanzaban su ataque contra libia, las tropas de la OTAN habían dado muerte a 40 civiles en Afganistán, y a otros 40 en Pakistán. Y según informó la televisión de Trípoli, los misiles norteamericanos, sólo en esa ciudad, habían matado a 60 personas y mutilado a 150 personas más.

 Claro que de inmediato Washington calificó esa información como “mentiras de Khadaffi”.

 Pero sólo dos días antes, -se revelaba en Estados Unidos y Gran Bretaña que Washington había contratado a la empresa NTrepid, de California, para la elaboración de software para insertar noticias, opiniones y referencias falsificadas, en las redes sociales de internet. Con ello, agentes estadounidenses asumen indentidades falsas y embuten en twitters, facebooks y otras redes de Internet, material destinado a hacer propaganda favorable a las acciones militares estadounidenses, y al mismo tiempo, para denigrar, contradecir e insultar a quienes critican las acciones de Estados Unidos.

 Es decir, a la abrumadora campaña periodística, en gran medida basada en datos falsos e invenciones, se agregan ahora las operaciones de manipulación psicológica, que ya reconoció el propio general en jefe de Estados Unidos en Afganistán, y este otro programa para adulterar los contenidos de las redes sociales de Internet.

 Es decir, Estados Unidos es quizás el único país del mundo que oficialmente incorpora en su presupuesto nacional, un paquete de cientos de millones de dólares específicamente para mentir y engañar, inventar noticias falsas e incluso producir eventos en estudios de cine o TV y luego presentarlos como si fueran noticias reales.

Curiosamente, Estados Unidos y la OTAN llamaron a su ataque contra Libia “operación Odisea al Amanecer”. ¿Y sabe Ud, quien le dio el nombre a la Odisea?… Fue precisamente el más astuto y desleal mentiroso de toda la antigüedad: Odiseo.

 Todo lo que las tropas de la OTAN están haciendo en Libia es una sangrienta e hipócrita maniobra estratégica apuntada a impedir que las revueltas populares puedan poner en jaque a los reyezuelos petroleros, y reafirmar la preponderancia de Estados Unidos y Europa, en el continente africano que cada vez se muestra más desafiante y cada vez confía más en sus aliados de Asia y América del Sur.

 Recordemos cuáles fueron los países que se negaron a aprobar la intervención en Libia: Brasil, Rusia, India, y China, es decir, el conjunto de las nuevas jóvenes potencias que desafían a la hegemonía europea-norteamericana. Y a ellos se sumó Alemania, la única potencia europea que de verdad logró sobreponerse a la crisis económica mundial.

 En fin, el presidente de Chile, don S. Piñera, nos declamó muy inspirado que Estados Unidos es un país “amante de la paz y defensor de los derechos humanos”.

 Como respondiéndole a Piñera, la revista alemana Der Spiegel el mismo día daba a conocer las atroces fotografías de aquellos soldados norteamericanos, degenerados y posiblemente desquiciados por las drogas y las manipulaciones psicológicas a que los someten, que asesinaban niños afganos y les arrancaban los dientes o les cortaba dedos para llevárselos de “recuerdos”.

 Ud. puede encontrar esa información detallada en los periódicos chilenos de Internet Clarín y El Ciudadano.

Foto: Una de las fotografías divulgada por Der Spiegel y ahora difundida mundialmente por YouTube: Este risueño degenerado coge del pelo la cabeza del niño Gul Mudin, al que asesinaron a sangre fría. Levanta así la cabecita agarrándola del pelo, para que se la vea bien claramente. El individuo puede ser Jeremy Horlock o Andrew James. La prensa británica también corroboró las informaciones de Der Spiegel.

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