El caso Posada Carriles

El caso Posada Carriles

altA partir de hoy se inicia la colaboración para Resumen del destacado periodista Hernán Uribe Ortega (Chile, 1924).  Uribe preside la Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas (CIAP-FELAP), ha sido dirigente regional y nacional del colegio de periodistas, cofundador de la Federación Latinoamericana de Periodistas.  Autor de diversos libros: Fulgor y muerte de Pablo Neruda (1983); Ética periodística en América Latina (1984); Operación Tía Victoria. Cómo entregamos el Diario del Che a Cuba (1987); La guerra secreta de las noticias (1988); El Periodismo en la Formación Histórica de los Pueblos Iberoamericanos (1988); La hora fatal de los agoreros (1999) y La invisible mordaza. El mercado contra la prensa (2000).

PROTEGE ESTADOS UNIDOS A CRIMINALES TERRORISTAS

Indignación en nivel internacional ha provocado la absolución el ocho de abril y por un tribunal estadounidense de Luis Posada Carriles un terrorista de la “gusananería” cubana autor de atroces crímenes en varios países latinoamericanos y en el propio Estados Unidos donde su banda asesinó en Washington al chileno Orlando Letelier y a su secretaria en septiembre de 1976.

Posada fue acusado de ingresar ilegalmente a EE.UU. pero el juzgado de El Paso (Texas) no consideró para nada que es coautor de acciones terroristas tan aberrantes como la explosión de una bomba en un vuelo de Cubana de Aviación el seis de octubre de 1976 que causó 73 muertos.

Con plena razón y mucha indignación, Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional de Cuba declaró: “La comedia ha terminado. El gobierno de Estados Unidos estuvo usando todos los trucos para evitar que Posada Carriles (LPC) sea juzgado como terrorista; quería presentarlo como un viejito mentiroso pero el gobierno de Estados Unidos es tan mentiroso como él porque LPS es un asesino buscado desde hace varias décadas”

El diario “Nation”, de Barbados, país en cuyo espacio aéreo explosionó el avión, escribió ahora el 12 de abril/011:”La decisión del tribunal fue absolver al cubano Luis Posada Carriles, un agente reconocido de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) procesado por haber mentido a los funcionarios de inmigración y con cargos de “perjurio y fraude de inmigración, cometidos en 2005.

“Sin embargo, agrega “Nation” como advirtieron los Ministros de Relaciones Exteriores de la Comunidad del Caribe que en una declaración instaba a hacer justicia en el caso de Posada(…) es obvia la postura cínica de dicha decisión de un tribunal federal de Estados Unidos”. Finalmente el periódico señala la abierta contradicción entre “las declaraciones estridentes de los presidentes de EE.UU contra el terrorismo” y la negativa de acceder a las peticiones de los gobiernos de Cuba, Venezuela y el CARICOM para que Posada sea juzgado por el atentado de Cubana”

El periódico “La Opinión”, de California, aborda otro ángulo aunque siempre crítico cuando bajo la firma de la periodista Pilar Marrero sostiene: “Es una vergüenza para Estados Unidos que el terrorista Luis Posada Carriles hoy esté libre, mientras cientos de miles de padres y madres de familias de inmigrantes son deportados a sus países de origen”.

En relación a la eficiencia con que se actúa en las deportaciones, Marrero expresa:”Eso si, cuando se trata de articular un buen caso contra un terrorista, convicto y confeso, viejo lobo y ex empleado de la CIA, inmigrante ilegal como pocos, criminal como casi ninguno, ahí se les chorrea la eficiencia y se vuelve pamplinas. Posada, opina luego, se erige como una burla a la lucha antiterrorista en Estados Unidos.

El ocho de abril y en referencia al insólito fallo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba manifestó en una declaración especial: “Para todos los que han seguido la tenebrosa trayectoria del terrorista y sus vínculos con sucesivos gobiernos norteamericanos, el FBI y la CIA, en su guerra sucia contra Cuba, se trata de una demostración adicional del apoyo y amparo que históricamente le han brindado las autoridades norteamericanas. Su juicio por haber mentido en un proceso migratorio y no por terrorista, es un insulto al pueblo de Cuba y a las familias enlutadas por las acciones de Posada”

Apunta asimismo la Declaración: “Los más paradójico es que, mientras se exonera a Posada Carriles, cinco luchadores antiterroristas cubanos permanecen injustamente en cárceles norteamericanas por buscar información sobre las acciones de los terroristas de origen cubano que, como Posada Carriles, se pasean libre e impunemente por las calles de Miami”.

En su extensa vida de bandolero Posada Carriles ha tenido poderosos y tenebrosos padrinos al estilo de quienes le protegen en Washington. A finales de los años setenta fue también absuelto en Venezuela y en un proceso judicial que fue un circo al estilo del que enfrentó en El Paso.

Los preparativos del bombazo en una nave aérea se hicieron enteramente en Caracas y de ahí uno los motivos de solicitar la extradición de Posada Carriles. Este y Orlando Bosch idearon y llevaron a cabo el crimen y una vez realizado se ubicaron en Caracas. Posada era un hombre de influencia, tanto que operaba con la oficial Policía Política, DISIP y recibía honorarios mensualmente por ese concepto.

Luego que la periodista venezolana Alicia Herrera publicara el libro “Pusimos la bomba…¿Y qué? frase que pronunció Bosch, se conocieron todos los detalles del brutal atentado. Hubo un juicio e incluso Bosch estuvo en una singular cárcel de dos habitaciones y baño privado.

Sin embargo, ambos terroristas fueron declarados inocentes por un tribunal militar ante el cual el Fiscal del caso invocó que las pruebas que había reunido, se le habían perdido (sic). Al parecer se eligió ese método, a despecho del desprestigio castrense, antes de proceder a un indulto que habría complicado a los presidentes Carlos Andrés Pérez o Luis Herrera Campins, quien sucedió al primero como Jefe de Estado. Ambos, a su tiempo, consideraban a dichos criminales unas blancas palomas.

15/4/11 (*) Periodista/escritor chileno

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