Me lo contaron mis viejos: Del Amor a la Locura

altJulieta y Pedro eran una pareja muy joven que vivía en Schwager, ambos habitaban con sus padres. Pedro era un minero y Julieta era una costurera.

Como de costumbre, a la hora de colación de los mineros Julieta fue a dejarle comida al trabajo a Pedro, ella esperó que saliera y se saludaron cariñosamente, ambos se veían muy enamorados. Sin embargo, había una muchacha conocida de Julieta la cuál le comentaba unos chismes acerca de Pedro; la joven le contaba a Julieta que ella lo había visto en la plaza tomado de la mano con otra chica y que incluso se encontraban cuando Pedro salía temprano. Julieta no sabía qué hacer, si creer o no, pero comenzó a dudar de su pareja.

Desde ese día en adelante, Julieta comenzó a prestarle más atención al horario de llegada de Pedro, a cómo se comportaba e incluso le dijo a un amigo minero de ella que se fijara en Pedro, en lo que hacía, a donde iba y con quién iba.

Un día salieron todos los trabajadores temprano de las faenas de carbón, Julieta miraba a su amor entre el montón de trabajadores, se dio cuenta que Pedro no apareció y fue ahí cuando Julieta comenzó a sospechar aún más de que Pedro la engañaba y tomó una drástica decisión. Fue rápidamente al ‘Cerro La Virgen’ donde había una mujer que todos le temían porque era bruja. Julieta le comentó a la bruja lo que le estaba pasando y quería saber a través de ella si era cierto que Pedro la engañaba. La bruja comenzó a hacer un ritual y le dijo a Julieta:

– ¡Pedro no está en casa ahora, él está paseando por ‘Playas Negras’ con una mujer!

Aumentó más la furia de Julieta y le dijo a la bruja que quería hacer sufrir a Pedro, la mujer le dio un ritual a realizar en casa al frente de una foto de Pedro.

Ella llegó a casa y comenzó a hacer el ritual. Al día siguiente, Pedro comenzó a sentirse mal en la mina, notaba que su desempeño era insuficiente y ese día tuvo una discusión con su jefe.

El hombre, al llegar a casa se acostó en la cama, cuando sonó la puerta y era Julieta. Pedro trató de besarla pero ella le corrió la cara, él le preguntó qué le pasaba.

Julieta furiosa dijo: “¡Crees que no sé que tienes una amante, que me has estado engañando todo este tiempo y que ayer te paseaste con ella por ‘Playas Negras’!”

A lo que Pedro respondió: “¡Me carga que me sigan y sí, es verdad, tengo otra mujer y sabes por qué, porque me cargan tus desconfianzas y tu forma tan desabrida en la que me entregas tu amor!”

Julieta le dijo: “Sabes Pedro, yo no te seguí, fui donde la bruja del cerro y ella me dijo donde andabas, también quiero que sepas que ya no te amo y quiero que te olvides de mi. ¡Pedro, empieza a prepararte, porque de aquí en adelante vivirás un infierno!” Pero Pedro no le hizo caso a esas palabras de Julieta.
Después de varios días, el individuo comenzó a pasearse con su chica actual en frente de Julieta, sin importarle nada. Julieta no aguantó más esto y en ataques de rabia y celos fue a la siga de Pedro cuando él iba al trabajo; la mujer se metió en la mina sin que nadie la viera, agarró una picota que estaba a la orilla del frente de carbón y comenzó a pegarle a Pedro hasta darle la muerte. De pronto comenzó a temblar la mina y caían las vigas, la joven dejó la picota y comenzó a correr hacia la superficie, pero una tosca de carbón le cayó en la cabeza dejándola inmóvil y cayéndole miles de piedras hasta matarla.

Ambos murieron en el fondo de la mina, sus cuerpos fueron sacados y enterrados juntos y desde ese día comenzó a decirse que cualquier mujer que entrara a la mina causaría derrumbes.

Actualmente comenta la gente que los ven deambular por los pabellones de Schwager y que escuchan algunos ruidos y voces que se asemejan a las de ellos.

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