¿Cómo respira el movimiento estudiantil universitario en nuestra Región?

A casi cinco meses de movilizaciones, repasamos los eventos e ideas que se han definido en torno a ellas; buscamos a un grupo representativo de dirigentes y participantes de base en el movimiento estudiantil para recoger sus impresiones en torno a estos hechos.

El análisis tiende a ser positivo para los estudiantes entrevistados, pese al cansancio y las incontables asambleas. Existe la necesidad de sacar cuentas, a pesar de que no está claro el que las movilizaciones acaben, y esto se trasluce en las opiniones de la mayoría de los entrevistados.

Primero indagamos acerca de los logros que en las diversas casas de estudios superiores, ha generado el movimiento estudiantil.

Esteban Valenzuela (FEC) señala: “El principal logro es netamente político, se ha alcanzado un nivel de organización, de comprensión y compromiso de la realidad de parte de los estudiantes…ahora hay una unidad, quizás no tan fortalecida todavía ni tan madura, lo que se está comenzando a gestar”. Por su parte Claudio Briceño (FEUBB) reflexiona: “El retornar a lo ciudadano, hacer cambiar un poco la mentalidad de lo que debiese ser la educación y del mismo modo empoderar a nuestros compañeros, muy acabadamente, con respecto al tema de la gratuidad, por lo menos acá en la universidad hemos decidido luchar hasta el final”

En la constantemente desalojada UCSC Juan Carlos Contreras (Periodismo) nos comenta que: “Mirando hacia los resultados, el progreso que ha existido es la concientización del alumnado, de forma creciente y llevando a la acción, a las tomas, a los paros…los colectivos de la universidad están trabajando de forma organizada, esas son muestras de que el movimiento estudiantil está creciendo”.

Para Andrea Vargas (FEUTFSM, sede Concepción): “El principal logro ha sido la concientización, ha costado mucho porque el 2009 tuvimos un cierre de semestre donde muchos alumnos se vieron perjudicados después de 35 días de paro, el 2010 terremoto, entonces mucha gente se asustó…la conciencia social que volvió en la Santa María de Conce y que le hizo falta el año pasado”

Hay un elemento a evaluar en torno a la dirigencia  y el rol que han jugado en este movimiento, Valenzuela indica que: “En la Universidad, como federación hemos tratado de impulsar el empoderamiento de los estudiantes en sus espacios, que tengan capacidad de decidir, de trabajar dentro de sus asambleas, de sus facultades, de sus carreras porque esa organización, que se llama de base, son las organizaciones que mandatan las decisiones…y nutren la discusión a nivel nacional”.

Por otra parte, Briceño acota: “Nosotos estamos aguerridos, estamos con los chicos, buscamos las formas de hacer las cosas, hemos logrado sobrepasar las dificultades, para no crear un conflicto en lo interno…todo el esfuerzo se transforma en alegría, ya una marcha no cansa, nos da alegría, orgullosos de lo que representamos”

Vargas agrega acerca del tema: “El rol de la federación ha sido empezar la pega, ahora con nosotros trabaja mucha gente…hemos conseguido sumar, así como hay gente que no quiere nada con la federación, pero hemos trabajado super democráticamente, aquí somos siete y tenemos que ver todo el tema de la U, se ha informado, se ha concientizado, ya para la próxima no va a costar tanto que salgan a luchar”.

En la Universidad católica penquista vimos la situación desde la perspectiva de las bases, Suyin Rodríguez (Lenguaje, UCSC) nos señala: “Nosotros le hemos propuesto a la federación la toma y ellos han tenido que asumirla como tal, ellos llevan a la Confech nuestra posición y no las posturas que ellos tienen, se ha visto el apoyo de ellos últimamente porque han tenido que asumirlo”.

En la misma casa de estudio, Juan Carlos Contreras indica: “La federación se mostraba esquiva en cuanto a la movilización…estamos ocupándolos como un herramienta, por ejemplo a la Confech está viajando un reresentante de la federación y otro de las bases, eso da muestras de que la federación está trabajando al alero de las bases”.

El desempeño de las autoridades universitarias, en el marco de las movilizaciones es un factor que ha definido una gran parte de los conflictos en las universidades. Valenzuela nos define la situación en el campanil: “La autoridades universitarias se han mantenido en un status quo bien frío, intermedio, en el sentido que no han tomado postura ni en contra del movimiento ni tampoco a favor, se ha logrado mantener un diálogo y no centrar este conflicto en lo interno, se ha logrado mantener una cierta estabilidad… A nivel nacional, la postura que han tenido también ha sido bien fría, a veces perjudicial para el movimiento, desde el momento que no toman una postura como Cruch frente a las demandas estudiantiles, que sea de real compromiso con lo que nosotros estamos exigiendo”.

En la Universidad del Bio Bio, Briceño lo ha visto así: “Los estudiantes han dicho que las autoridades debieran pronunciarse sobre ciertos temas, aun así no desconocemos lo que han hecho las autoridades, el Rector dentro del senado ha puesto el tema de democratización, se estaría trabajando en un seminario triestamental sobre democratización… pero las cosas las hemos conseguido en la calle, lametablemente quizás no es el mejor medio, pero es con lo único que podemos hacer presión”

Para los estudiantes de la católica este ha sido un aspecto central en su movilización, David Marín (Filosofía, UCSC) dice: “Durante todo el año hemos sido reprimidos por las autoridades, no han llamado nunca al diálogo, ellos tienen una postura política sobre ideologizada, ni siquiera están velando por las dependencias, son gente de derecha…que actúa tratándonos de bandidos, de tontos, de lumpen”.

En la Santa María, el panaroma que define Vargas es el siguiente: “Al principio estaba todo bien, apoyando…ahora las cosas están chocando un poco,  aquí no nos están respetando las autoridades ni a  la movilización, ni a la federación y ni a los centros de alumnos no nos abren las puertas. Ayer mis compañeros fueron a funar al subdirector mientras almorzaba, a decirle que tenía que respetar el paro, se ve una falta de respeto al no permitir que los estudiantes nos movilicemos”.

En lo referente al rol de las federaciones independientes al interior de la Confech, cuestión de permanente discusión entre los estudiantes movilizados, hay definiciones de muy diverso tipo. Para Valenzuela, este elemento está claro: “Nosotros no nos consideramos de ultra izquierda ni mucho menos, nos damos cuenta que la llamada izquierda, representada por el Partido Comunista, realmente no tiene nada de izquierda, nosotros simplemente estamos representando los intereses estudiantiles, que históricamente han sido vendidos por los partidos políticos que hoy día buscan adentrarse en el conflicto y en el movimiento”

Andrea Vargas señala sobre lo mismo: “Lamentablemente no hemos podido asistir mucho, porque la universidad nos tiene retenida la plata de la federación. Ahora el maquineo de la Camila Vallejo y los partidos políticos, cuesta hacerles entender que el movimeiento es del pueblo y no del PC. Ahora hay unanimidad en que hay que seguir luchando dentro de la misma Confech”.

Por su parte, Briceño propone la siguiente lectura: “Hemos participado arduamente del Confech, tenemos que repartir los roles, logramos modificar toda la estructura de lo que es la mesa ejecutiva y hoy tenemos algo bastante más parejo, antes la mitad de la mesa ejecutiva pertenecía al zonal metropolitano”.

Fuera de la federación, pero en permanente seguimiento de su desempeño, los movilizados de la Católica hacen su evaluación, Suyin Rodríguez comenta que: “La dificultad ha sido la amenaza de los desalojos, permanentemente, eso nos ha impedido organizarnos y hacer trabajos más efectivos dentro del período de tomas y paros…este proceso no se había dado antes y los lazos se han dado durante la movilización.”

David Marín agrega: “Relacionándose, movilizándose la gente se informa de una manera autónoma, porque los medios de comunicación masivos se encargan de mal educar a las personas, a la par con el gobierno se encargan de acallar a los movimientos”.

Diversas marcas han signado el desarollo y acercamiento del movimiento estudiantil de la región. En el caso de la universidad penquista este componente tiene una definición, que Valenzuela grafica así: “Esta movimiento ha logrado poner sobre la mesa de manera concreta los problemas educacionales que tiene el país, la población ha logrado entender que la educación es un tema que nos compete a todos, no solamente a estudiantes y profesores, también a la mamá, al abuelito, al trabajador, al poblador, por ende, se han logrado lazos más estrechos, compromiso y solidaridad… vemos que nuestros padres tienen un trabajo totalmente precarizado, en condiciones miserables, con un sueldo demasiado bajo que no alcanza para vivir y todo esto obedece a un  mismo problema que viene de una misma raíz”.

El dirigente de la Universidad del Bio Bio, Claudio Briceño señala: “Hemos visto que la participación de los estudiantes es bastante buena, efectiva, por lo que decía anteriormente, el empoderamiento, de la creatividad que han tenido, del cómo plantearse y seguir luchando…en algunas áreas hemos logrado trabajar en forma triestamental en conjunto con los funcionarios y académicos”.

En la Santa María la marca de este movimiento se da en la relación con los medios y la represión, Andrea Vargas aclara: “Para nadie es desconocido que la prensa habla por los intereses del gobierno, el día del desalojo entró prensa por orden de la universidad, no puedes pedir que la universidad esté intacta después de un mes y medio de toma. La Radio Bio Bio declaró que se encontraron condones, que estábamos ocupando laboratorios…los laboratorios nadie los tocó, por eso los compañeros, sin que la federación lo dijera, fueron a funar a la Radio Bio Bio, quizás fue un error de un peridoista en particular que vino”.

Para los colectivos de la casa de estudios católica, el acento está puesto en la organización, Juan Carlos Contreras señala que: “En base al trabajo de los estudiantes, que no estando apegado a una estructura de federación son capaces de organizarse, nosotros vemos un futuro promisorio, el que se estén organizando colectivamente, por carreras, se hacen lazos de amistad, de debate”.

David Marín agrega: “Los coletivos están apelando a una nueva forma de hacer política, desde las bases se puede generar horizontalidad y un protagonismo mayor que esperar que una representatividad haga las cosas por ellos. Destacamos el sentido popular y revolucionario, de crítica férrea al sistema que nos ha entregado una mentira como educación”.

Para finalizar, debemos reconocer el enorme esfuerzo de todos y todas quienes participan de las movilizaciones en nuestra región, el recuento final no se puede hacer aún, pero ya debemos comenzar a hacer evaluaciones, esto en la perspectiva que nos señalan los estudiantes: que lo mejor está por venir, ya que esto recién comienza.

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