Villa Futuro y Camilo Olavarría: Damnificados por el Estado

Villa Futuro y Camilo Olavarría: Damnificados por el Estado

El gobierno afirma que el proceso de reconstrucción está dentro de los plazos establecidos. Las cifras entregadas por las autoridades muestran un 60 % de avances, lo que no dicen es que para el gobierno un avance es la entrega de un papel a las familias que indica la entrega de un subsidio. Es por esto que muchos damnificados tienen este subsidio asignado, pero no tienen la solución habitacional.

Conversamos con vecinos de Camilo Olavarría (Coronel) y Villa Futuro (Chiguayante). A ellos los une ser damnificados, más que por el  terremoto del 2010, por las políticas gubernamentales que los engañaron  y postergaron. En ambos casos hay procesos irregulares: los departamentos de Camilo Olavarría fueron demolidos sin realizar un avalúo previamente; mientras los departamentos de Villa Futuro  fueron decretados como inhabitables decidiéndose su demolición sin que los vecinos tuvieran siquiera el certificado de inhabitabilidad de los departamentos. Se les forzó aceptar expropiaciones y desmantelar sus hogares bajo promesas que nunca se cumplieron.

Villa Futuro: “solo aceptamos la solución LLAVE POR LLAVE”

Para Villa Futuro se tenía pensado erradicar a la población entregándoles 10 millones de pesos a los vecinos. En este proceso los pobladores fueron amenazados y violentados por entes del gobierno para que firmaran la transacción de sus departamentos sin ninguna garantía de recibir una solución habitacional.

Los vecinos denunciaban los intereses empresariales puestos sobre su población: la construcción de la tercera etapa de la Costanera. Por lo que los repentinos aires de bondad de las autoridades, que luego de más de una década, se dieron cuenta que  las condiciones en que vivían los vecinos  distaba mucho de la dignidad que ellos postulaban: soportando por años vivir hacinados en departamentos que hasta el agua lluvia penetraba por las paredes y donde puertas y ventanas estaban descuadradas; no los convencía.

Bárbara Orrego, miembro del comité  afirma: “Nosotros hemos vivido 17 años acá en Chiguayante. Sabemos que hoy esta comuna está siendo de un gran interés para las inmobiliarias y constructoras, porque luego del terremoto esta comuna no quedó aislada , hoy donde estaba Tavex o donde está Masisa que pronto cerrará, se construirán condominios  y posiblemente con la Costanera pasando por nuestros terrenos estos aumentarán de valor”

Los vecinos que se resistieron a la dictatorial expropiación de sus terrenos, se organizaron en el Comité Pro Defensa de Villa Futuro, alrededor de 200 familias. Las restantes, más de 1000, creyeron en las promesas del Gobierno y firmaron la transacción sin ninguna garantía, hoy viven aún en mediaguas o en sus departamentos semi destruidos o de allegados.

Los vecinos organizados postulaban que ellos eran los que debían decidir el devenir de su población, además de exigir soluciones habitacionales concretas, ellos no querían dinero, su propuesta era LLAVE POR LLAVE, es decir: “dejamos los departamentos cuando nuestra solución habitacional este construida, antes no”. Asimismo otra de sus propuestas era quedarse en este sector, pues los lugares que les ofrecían para ser erradicados eran sitios aislados y propensos a la inundación, por lo que no fueron una alternativa viable para los pobladores.

Luego de constantes manifestaciones que develaban lo que sucedía en la Villa y también de reuniones con el seremi de vivienda, los vecinos lograron posicionar sus propuestas.  Bárbara Orrego, miembro del comité nos comenta: “logramos que se presentara un proyecto para Villa Futuro que consiste en construir departamentos en un sector de la población, por lo que un poco más de 100 familias decidimos quedarnos acá”. Agrega: “Nosotros solo nos movemos de nuestros departamentos cuando nos entreguen nuestra vivienda definitiva, es decir, llave por llave”.

Asimismo, el otro grupo de alrededor de 40 familias apuestan a la compra de un terreno en Chiguayante donde construirán casas, terrenos que ellos mismos han elegido. Los vecinos recibirán los 10 millones de la transacción más un subsidio de 220 UF que se le entregará a la constructora una vez edificadas las viviendas.

Insisten, finalmente, en que no bajarán los brazos hasta ver su vivienda construida.

Los vecinos de Camilo Olavarría: “la expropiación es una estafa”

Los expropiados de Camilo Olavarría denuncian  que  por sus departamentos de 70 metros cuadrados recibieron $1.870.000, cantidad mucho menor al avalúo fiscal de los departamentos de 4 millones de pesos y el avalúo comercial de 12 millones de pesos. Para los vecinos esto es un robo. Hilda comenta “la promesa de la ex intendenta fue que se nos entregaría otro departamento, luego fueron demolidos y se nos entregó esta ínfima suma de dinero, fueron muy ingeniosos para engañarnos, ni siquiera pudimos resistirnos  como la hace la gente de Villa Futuro” agrega  “a nosotros se nos amenazó diciéndonos que si no aceptábamos esta propuesta, después nos tendríamos que hacer cargo de la demolición, la gente mayor y mucha con pensiones mínimas se asustaron y aceptaron”

Los antiguos edificios, demolidos el 2010 sin previa consulta a los vecinos, tenían dos departamentos por piso, de 70 metros cuadrados cada uno, con balcones, piso de parquet, puertas de madera nativa chilena, condiciones que ninguna vivienda social ofrecería a quien la habite en la actualidad.

Estos vecinos, según el Estado, no pueden ser beneficiarios de un subsidio habitacional para adquirir otra vivienda porque ellos tienen otra propiedad. Los vecinos ante esto declaran que ellos compraron sus departamentos de forma independiente sin percibir un subsidio, con su propio esfuerzo, siendo los edificios un seguro de vida para varios de ellos. Hilda comenta “yo soy jefa de hogar, tengo 5 hijos, esto para mí era un seguro para mi vejez, porque en este país no hay una política de Estado que garantice una buena vejez, con este departamento yo me iba a costear mi vida, pagando mi comida, mis remedios, etc., ahora ya no tengo nada”. Asimismo Érica Reyes comenta “para mí este departamento era mi futuro, yo tengo un pequeño negocio, soy particular por lo que no tendré una pensión buena, con este inmueble yo iba a vivir mi vejez, iba a pagar mis medicamentos. Actualmente lo rentaba para pagar los costosos estudios de mi hijo”.

“Nosotros hemos pedido audiencia con las instituciones a cargo de la reconstrucción a la fuerza, tomándonos el seremi de vivienda, increpando al alcalde en la calle, pues ellos nunca se han querido sentar a hablar con nosotros” afirma Hilda. Por medio de estas presiones, las autoridades debieron ceder y les han afirmado a los vecinos que les pagarán el avalúo fiscal, pero para estos coronelinos no es suficiente, exigen 7 millones, aunque saben que lo justo hubiese sido propiedad por propiedad.

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