Cuenta pública popular: organizaciones sociales instalan sus demandas

Cuenta pública popular: organizaciones sociales instalan sus demandas

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Bonos,  paliativos y supervisión del negocio privado fue la tónica del discurso presidencial. No se mencionó el aumento del salario mínimo, ni la creación de empleos decentes, ni menos aún un cambio de política en el sistema educativo,  ni de la salud, asimismo se sostienen las políticas medioambientales que han destruido nuestro entorno; obedeciendo fielmente la receta neoliberal y sin considerar las demandas de la comunidad. Paralelo a este tercer discurso presidencial, en Concepción organizaciones sociales y la  comunidad en general se congregaron en la plaza España para marchar por las calles de la capital regional, para finalizar con una cuenta pública en la cual representantes del movimiento estudiantil, de los trabajadores y los pobladores señalaron sus expectativas y necesidades, además de ir generando la unión entre las diversas demandas de la comunidad.

Uno de los anuncios relacionados con la agenda social, fue el envío de un proyecto de ley para otorgar un bono de alimentos de 40 mil pesos, acción que responde  a la inflación alimentaria de 9,8% en los últimos doce meses, según economistas de la Fundación Sol. Esta inflación vendría a empobrecer aun más a las familias trabajadoras, “Las frutas y verduras tiene una inflación cercana al 20%, las carnes de vacuno aumentan en cerca de un 12% y el pan cerca de un 8%.”, afirmó el economista Gonzalo Durán. Las razones de esta alza serían por: factor climático, las sequías persistentes; la especulación que se hace con el precio de los alimentos; y la concentración de las tierras.

Considerando que el 60% de los que tienen un trabajo estable están debajo de la línea de la pobreza, el discurso presidencial no mencionó el término de la tercerización, expresada en la subcontratación de la mano de obra, la necesidad de aumentar el sueldo mínimo, ni menos potenciar la organización de los trabajadores para terminar con los abusos empresariales y el trabajo precario. José Muñoz, presidente del Sindicato Nacional  de Montaje Industrial (SITRAMICH), aseveró con respecto a  temas laborales  la necesidad de un código laboral que exprese la voluntad e intereses de los trabajadores. Finalmente, para José es necesario que los trabajadores traspasen las demandas puramente economicistas para saltar a una crítica al modelo político, económico y social posicionando la idea de un cambio de constitución.

En relación al tema educativo, el presidente continuó sosteniendo su tesis neoliberal: la imposibilidad de la educación gratuita y la defensa férrea del lucro. Enfatizó en sus “avances”: el cambio en el crédito aval del estado retirando a los bancos del sistema, más becas y recursos  y la creación de la agencia de calidad y la superintendencia de educación. Para Recaredo Gálvez, presidente de la Federación de estudiantes de la Universidad de Concepción (FEC) “esperábamos que el gobierno fuera capaz de cortar los recursos públicos a las instituciones que hoy generan lucro, pero no fue así, ya que se continuó sosteniendo un sistema que favorece el negocio con la educación. Nosotros somos claros en decir que queremos un sistema de educación integral que sea gratuito y democrático y que esté al servicio del pueblo”.

Asimismo, el presidente Piñera señaló con respecto a la reconstrucción, que el avance es de tres cuartas partes de la tarea. Por el contrario, Lorenna Arce, miembro del Movimiento Nacional por la Reconstrucción Justa, indicó que “Nos parece que las cifras dichas por el presidente fueron totalmente erróneas,  habla de 220 mil subsidios, pero  el 90% sigue esperando soluciones todavía en Dichato, Llico Y Talcahuano. Hay 700 mil subsidios entregados, 180 mil personas no catastradas, no consideradas y faltan 300 mil personas que han sido discriminadas no siendo reconocidas como damnificadas”. Agrega además que “Piñera habló de los barrios patrimoniales de los cuales se estaban preocupando, lo que se contradice con la protesta  que tiene Rosario y gente del barrio Yungay en Santiago. Hoy la reconstrucción ha sido un negocio para las inmobiliarias de esta país: aún no hay reconstrucción, todavía decimos que falta más de un 70% de reconstrucción”. Finalmente, señaló lo que ellos piensan que se debe hacer para propiciar una reconstrucción justa : “participación efectiva de la comunidad”

Foto: Camila Lasalle

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