Terrorismo y censura: armas para desestabilizar Siria

“Ejército libre” asesina periodistas que se salen del guión:

(Informe de un reportero independiente chileno, desde Damasco)


Algunos temas de este artículo:

● Se instaló en Siria la amenaza terrorista a cualquier periodista  que denuncie atrocidades del llamado “ejército rebelde” y sus alianzas con grupos mercenarios y terroristas.

● El periodista Mayar Nasser, de Irán, fue asesinado por los “rebeldes” en septiembre por disentir de los “rebeldes”; otro conducto de TV sirio fue ejecutado por no grabar video contra el gobierno.

● Mi BlackBerry Entel (chileno) dejó de funcionar en Damasco por el bloqueo.

● Funcionarios de gobierno me recomendaron cambiar de hotel a una zona más protegida.

● La situación más parece una oportunidad de negocios y reparto de un botín.

● El terrorismo es la herramienta que más se está usando para desestabilizar al gobierno.

● 90 %, o más, de las personas que he entrevistado ––como 50, entre estudiantes, comerciantes, gente por la calle–, desean volver a la Siria sin guerra.

● Siria es un  estorbo para la influencia regional de la Alianza Transatlántica.

● El llamado “nacionalismo árabe” es detestado por los think tanks de EEUU, Reino Unido y Francia.

● Lo que están haciendo con Siria las fuerzas externas de la Aliana Transatlántica es un “Crimen de Estado hacia otro Estado”.

● Partidos progresistas de America Latina ignoraron petición de expresar preocupación por incapacidad de la ONU.

● Muertes de civiles y población desplazada son en gran parte causadas por una guerra provocada por la intervención externa a través de acciones de terroristas y mercenarios.

● Turquía facilita bases para infiltrar a Siria terroristas y mercenarios extranjeros.

● ONU: firma declaración contra Siria sin investigación.

● Agenda ONU y de Ban Ki Moon: derrocar a Assad.

● Gobierno sirio da batalla clave contra del imperialismo propiamente tal.


Crisis del modelo internacionalista ONU

El tema es bien profundo. Consiste en el estado del internacionalismo que refleja esta crisis. Para muchos cuarteles que han intervenido desde el exterior, la situación más parece una oportunidad de negocios y reparto de un botín. Observé algo parecido en el período pre invasión Irak 2003. Es así de duro lo que observo al llegar y recorrer.

Escribo en un día de recogimiento, escuchando la oración que proviene de la Mezquita que está cerca del hotel donde alojo, en una ciudad donde los terroristas han podido penetrar. Funcionarios de gobierno me recomendaron cambiar de hotel a una zona más protegida.

En una guerra poco definida, el terrorismo es la herramienta que más se está usando para desestabilizar al gobierno. Y el acoso por las fronteras como es el caso con Turquía. Con todo, el ciudadano con que me he conectado, hasta que estallaron estas acciones de insurrección (no las manifestaciones por mayor democracia, que quede claro), era un ser feliz y tranquilo. Todavía lo es en parte y tiene esperanza que la violencia acabe luego.

Un 90 %, o más, de las personas que he entrevistado ––como 50, entre estudiantes, comerciantes, gente por la calle–, desean volver a la Siria sin guerra, como era tres años antes. Reconocen defectos en el gobierno, sin embargo aprecian como invaluable lo que había y tienen temor a que el país se despeñe en una guerra sin fin, como Afganistán.


Agenda de Alianza Transatlántica con Siria

El origen del problema es la agenda de la Alianza Transatlántica: Terminar con el Estado sirio, comenzando por acabar con el actual gobierno, por no acoplarse a la Alianza Transatlántica.

Siria es un  estorbo para la influencia regional de esta Alianza.  El llamado nacionalismo árabe es algo que detestan los think tanks de EEUU, Reino Unido y Francia por encontrarlo fuera de la matriz de la globalización. Léase: dominio de las transnacionales. Esto surge con anterioridad al  atentado a las Torres Gemelas, 2001.

Basher el Assad, y su padre, desde siempre, no conciben una Siria acoplada a la Alianza Transatlántica, como lo han hecho Israel, Turquía y ahora lo hacen Egipto y los países monárquicos del Golfo Pérsico. Esta es una batalla geopolítica por los recursos, las finanzas, aunque también cultural. Solyenitzin, que detestaba el régimen soviético, a los pocos años de estar en EEUU, enfatizaba que Occidente no tenía ningún derecho a implantar su tipo de democracia al resto del mundo.

Lo que esta Alianza está haciendo con Siria es un crimen internacional porque están financiando una insurrección imbricada con grupos terroristas. Es aquí donde fallaron, se vincularon al terrorismo y contrataron mercenarios.

Este es el reclamo de Rusia y de Siria, por cierto. Se desbocaron –quienes diseñaron el proyecto– en una euforia propia de descerebrados y aquí están los resultados, después de 20 meses en que pudieron haber negociado una salida sin 20.000 muertos y más de un millón de desplazados.

Si se hace una investigación, toda esta operación podría ser “penalizada” de acuerdo a las nuevas resoluciones multilaterales contra el terrorismo. Abruma el silencio de muchos juristas internacionales.

Hace poco, una propuesta de declaración para que un grupo de partidos progresistas de America Latina expresara su preocupación por la incapacidad de la ONU y el multilateralismo en resolver el tema sirio fue cursada por los canales adecuados y no hubo respuesta. El silencio asusta más que complica. Como que los tentáculos de las redes que empujan para que Siria colapse hubieran traspasado todos los muros.

El tema central consiste en el estado de situación del concepto “internacionalismo” y en particular, del fundamentado en la Carta de Naciones Unidas.

Lo de Siria refleja una crisis inédita en el período post desplome soviético y el debate en la asamblea general de la ONU ha sido monocorde, sólo centrado en reformar el Consejo de Seguridad, siendo que el tema a trabajar es una nueva cultura de internacionalismo, en un mundo regido políticamente por las corporaciones transnacionales. Si los sistemas políticos están en profunda crisis en los países, imaginemos un instante si lo de Siria no es reflejo de la profunda crisis política del internacionalismo.


Terrorismo y censura

El gobierno de Siria, en su prerrogativa, ha intentado mantener la paz social, el orden de su estado, la integridad territorial y las líneas de abastecimiento y producción.

Las muertes de civiles y la cantidad de población desplazada son en gran parte causadas por una guerra provocada por la intervención externa a través de acciones de terroristas y mercenarios. La oposición al gobierno se vinculó con estas redes terroristas, en donde se destaca un dato central: el financiamiento proviene de las mismas fuentes.

Esto no se transmite en los medios extranjeros, en particular porque los que cubren las noticias aplican autocensura. Se instaló en Siria la amenaza terrorista a cualquier periodista  que denuncie las atrocidades del llamado “ejército rebelde” y las alianzas que ha formado con grupos de mercenarios y terroristas.

Un  conductor de noticias y figura importante de la televisión siria hace poco fue asesinado por no querer declarar en un video, después que fue secuestrado, que era opositor al gobierno. Este caso es conocido y poco divulgado. Está el caso del periodista Mayar Nasser, de Irán, asesinado por los “rebeldes” en septiembre, y el de la monja australiana que al regresar a Sydney desde Siria declara a los medios que la información sobre Siria está sesgada y no denuncia las violaciones de los llamados rebeldes y el terrorismo.

Damasco hoy es un foco de operaciones encubiertas porque es la ciudad donde hay más seguridad. Los atentados terroristas han sido de carros suicidas. Ojo con esto. No son entradas del “ejército rebelde”.

Los terroristas y mercenarios infiltrados de alguna forma han colocado un cerco a la información. Si descubren que el o la periodista denuncia violaciones a los DDHH por parte de la oposición, tiene los días contados. Son varios los periodistas heridos y amenazados.

Esta es una guerra sórdida que comienza a adquirir los rasgos de Afganistán y que tiene el sello republicano de los años de 1980, de los Contras en Nicaragua, y muy parecido a lo de Mozambique, con la RENAMO, financiada por la Sudáfrica Boer, Israel y EEUU para desintegrar el país.

Recordemos los casos de Albie Sachs mutilado por una bomba puesta en su automóvil en Maputo y otras víctimas del terrorismo internacional de Estado. Esta vez son varios Estados lo que están aplicando el mismo tipo de terrorismo en Siria.

Lo peor sería renunciar y no enfrentar la amenaza terrorista y aplicar la autocensura.


Siria y el bloqueo

Sorprende encontrar en el comercio una variedad de productos manufacturados hechos en Siria como no he encontrado en otros lugares absorbidos por la expansión comercial China. Siria alcanzó a desarrollar una industria interesante. Ver los informes de la ONU al respecto. Es notorio no obstante, observar los mega proyectos con financiamiento de empresas occidentales que se han suspendido por el bloqueo.

Por razones históricas y culturales, Basher el  Assad sigue la línea de su padre, de mantener autonomía, una línea nacionalista-árabe digamos, plural y laica, para conservar la integridad territorial y cultural y grados de independencia e identidad frente al avasallamiento de la uniformidad global. En Damasco y alrededores, se percibe que Siria es el centro más vigoroso de la cultura árabe. Hay un culto al idioma que no se palpa en otras sociedades donde se habla el Árabe. Esto parece más acentuado en esta Siria en crisis de hoy.

Siria, en comparación con la región, ha logrado un sistema socio-económico capitalista bastante desarrollado, con un rol importante del Estado. Siria constituye un modelo y es muy probable que esta guerra importada se proponga desintegrar el Estado sirio y su modelo. Es así que su sistema político ha respondido a la situación de amenaza militar permanente de Israel, que como Estado opera como un “portaaviones” de EEUU en el oriente medio.

La nación Siria en su forma de Estado, en todo caso, no es más autoritaria que Israel y ha vivido en un constante estado de alerta por la inestabilidad de la región debido al conflicto que le genera a Israel y a EEUU la  existencia de un estado palestino.

En este sentido se puede hablar de un milagro sirio y eso es precisamente lo que la Alianza Transatlántica desea destruir. Los informes de la ONU sobre Siria han sido bastante mediatizados, producto de la influencia de EEUU e  Israel en el Consejo Económico y Social. Se ve un país que funciona, a pesar del bloqueo en las comunicaciones y en el sistema financiero.

Mi BlackBerry Entel dejó de funcionar en Damasco por el bloqueo. No se pueden usar tarjetas de los países que bloquean la economía siria. Aún así se ve este país con movimiento, sus mercados con productos y el sirio siempre diligente. En Damasco y alrededores no parece que en Aleppo hubieran atentados terroristas, aunque la gente está con temor, y en este sentido, el llamado “ejército rebelde” o el Ejército Libre de Siria está perdiendo popularidad.


Capítulo ONU

Lo que están haciendo con Siria las fuerzas externas es un “Crimen de Estado hacia otro Estado”. Y un crimen contra la paz de la gente. La ONU es cómplice de esta situación y no hay forma de juzgarla, porque está auto protegida.

Los funcionarios de la ONU contactados en Siria tienen temor a decir la verdad respecto al terrorismo y siguen la línea de EEUU y Ban Ki Moon. El gobierno debe ser derrocado y los “rebeldes” deben ser apoyados.

Ban Ki Moon, el Secretario General, como diplomático de Corea del Sur apoyó la invasión a Irak 2003 sin autorización del Consejo de Seguridad de la ONU; hoy aprueba el diseño de derrocar el gobierno.

Fui funcionario de la ONU y trabajé 17 años en zonas de riesgo en cinco países con guerras y emergencias y nunca conocí una ONU con tan escaso margen de maniobra, tan sometida a los designios de algunas potencias. Sin carácter propio.

Cuando llegué al aeropuerto de Damasco fui testigo del desdén con que el funcionario de la ONU trataba al personal de inmigración sirio. La amabilidad del sirio frente a la prepotencia de un emisario de Ban Ki Moon, seguramente por el rango del pasaporte. Hacía recordar las historias sobre la ONU cuando se abalanzó contra China en la Guerra de Corea.


Turquía y la muerte de civiles por un proyectil

Turquía funciona como base de infiltración de terroristas tipo Talibán, y Al Quaeda. Es como Pakistán en relación a Afganistán. Con una diferencia. Aquí no sólo son apoyados por el gobierno turco, sino que EEUU  y los países de la Alianza Occidental están metidos en la operación de infiltrar. El ejército sirio contraatacó la protección del ejército turco que permite la infiltración.

Este mecanismo lo conozco en terreno en las fronteras del Sudán con Eritrea, Bangladesh con India, Guinea Bissau con Ziguinchor. Los dispositivos militares que están en la frontera tienen la obligación de proteger la frontera. El proyectil  que resultó en la muerte de civiles es el corolario de la irresponsabilidad del gobierno turco en exponer civiles en operaciones de infiltración hacia el otro país.

En esto, la ONU tiene las manos atadas, porque entre EEUU, Francia y el Reino Unido más los otros miembros del Consejo acoplados con estas potencias para derrocar al gobierno sirio, no hay investigación neutral posible y aceleraron una declaración del Consejo que les costó más de la cuenta convencer a los rusos de firmarla. Se firmó una declaración sin investigación.

Lo de Siria es un escándalo, porque la agenda es clara: hay que derrocar a Assad, y para esto se han invertido miles de millones de dólares en connivencia con las transnacionales y una parte de la ONU, que además,  desemboca en atentados terroristas.

Aquí se está dando la madre de todas las batallas entre el poderío unilateral de la Alianza Occidental contra Siria e Irán y alguna oposición de Rusia y China.

El caso Siria demuestra la vigencia del concepto atribuido a la década de 1960. Sin ambages: El gobierno sirio está dando la batalla clave en contra del imperialismo propiamente tal.

Otros reporteros y analistas independientes, como Pepe Escobar (nacido en Brasil), Seymour Hersh (estadounidense, The Nation), Tierry Meyssan (francés, Red Voltaire) tienen posturas aún más radicales respecto a las implicanciones y motivos de esta operación. Este es un inmenso montaje de varios miles de millones  de dólares financiados por los países monárquicos del Golfo Pérsico que mas vínculos tienen con las transnacionales del sector energía y tecnologías asociada.

Siria y los elementos constitutivos, como su Estado, la paz al interior de la nación, su administración y su integridad territorial deben ser protegidos.

La comunidad internacional –especialmente la representada por Naciones Unidas– ha fallado en su misión al no contribuir a este propósito.

Puede aparecer ostentoso decirlo: El caso de Siria, por todo lo sucedido y, principalmente, por lo que no ha sucedido en 20 meses, llama a una reflexión esencial: Fundar un Nuevo Internacionalismo.

Y dejó caer algunas preguntas para esa reflexión capital: ¿Se han dado cuenta cómo el Capital Transnacional ha empujado a las poblaciones a preocuparse cada vez más de lo local y de lo más apegado al circuito más próximo al ser?  Apartándolas del llamado tema internacional. Es así como el tema sirio se ve periférico.

Al mismo tiempo, ¿le hacen creer a uno, o a muchos, que al preocuparnos de lo local, también estamos participando en las grandes decisiones que afectan al mundo y esas localidades?

*) Juan Francisco Coloane, periodista independiente chileno, hoy en Siria.

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