Un Museo con historia

En días recientes, la localidad de Neltume volvió  a estar en el centro de la noticia nacional a raíz del atentado incendiario y robo que sufrió el Museo de la Madera y la Memoria de Neltume, ubicado en el centro del poblado. Como es de público conocimiento, la sala de Memoria Política de dicho Museo, destinada a recordar a los habitantes de la zona que fueron víctimas de la dictadura, fue objeto de un ataque incendiario perpetrado por desconocidos la madrugada del pasado 17 de febrero recién pasado. El atentado afectó gran parte del material expuesto en dicha sala y se agravó con el robo del computador del recinto y varios ejemplares de un libro. El hecho concitó el más enérgico repudio por parte de la comunidad local y de innumerables organizaciones sociales y de derechos humanos de todo el país que hicieron sentir su solidaridad con el Museo y los habitantes de Neltume y su rechazo ante el acto intimidatorio.

Neltume es una localidad cargada de historia. El poblado se ubica a 56 kilómetros al este de Panguipulli, en plena cordillera valdiviana. Este lugar se convirtió en el centro del desarrollo maderero y forestal del sur de Chile desde comienzos del siglo XX; sin embargo, será a comienzos de los años 70, a inicios del gobierno de Salvador Allende, que se convertirá en el corazón de las transformaciones sociales, económicas y políticas impulsadas y desarrolladas por los propios trabajadores, lo que definitivamente lo instala en la historia nacional reciente. A raíz de las tomas de fundos que realizaron los trabajadores forestales y campesinos lugareños se creó el Complejo Forestal y Maderero de Panguipulli, cuyo centro neurálgico era Neltume y sus fábricas procesadoras de madera.

Luego del golpe militar que derrocó al gobierno de Allende, la represión uniformada y facha se ensañó con los alzados lugareños de toda la amplia zona que abarcó el Complejo Maderero. Decenas de trabajadores fueron asesinados, la mayor parte de ellos hechos desaparecer; centenares fueron encarcelados, y centenares fueron desalojados con sus familias de los dominios del Complejo por las feroces fuerzas represivas. Algunas decenas se replegaron hacia el interior de las montañas y trataron de resistir durante meses los embates y estragos que provocó  el golpe militar y sus secuelas. El tirano Pinochet designó a su yerno, Julio Ponce Lerou, a cargo de la administración del Complejo con el único fin de desmantelarlo, devolver los fundos a sus antiguos dueños o en todo caso privatizarlos; ese objetivo lo cumplieron también a destajo.

Años más tarde, de nuevo Neltume estuvo en el centro de atención nacional cuando en 1981 los aparatos represivos de la dictadura descubrieron y desbarataron un intento de desarrollar actividad guerrillera en esas montañas por parte de militantes del MIR, muchos de ellos eran originarios de la zona del Complejo y la mayoría de los cuales fueron asesinados.

En el desarrollo del trabajo maderero, el surgimiento del poblado y de la lucha social se fundamentó la idea de los jóvenes Mauricio Durán y Marcela González, ambos de Panguipulli, que hace ya 6 años se plantearon organizar una “Muestra de la Madera”  en el local de la Junta de Vecinos de Neltume. La muestra resultó  un éxito y tuvo una favorable acogida por los lugareños; de allí  algunos vecinos se formularon la necesidad de crear un museo que recogiera en su espacio parte gravitante de la historia de los habitantes de las montañas del sur valdiviano.

Para concretar la idea crearon el Centro Cultural Museo y Memoria de Neltume que funciona desde hace cinco años en un recinto de bienes nacionales, facilitado en comodato. El Museo se organizó  con los materiales reunidos en la muestra y con participación y aportes voluntarios de los propios lugareños. Desde su creación ha contado con una sala destinada a la memoria política de la zona del Complejo, cuestión que ha sido altamente valorada por los lugareños y visitantes ya que forma parte de la identidad del lugar. Esta sala es la que fue objeto del atentado incendiario de febrero.

En la actualidad el Centro Cultural Museo es presidido por Angélica Navarrete y cuenta con unos cincuenta socios. El Museo se ubica en la calle principal de Neltume, en una casona de dos pisos, y atiende todos los días durante los meses de verano y los fines de semana durante el resto del año. Año a año es visitado por centenares de personas, la mayoría de los cuales son turistas, pero su principal orgullo es la participación creciente que los lugareños han tenido en las actividades culturales organizadas por el Centro Cultural Museo. Una de estas últimas fue la creación de un mural en el exterior del recinto que le otorga una cara vistosa y representativa.

Museo de la madera y de la memoria de Neltume sufre ataque incendiario

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