Asamblea constituyente para poner fin al lucro y garantizar el derecho a la salud

Impulsar la conformación de una Asamblea Constituyente, representativa de la soberanía popular, para una nueva Constitución, es fundamental para que el Estado garantice el derecho a la salud y ponga fin al lucro. Con esta reivindicación concluyó la Asamblea regional “Movilizándonos por Justicia y Dignidad en Salud” en Valparaíso, convocada por Fundación EPES, realizada en la Escuela de Medicina de la Universidad de Valparaíso.

Las organizaciones elaboraron un diagnóstico sobre los problemas, necesidades, y la desigualdad en el derecho a la salud y plantearon sus propuestas para solucionar la crisis que enfrenta el sector.

Más de 60 dirigentes de organizaciones comunitarias, de mujeres, feministas, gremios de la salud, juntas de vecinos, estudiantes, y académicos concordaron en que existe un déficits de participación política, equidad y justicia social, vulnerando derechos fundamentales, por lo que demandan la conformación de una Asamblea Constituyente, no impuesta desde las cúpulas partidistas, sino que refleje los intereses de la población.

Como parte del diagnóstico, las organizaciones denunciaron la insuficiente infraestructura y mala atención en ele sistema de salud primaria y hospitalaria, falta de especialistas, nula posibilidad de atención en salud mental, mala administración de los recursos, y largas listas de espera para atención, tratamientos y resultado de exámenes médicos, entre otras carencias.

También en el ámbito de los derechos sexuales y derechos reproductivos, se denunciaron los problemas de acceso libre y oportuno a métodos anticonceptivos, la violencia obstétrica; los prejuicios y la discriminación hacia las personas homosexuales y transexuales.

Se mencionó la falta de educación sobre el VIH, lo que genera discriminación y estigmatización contra los enfermos. El cese de las pensiones a las personas que viven con esta pandemia surge como un problema para prevenir la transmisión del VIH y genera pobreza, según las organizaciones.

Respecto a los determinantes sociales para acceder a una salud digna, se plantearon el endeudamiento generalizado de la población, la contaminación del aire y del agua, la existencia de basurales, las bajas pensiones para los jubilados, los alimentos transgénicos, la falta de conectividad que afecta el desplazamiento especialmente de las y los adultos mayores y la falta de espacios verdes en la región de Valparaíso.

Las reivindicaciones de la comunidad

Durante la jornada, se denunció a un Estado que actúa favoreciendo al gran empresariado, que queda de manifiesto en los constantes proceso de privatización. En este sentido se detectaron diferencias abismantes entre el sistema de salud público y el privado; y llamaron a que el Estado no siga siendo aval del lucro en salud. Se demandó terminar con la municipalización de la salud.

Las organizaciones demandaron terminar con el clientelismo electoral y la instrumentalización de las y los dirigentes. Se propuso impulsar un mayor control ciudadano frente a la mala administración de los recursos.

Por ello, se busca promover los presupuestos participativos con los usuarios. Además, del empoderamiento y la participación informada de la ciudadana que demande y proponga de manera vinculante nuevas políticas públicas.

Las organizaciones de mujeres reivindicaron con fuerza el derecho a un aborto libre y seguro, advirtiendo que deben existir programas públicos eficientes de prevención incluyendo educación sexual y fácil acceso a métodos anticonceptivos.

Entre las propuestas surge el darle prioridad a la prevención, haciendo referencia a lo negativo de la medicalización de la salud.

En este sentido, el llamado es una mayor regulación de las industrias alimentaria y farmacéutica. Dentro de las propuestas se planteó la creación de comités ecológicos, con el objetivo que las comunidades puedan cultivar sus propios alimentos, generando procesos de autoproducción.

Respecto a los problemas que afectan a las y los adultos mayores se hizo mención a la falta de médicos especialistas, y se denunció que los consultorios no cuenten con geriatras. Exigen derecho a la recreación y a la cultura en el puerto. La implementación de equipamiento especial para las personas que están postradas y para enfermos terminales.

María Eugenia Calvin, encargada de Planificación de Fundación EPES, señaló que “en esta Jornada Regional se generó un debate que profundizó en una visión integral de salud, reiterando al igual que en los encuentros realizadas en Iquique, Santiago y Concepción, la necesidad de transformar el sistema de salud”.

Calvin destacó que “desde las organizaciones se vuelve a escuchar después de años, la propuesta de volver a un sistema de salud integrado, y terminar con la municipalización de la salud”.

Eliana Gatica, de la Unidad Vecinal No3 del cerro Bellavista, afirmó que “lo más urgente e importante es la desmunicipalización de la salud. Que la salud, al igual que la educación, vuelvan a ser una prioridad de Estado. No podemos hacer de la salud un negocio”.

“El Estado más que preocuparse de los enfermos, debe enfocarse en como mantener la salud de los chilenos, a través de políticas económicas que ayuden a los trabajadores, con sueldos y pensiones dignas. Educar para detener el endeudamiento de la población, mejor alimentación y acceso a la cultura”.

La salud como una construcción social

El Dr. Esteban Hadjez, del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Valparaíso, afirmó que “la Asamblea regional convocada por EPES es demasiado trascendental, sobre todo si se sitúa desde la perspectiva que los sistemas de salud son un producto social, construido históricamente por parte de los pobladores y del movimiento obrero”.

“Bajo la concepción que el sistema de salud expresa contradicciones de clases al interior de una sociedad y cuya construcción está dada históricamente por el movimiento popular, nosotros a partir de este encuentro estamos generando los espacios para reconstruir un sistema que además de ser injusto, es ineficiente”.

En este sentido, Dan Espinoza, de la Revolución de la Cuchara de Valparaíso, afirmó que “los conceptos de la salud han cambiado y se han integrado nuevas temáticas, como la medioambiental. La diversidad de los participantes de la jornada permitió visibilizar y conocer en profundidad de las distintas problemáticas que muchas veces no conocemos, como el enfoque de género, la sexualidad, o el tema del adulto mayor”.

“Después de la larga y consecutiva lucha que parte visualmente en el 2006, con un país convulsionado con distintas protestas y movilizaciones sociales, resurge un imaginario político ideal que demanda una nueva clase política, una Asamblea Constituyente”.

Por su parte, Andrés Cabrera, miembro de la Universidad Popular de Valparaíso, afirmó que “la conformación de una Asamblea Constituyente y la necesidad que la comunidad tiene de deliberar, es muy importante para una ciudadanía que cree en los procesos de soberanía más intensos, ante la deslegimización y desprestigio de la clase política”.

En cuanto a las proyecciones, para el dirigente resulta fundamental que a partir de la Jornada nazca en Valparaíso una instancia desde la comunidad abocada a las necesidades en salud, que se articule con otras organizaciones regionales.

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