CORMA arremete para la expansión de monocultivos forestales a través de Municipios

La Corporación de la madera, la que aglutina a los empresarios forestales, ha iniciado una ofensiva de expansión de especies exóticas de pino y eucaliptus fomentándolo a través de 37 municipios de la región del bio bio con la entrega de cientos de miles de plantas. Cabe mencionar que CORMA estima según sus cuentas, de llegar a tres millones de hectáreas más de plantaciones en tierras de campesinos y comunidades Mapuche lo que significaría la intensificación del debacle de esta dañina industria.

CORMA a través de un comunicado, anunció textualmente lo siguiente: “Con visitas a las 37 municipalidades suscritas al convenio del Tercer Plan Quinquenal de Forestación Campesina (2010- 2014) y la realización de tres “Encuentros Territoriales” que reunieron a alcaldes y representantes del municipio, con profesionales de las empresas forestales, INDAP y CONAF, la Corporación Chilena de la Madera -CORMA- se preparó para comenzar a entregar el millón y medio de árboles que beneficiará este año, a unas 2 mil familias de la Región del Biobío, logrando recuperar unas 1.250 hectáreas erosionadas…”. Cabe mencionar que dicho programa en sus años de funcionamiento ha entregado 18 millones de plantas a unas 21 mil familias.

La ofensiva de CORMA en el Bio Bio son en las siguientes comunas: Trehuaco, Ranquil, Pemuco, Portezuelo, Coelemu, Yungay, Ninhue, San Nicolás, Quillón, Quirihue, El Carmen, Cobquecura, Florida, Coronel, Tomé, Santa Juana, Hualqui, Penco, Cañete, Curanilahue, Contulmo, Los Álamos, Tirúa, Arauco, Lebu, Yumbel, Tucapel, Negrete, Laja, Cabrero, Quilaco, Mulchén, Antuco, Los Ángeles, Quilleco, San Rosendo, Santa Bárbara y Nacimiento.

La Prórroga del Decreto Ley 701 para el fomento de monocultivos

Cabe mencionar que además de esta ofensiva a través de los municipios, involucrando a instituciones públicas como Conaf e Indap, en el congreso de la república se discute un proyecto de ley sobre fomento forestal que ha sido instalado por el gobierno chileno con “Suma Urgencia”, que busca la prórroga del Decreto Ley 701 a veinte años más, norma que viene desde la dictadura militar de Pinochet y que es modelo matriz de la dictadura promotora de la expansión de especies exóticas de monocultivos de pino y eucaliptus a favor de dos grupos económicos.

Las sesiones han tenido diversas denuncias y acusaciones por parte de diversas organizaciones sociales y ambientales y que han puesto en relieve la crisis de este tipo de institucionalidad estatal chilena y diversos aspectos éticos y morales, ya que, las empresas forestales, que son beneficiadas con esta iniciativa legislativa, son financistas de partidos políticos y de campañas electorales a diversas representaciones del binominal, que incluye a varios parlamentarios con predios forestales; y por otra, se impone una iniciativa que se hace de manera inconsulta con los pueblos indígenas, transgrediendo el Convenio 169 de la OIT y la declaración ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas. Asimismo, se da nuevamente la espalda a las posibilidades de desarrollo con identidad y pertenencia en los territorios del centro sur de Chile de acuerdo a los intereses y necesidades de los habitantes, según se ha venido sosteniendo.

Los impactos de la industria forestal

Como ya se ha señalado. Hay sectores que están absolutamente desquiciados. Los impactos de la industria forestal son altísimos y empresarios y ciertos grupos políticos pretenden proyectar una expansión al doble. Es decir, si hoy bordean las superficies de pino y eucaliptus en tres millones de hectáreas, algunos sacan cálculos y “visionan” llegar a cinco e incluso seis millones de hectáreas en unos años más.

Según cálculos de CONAF, en la región de la Araucanía existen más de 169 mil hectáreas de “aptitud forestal”, las que son parte de los 2 millones 300 mil hectáreas en el país que buscan ser plantadas por estas especies, concentradas mayoritariamente en el centro sur de Chile, según han estimado, con bonificaciones de arcas del estado en millones de dólares para tal fin. CORMA, habla de expandir a tres millones de hectáreas más.

En una reciente opinión del director ejecutivo de CONAF , Eduardo Vial Ruiz-Tagle , señaló: “Cabe hacer presente que éste es un incentivo de alto interés para las comunidades indígenas. Durante los últimos 8 años, se han entregado 12.522 bonificaciones al mundo indígena, con una superficie de 37.408 hectáreas de forestación y manejo, que corresponden a un cuarto de las bonificaciones pagadas en todo el país en este mismo período…”

Al respecto, son múltiples los impactos de esta industria, algunos más visibles son: Desplazamiento del Bosque Nativo; Pérdida de los Recursos hídricos, superficiales y subterráneos que ha sido una de las constantes denuncias entre la IX y X regiones (Los monocultivos exóticos actúan como verdaderas bombas de agua); Uso indiscriminado de plaguicidas y contaminación de ecosistemas; Acorralamiento de comunidades rurales por los monocultivos; Destrucción de caminos rurales y polución por el tránsito de la maquinaria pesada, principalmente en tiempos de cosecha; Pérdida de Flora y Fauna (también plantas medicinales y alimenticias) ante el desplazamiento del Bosque; Suelos ganaderos y agrícolas reemplazados para la introducción de forestales industriales lo que conlleva a la pérdida de soberanía y seguridad alimentaria; Transgresión de lugares sagrados; Aumento emigración (disminuye fuente laboral) y pobreza en lugares de alta concentración Forestal; Peligros de plagas como la avisa taladradora, son parte de algunas consecuencias que diversas comunidades y organizaciones han venido sosteniendo.

Cabe mencionar que numerosos antecedentes muestran que las comunas ocupadas por monocultivos forestales (Maule, Bío Bío y La Araucanía) registran una disminución en la disponibilidad de agua y los mayores índices de desempleo, emigración y pobreza del país.

Un ejemplo de esto último, es lo ocurrido el verano pasado donde la sequía de agua se intensificó en diversos lugares a causa de los fenómenos naturales y los lugares comunales en la Región de la Araucanía con mayor escases son coincidentes con los que existe la mayor concentración de plantaciones forestales. De esta forma entre enero y febrero del 2012, fueron más unas 46.000 personas de zonas rurales las afectadas por la falta de agua y con serios trastornos a su agricultura de subsistencia, hechos que llevaron a establecer un decreto de emergencia agrícola a finales de febrero en las comunas de: de Ercilla, Collipulli, Lumaco y Los Sauces, en la Provincia de Malleco, además de Temuco, Padre Las Casas, Cholchol, Imperial, Carahue, Galvarino y Perquenco, en la Provincia de Cautín.

Asimismo, las localidades forestales entre el Bio Bio y la Araucanía, a pesar de las abultadas utilidades que perciben las compañías, son lugares donde se concentran los mayores niveles de pobreza. Asimismo, pueblos que son centros medulares de la actividad forestal prácticamente son poblados “fantasmas” y donde existe un notable aumento emigratorio.

Es importante señalar que suelos ganaderos, de bosque nativos o agrícolas – frutícolas, han sido devastados y reemplazados para la introducción de plantaciones de pino y eucaliptus lo que conlleva a la pérdida de soberanía y seguridad alimentaria y a su vez, a fuentes activas de trabajo lo que sobrelleva a zonas con alto índice de desempleo, al aumento de las emigraciones, al desplazamientos de población rural y en general, a verdaderos éxodos poblacionales. La región del Bio Bio y el Maule son las más impactadas junto con la Araucanía.

Solo en la región de la Araucanía, de acuerdo a los resultados preliminares del Censo 2012, considerando la variación inter-censal con el 2002, contempla, a modo de ejemplo en la Provincia de Malleco, a la comuna de Ercilla con una disminución de -11,2 % de su población. Lumaco, que ya había tenido una disminución de -7,2 % hoy presenta una nueva y estrepitosa baja de -15,2 %. Los Sauces, que al 2002 había bajado en -15,6 hoy tiene una disminución poblacional de -5,7 % . Por su parte, Traiguén disminuyó en -12,1 % y Purén en – 8 % menos.

En la Provincia de Cautín, haciendo la misma relación de zonas con mayor concentración forestal y disminución de la población está Carahue con – 2,8 %; Loncoche con -4,9 %; Y otras zonas que presentan un estado de transición al modelo forestal, presentan intensas bajas, como ocurre con la comuna de Saavedra donde disminuyó la población a -18,8 % o Cunco, donde la baja fue de -14,9 %. Asimismo, otras comunas con alto porcentaje de plantaciones en sus suelos, tuvieron un nulo o insignificante aumento de población en comparación al 2002.

La Fundación para la superación de la pobreza, de acuerdo a datos oficiales, señala que el escenario para las zonas rurales en la Región de la Araucanía parece ser más crítico sobre todo para la pobreza indigente que del 6,5 el año 2006 sube a un 9,9 el 2009. La situación para los pobres no indigentes presenta una variación menos significativa, pero igualmente llega a un crítico 15,1%.

Al año 2009, otras comunas forestales o en transición y que enfrentan estas situaciones de acuerdo a los datos oficiales como la encuesta CASEN que han sido recabados por la fundación, incluye tasa promedio de pobreza, entre otras: Cunco 30,7 % (con intervalo de confianza con límite superior a 38,1 % ), Galvarino 21,4 % (con intervalo de confianza con límite superior 26,0 % ), Saavedra 28,8 % (con intervalo de confianza con límite superior 41,6 % ), Chol Chol 37,2 % (con intervalo de confianza con límite superior a 45,6 % ), Angol 40,7 % (con intervalo de confianza con límite superior a 59,3 % ), Collipulli 34,7 % (con intervalo de confianza con límite superior a 43,4 %), Ercilla 36,1 % (con intervalo de confianza con límite superior a 44,9 % ), Los Sauces 34,9 % (con intervalo de confianza con límite superior a 46,8 % ), Lumaco 35,9 % (con intervalo de confianza con límite superior a 40,8 % ), Purén 38,0 % (con intervalo de confianza con límite superior a 49,5%), Renaico 28,1 % (con intervalo de confianza con límite superior a 39,5% ), Traiguén 28,7 % (con intervalo de confianza con límite superior a 40,3 % ), Victoria 31,8 % (con intervalo de confianza con límite superior a 34,2%), Carahue 33,5 % (con intervalo de confianza con límite superior a 46,9 %).

Ante este escenario, se hace imperioso abrir una nueva oportunidad para discutir sobre un nuevo marco normativo de fomento forestal, bajo criterios democráticos y que vayan de acuerdo con los intereses y necesidades de los habitantes de los diversos territorios y sus economías locales, en caso contrario, el legado de muerte, depredación, injusticia y corrupción como herencia de la dictadura, continuará reinando.

Imagen: Entrega de Corma de plantas de pino a sectores campesinos / FotoCorma

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