Desde la experiencia de Quellón: EPES y la construcción de un movimiento social por el derecho a la salud

Es tiempo de movilizarnos por una reforma estructural al sistema de salud que asegure una salud digna y de calidad para todos los chilenos. Con esta demanda concluye la declaración pública de apoyo a la Asamblea Social de Quellón, por parte de organizaciones sociales y gremios de la salud, como Fenpruss, Fenfussap, Confusam, Consejos de Salud Zona Norte, Fundación Creando Salud, Izquierda Autónoma, Revolución Democrática y Fundación EPES, entre otras.

La Asamblea Social de Quellón acordó detener la paralización, pero mantenerse alertas, luego de llegar a un acuerdo sobre un petitorio con el Gobierno. La muerte de dos personas, Verónica Cosme y Carola Concha, cuyas familias denuncian negligencia reiterada y mala atención en salud, gatillaron la convocatoria al paro en la comuna de Chiloé que obligó al Ministro de Salud a viajar a la Isla y dar respuesta al petitorio por una mejora en el sistema público de salud. En medio de la movilización, el Gobierno dispuso el envío de contingente extra de Fuerzas Especiales de Carabineros, situación que fue criticada por las organizaciones sociales.

Anita Peña, educadora de Fundación EPES, señaló que “el movimiento social en Quellón tuvo la potencia de un proceso de articulación regional que surge desde la experiencia de vivir en condiciones de injusticia y con una mala atención en salud. El no contar con políticas basadas en los derechos humanos y en la promoción de la salud, pone límites al buen vivir, ya es tiempo que el Estado termine con las políticas que acentúan el lucro y la medicalización”

“La comunidad de Quellón se ha movilizado por la reivindicación de un derecho que a todas luces requiere la presencia de un movimiento articulado en cada una de las regiones, porque el territorio, la geografía, la historia y cultura local son determinantes en la definición de las necesidades y propuestas en torno a la salud como derecho. Así queda de manifiesto en la experiencia de la iniciativa “Movilizándonos por Justicia y Dignidad en Salud”, de Fundación EPES, donde hemos realizado jornadas destinadas al levantamiento de diagnósticos y propuestas en las regiones de Tarapacá, Metropolitana, Biobío y Valparaíso y en todas la exigencia es clara: Salud un Derecho Humano”.

Anita Peña agrega que “la salud está en crisis por los efectos de los procesos de privatización, el lucro y la deshumanización de la atención, la mercantilización que favorece a farmacéuticas”.

Para Fundación EPES, “lo acontecido en Quellón es una señal de la urgencia política de fortalecer los procesos de movilización y avanzar en la construcción de un movimiento popular por la salud justa y digna”.

Crisis de la salud y hacia la construcción de un movimiento social

En medio de las movilizaciones en Quellón, organizaciones sociales y gremios de la salud entregaron una declaración pública en el Ministerio de Salud, que manifiesta la solidaridad y apoyo al proceso que se ha levantado desde la comuna de Chiloé.

La declaración publica, firmada por Fundación EPES, señala que “la salud en Chile está en crisis y hoy lo vemos expresado de manera clara en el movimiento que se ha levantado en Quellón. Dicha movilización no es un caso aislado y se enmarca como la expresión culmine de un conjunto de manifestaciones que dan cuenta del malestar ciudadano que existe con respecto a la salud en el país”.

Al respecto, se menciona “la movilización por falta de médicos en Lo Espejo, el escándalo en los servicios de urgencia del país, “Marcha de los Enfermos” por obtener sus medicamentos, movilizaciones de los Médicos Residentes por condiciones laborales básicas, la movilización del Frente por la defensa de la salud pública que detuvo la concesión del Hospital Barros Luco, descontento por abusos desde las ISAPRES que genera gran número de recursos de protección en tribunales, grandes copagos que limitan el acceso a la atención de salud, entre otras”.

Según las organizaciones, “esta crisis es transversal al quehacer de todos los chilenos. Tiene su origen en la estructura del sistema de salud y las políticas implementadas en los últimos 30 años, las cuales han llevado a un desmantelamiento progresivo de la salud pública, acrecentando la desigualdad y la segregación en nuestro sistema sanitario. Nos acercamos al desarrollo y creemos que como chilenos nos merecemos algo mejor, una salud digna y de calidad para todos”.

Por ello, la demanda es “avanzar hacia un sistema de salud que proteja a los chilenos, tal como lo hacen otros países que entienden la salud como un derecho. El sistema público de salud cuenta con escasos recursos. Esto se debe a que Chile gasta la mitad de lo recomendado por organismos internacionales como la OMS, y por otro lado, más de la mitad de los recursos terminan en manos de empresas que buscan lucrar con la salud. Como si esto fuera poco, de los limitados presupuestos para el sector público, una parte importante de estos, terminan financiando a clínicas privadas, en detrimento de nuestros precarizados consultorios y hospitales”.

“Creemos que el camino de los cambios en el sistema de salud se realizará mediante la conformación de un movimiento social por la salud, que apunte a generar una reforma estructural cuyo contenido sea la reposición de la solidaridad y equidad en el sistema y el desplazamiento del negocio y el lucro como ejes articuladores. Es tiempo de movilizarnos por una reforma estructural al sistema de salud que asegure una salud digna y de calidad para todos los chilenos”, concluye la declaración.

Estas leyendo

Desde la experiencia de Quellón: EPES y la construcción de un movimiento social por el derecho a la salud