En Salud

NUEVO MODELO DE GESTIÓN DE LA COMPIN ¿ O TRAFICO DE RECURSOS A LOS PRIVADOS ?

En atención a la acelerada generación de modificaciones  de los procesos en la COMPIN, referido al pago de las Licencias Médicas, al persistente intento por desacreditar la acción que cotidianamente realizan los funcionarios de la Autoridad Sanitaria y la institución, hemos estimado pertinente emitir un pronunciamiento al respecto para que, nuestros compañeros comprendan la naturaleza del proceso y la comunidad se informe “sin coilas y sin engaño”.

Queremos agradecer los aportes de nuestros compañeros en las bases, particularmente a los compañeros de la Asociación de Profesionales de la Quinta Región.

UN MONTAJE NECESARIO

Desde hace casi cinco años que, utilizando el poder de los medios de comunicación, concentrado en las mismas manos que el poder económico y del mercado, se ha difundido a la opinión pública, la idea que el fraude, realizado mediante la utilización de Licencias Médicas “falsas”, estaría siendo por montos extraordinarios, ejemplos de esto podemos encontrar en las siguientes declaraciones:

“El Estado paga US$ 600 millones en subsidios por incapacidad laboral y según la fiscalización se calcula una fuga de unos US$ 200 millones por licencias médicas que no tienen una justificación técnica por la enfermedad, que fueron emitidas por personas que no son médicos pero que trabajan para uno, entre otros casos. Nuestra labor es fiscalizar y controlar esta fuga de recursos que se podrían aprovechar para otras inversiones en salud, consultorios, insumos para hospitales, reparaciones de infraestructura, entre otras”,

Fuente:   La Segunda; 10 de enero de 2013 (http://www.lasegunda.com/Noticias/Nacional/2013/01/813061/denuncian-a-150-medicos-por-licencias-fraudulentas-emitieron-459-mil-permisos)

Sólo en 2009, los fraudes por licencias médicas alcanzaron los 42 mil millones de pesos.

Fuente: Cooperativa.cl (http://www.cooperativa.cl/noticias/pais/salud/licencias-medicas/colegio-medico-critico-a-compin-por-deficiente-fiscalizacion-en-entrega-de-licencias/2010-05-27/143419.html)

La senadora Matthei…  …Agregó que se debe avanzar en la licencia médica electrónica pues eso permitiría un mayor control ya que se calcula que el costo para el Fisco por concepto de licencias médicas falsas son 210 millones de dólares al año.

Fuente: Senado de la Republica de Chile (http://www.senado.cl/aprueban-legislar-para-sancionar-el-uso-fraudulento-de-licencias-medicas/prontus_senado/2010-10-26/212305.html)

Según el ministro, esta última indicación del Ejecutivo, permitirá al Estado garantizar el uso correcto de los fondos fiscales y terminar con el fraude al fisco que supone el mal uso de licencias médicas, que provoca pérdidas anuales de 250 millones de dólares.

Fuente: La Tercera 09-03-2011 (http://www.latercera.com/noticia/nacional/2011/03/680-350212-9-manalich-valoro-aprobacion-en-proyecto-que-sanciona-mal-uso-de-licencias-medicas.shtml)

Para verificar la seriedad de estos dichos, y de las acciones que pretenden justificar,  corresponde preguntarse ¿De dónde han salido estos datos? ¿a qué estudio hace referencia? ¿Cuándo se realizó? ¿Quiénes lo ejecutaron? ¿Qué organismo lo dijo? ¿Cómo se validó? ¿Dónde está la evidencia? ¿En qué sitio se encuentra publicado?

¡Nada! Sólo un discurso sin basamento, un tufillo que alguien expelió y sobre el que se cimienta toda una alegoría que no compartimos y las consecuencias que genera que venimos en rechazar.

Estas son algunas de las grandes interrogantes que se presentan al momento de enfrentar una discusión real del tema de las Licencias Médicas.

UN POCO DE HISTORIA

Sin embargo han sido estas especulaciones, carentes de fundamento real, las que han dado pábulo  para que las autoridades del Ministerio de Salud Pública traten de inventar la solución exactamente en el lugar donde no se encuentra; en uno de los intentos el hoy Director de Televisión Nacional de Chile, Mikel Uriarte, quien propone la “isaprización” de la COMPIN, generando para  ello la propuesta de la migración  de la COMPIN a FONASA.

Como esta propuesta no tuvo el respaldo de los votos en el Congreso para hacerlo legal, el MINSAL ha acudido al expediente administrativo para lograrlo. Así es como se genera un “nuevo modelo”, del cual la Secretaría Regional Ministerial de Salud de la región de Valparaíso, se destacaría como plan piloto, para su posterior implementación nacional, en lo posible antes de fin de año.

EL LADO OSCURO DE LA PROPUESTA

Este modelo apunta a concentrar el manejo de las licencias médicas en tres COMPINes Centralizadas, para atender la zona norte, una en Valparaíso, la zona central en la Metropolitana y el sur en Concepción.

Este nuevo modelo según se ha informado, tiene por objeto principal, “Terminar con el Fraude de las Licencias Médicas”, y en su efecto inmediato “Disminuir el caudal de recursos públicos que se erogan a través del “Subsidio de Incapacidad Laboral (SIL)” (Entrevista efectuada a Jaime Jamett Rojas como Seremi de Salud, El Mercurio del 19 de abril de 2013, página N° 2).

Desde lo interno, la autoridad ha planteado también cuestiones que parecieran ser relevantes como “disminuir los rezagos” (Licencias médicas no ejecutoriadas en el sistema), disminuir el tiempo de pago (Tiempo de tramitación hasta su cancelación), bajar la carga de trabajo (Condiciones humanas de Stress Laboral por falta de personal no médico) y mejorar la información,” como consecuencia de la informatización del proceso.

Pero ¿lograr qué? ¿Disminuir el fraude de las licencias médicas? ¿En qué número o porcentaje? ¿De qué universo?

Los generadores de estas iniciativas, quienes publicitan en la prensa en aumento de montos y cantidades en pago del SIL (Subsidio de Incapacidad Laboral), indican que las platas pagadas  por licencias fraudulentas han aumentado; desconocen, sin embargo; que los ingresos de los trabajadores se han visto incrementados y que la masa laboral ha incrementado (de hecho es uno de los aspectos que más se ha “cacareado” desde La Moneda), junto con esto, desconocen, por cierto que las condiciones medioambientales no son las mismas y la gente ha ido enfermando de otras patologías que no eran conocidas ni tratadas. Sin embargo, todas las licencias han sido pagadas, es decir, estamos frente a un sistema inútil.

LA CARAVANA DE LA MUERTE

Para alcanzar el objetivo de poner fin a la defraudación se han ejecutado por el Ministerio de Salud las siguientes acciones:

  • Incremento del presupuesto a las COMPINes en un monto que alcanza a los $4.500 Millones de Pesos (Presupuesto de expansión superior al año 2012)
  • Dictación Decreto Supremo N° 67 del Ministerio de Salud, que modifica reglamento de tramitación de Licencias Médicas, permitiendo creación de Comisiones Médicas Centralizadas (C.M.C).
  • Aumento progresivo de la taza de rechazo de licencias médicas (de un 5% promedio del año 2011 a un 14,5% año 2012).
  • Aumento taza de reducción de días de reposo, de modo tal de impactar en el gasto en S.I.L. ( Se carencia los días de reposo a costa de la recuperación del paciente)

Nota: La Contraloría Médica Centralizada (CMC), como estructura, tiene por objeto agrupar las acciones de Contraloría de varias regiones en una, fraccionando las actuales contralorías médicas, al contener estas la totalidad de los médicos contralores de la región anfitriona, eliminando aquellas contralorías situadas territorialmente lejanas a la capital de la región anfitriona ( La Región de Valparaíso a eliminado las contralorías Médicas de San Antonio, La Ligua, Quilpué, Quillota , La Calera). En definitiva se abandona la territorialidad y la cercanía en la gestión en salud Medico-Preventivo, dejando en entredicho la descentralización que busca lo oportuno y cercano en la atención usuaria del sistema. En síntesis estas macro zonas centralizadas en tres regiones serían Valparaíso que contendría: XV, I, II, III, IV y V región, Metropolitana que contendría: VI, VII y Región Metropolitana; y región del BIO-BIO que contendría IX, X, XI, XII, XIII, XIV y VIII Región.

ASPECTOS DE FONDO

Se ha difundido sin base científica,  que el fraude de Licencias médicas alcanzaría al 30%; es decir, uno de cada tres chilenos defrauda al Estado, a partir de esta idea se especula cuantas cosas haría el Estado con la recuperación de estos recursos.

Sin embrago, en un breve análisis, se tira por la borda esta idea, particularmente cuando la fuerza laboral cotizante en el sistema de AFP y FONASA , alcanza a una cifra cercana a los cuatro millones de afiliados -3.958.801- (fuente SUSESO), cruzado a ello las licencias médicas tramitadas durante el período 2012 fue de 3.992.568 (Fuente Coordinación Nacional COMPIN); vale decir un trabajador, en promedio, toma una Licencia Medica al año. Cifra que resulta del todo conservadora y concordante con aspectos epidemiológicos y curativos del país.

En otras palabras “No existe un exceso de de Licencias Médicas, como tampoco el país esté lleno de defraudadores del Estado”, además no sería mas fácil controlar a los profesionales autorizados y que manejan este documento, que a 4 millones de usuarios, entonces estamos ciertos que es otro el trasfondo que mueve a la Autoridad en Salud.

Como corolario podemos señalar que, desde esta perspectiva, el número de Licencias Médicas emitidas es plenamente justificable, ya que la fracción que ocurre al cruzarla con el total de afiliados al sistema, promedia una licencia al año, por lo que resulta absolutamente coherente el gasto imputable al Subsidio de Incapacidad Laboral, toda vez que, el sector afectado en el uso del instrumento, es el sector productivo.

Desde esta misma perspectiva durante el año 2012 el gasto alcanzado en el S.I.L. fue de $880 millones de dólares, lo que fue en directa relación de pago a un número cercano a cuatro millones de Licencias Médicas, un simple ejercicio matemático nos entrega un gasto por trabajador de $107.000 pesos al año, menos de la mitad del salario mínimo o de $8.806 pesos mensuales, o $ 294 pesos diarios, aunque suene a ironía casi el mismo valor que cuesta contratar el canal CDF.

Desde la mirada de las cifras tenemos que decir que a pesar de plantearnos técnicamente, nos ha resultado del todo complejo, por ello necesitamos mostrar a los trabajadores cuestiones objetivas, en los números, y que al calor del análisis son tremendamente contradictorias.

Es el caso que, al momento de argumentar, nos encontramos con cifras que se chocan, como por ejemplo, que al cruzar el total de licencias médicas emitidas por ambos sistemas (Isapres 1.308.749 y FONASA3.896.714 Fuente SUSESO), nos dio un total de 5.205.463 licencias. Lo relevante de esta cifra es que desnuda el número de cotizantes al sistema de AFP 4.928.334 (Fuente Superintendencia de AFPs), por lo que se demuestra que el sistema de salud no recibe los recursos de 277.129 afiliados a las AFP, que pudiera ser, desde nuestro análisis, lo siguiente:

  • Que no estuvieran considerados los del antiguo sistema INP
  • Que no fueron considerados los trabajadores que solo les declaran   cotizaciones previsionales en AFP.
  • Generación de empresas falsas que emiten contratos falsos para abrogar  beneficios sociales, como las Licencias Médicas.

En resumen resulta del todo imprescindible limpiar las cifras, que el o los gobiernos transparenten las bases de cálculos, de lo contrario solo desangramos a aquellos que aportan en concreto y que habitualmente son los de las remuneraciones más bajas.

Volviendo al concepto de centralización, como medida de contención en el gasto en Licencias Médicas, (Criterio que como Organización no compartimos) se ha puesto hincapié en el rechazo de licencias, estableciéndose a su vez metas asociadas a este efecto y que gravitaran en el acto remunerativo de las y los trabajadores de la Autoridad Sanitaria.

El criterio del rechazo a sido el argumento permanente de quien estando en una vereda distinta a pretendido afectar nuestra tarea, el Sr. Mike Uriarte, como ya se ha dicho, ex director de FONASA, ha evidenciado groseramente la intención de llevarse la COMPIN y transformar esa institución en una Isapre del Estado.

Las consecuencias de esa intención están a la vista y las declaraciones al interior de la comisión de salud de la Cámara de Diputados dan testimonio del interés por elevar el número de rechazos, declarando para el periodo 2012 un incremento del 15%, con la aspiración cierta de llegar al objetivo del 30%. Lo claro es que al no cumplirse esta misión no han trepidado en instalar un modelito a escala menor, pero no menos efectivo al minuto de isaprizar la gestión de licencias médicas en COMPIN.

El discurso oficial que aparte de establecer un nuevo criterio en salud (El IPC en Salud), lo que logra es alabar la gestión de las Isapres desde su concepción financiera, lo que no mencionan es que la tasa promedio de rechazos es de un 25%, existiendo algunas Isapres con tazas de rechazo del 41% para mujeres y de un 37% para hombres. Justamente este nivel de rechazo es el que ha permitido generar utilidades que superan los 120.000 millones de pesos anuales. Bajo esta premisa nos podemos permitir concluir que el objetivo es generar ahorros en el Fondo Nacional de Salud a propósito del gasto en Licencias Médicas y transferirlos descaradamente al sector privado, ahí está el traspaso de recursos a clínicas y hospitales privados a través de la MLE (Modalidad de Libre Elección).

Lo particular también afecta a otras acciones en salud preventiva, es el caso de disminuir los días de reposo, así una licencia médica de once días que correspondía pagarla íntegramente, se reduce a 7 días, quedando para pago solo 4 días perdiendo el trabajador 7 días de remuneraciones, casi un tercio del total de su remuneración, obviando deliberadamente el sentido social del instrumento, que no solo mide diagnósticos, sino que también debe evaluar las condiciones socioeconómicas del trabajador o trabajadora, cuestión que evidentemente hoy hemos abandonado.

El gasto en SIL ha aumentado pese al aumento de los rechazos y de reducciones; ejemplos: en Enero del 2011 el gasto en SIL fue de 26.601 MM$, en Enero del 2013 fue de 30.992 MM$, es decir un aumento de 20 puntos porcentuales. En el año 2011 el gasto en licencias alcanzó los 356.582 MM$, para el año 2012 el gasto alcanzó los 385.037, aumento 8 puntos porcentuales (Fuente Coordinación Nacional de COMPIN), no obstante la revalorización de las acciones en salud varían año a año según salarios versus costos, elementos que también debemos observar.

DESDE LO TÉCNICO

Desde la autoridad la mirada ha estado centrada en 4 aspectos, elementos que

expusimos al comienzo del documento y que precisamos aclarar:

1.- Disminución del rezago, este elemento  es de  peso cuantitativo para el desarrollo eficaz del proceso, parte con una sesgada y errada información desde las COMPINes regionales  sobre el número de licencias médicas ejecutoriadas e informadas a la Coordinación Nacional, cuestión que gravita en el análisis y que se conoce, pero no entendemos el porqué no se ataca este problema, particularmente cuando el rezago se encuentra en el ingreso de la licencia al sistema FONASA, lo que implica el inicio del proceso de pago del SIL.

2.- Disminución tiempo de Tramitación, como consecuencia de la implementación de este ”Nuevo Modelo”, este no disminuye el período de tramitación, el sistema FONASA continua de igual forma y no se provee de ningún cambio sustantivo que vaya en esa dirección, se debe considerar que por Ley o reglamento el SIL no se puede cancelar hasta que se concluya el periodo de reposo.

3.-  Baja carga de Trabajo, resulta del todo imposible que el personal administrativo de la COMPIN trabajen menos, toda vez que el sistema de sustentación informática dependiente de FONASA continua sin cambios, por el contrario se aumentan las cargas de trabajo, solo los médicos Contralores verán menguadas sus acciones, cuestión de la cual también dudamos, toda vez que la centralidad proveerá de un mayor número de licencias a evaluar en una región sumada a ella las regiones que se incorporaran en las tres macro zonas identificadas.

4.- Mayor Información, no podríamos argumentar, en la medida que no sabemos sustanciosamente el cómo operará este proyecto de modelo, cuestión que resulta relevante al minuto de declarar sin tener aspectos verificables del proceso y particularmente cuando hoy solo contamos  con los ingresos, pues aún no existen salidas.

Podemos concluir entonces, que los efectos solo atraviesan al usuario que castigan al aumentar el número de rechazos, evitando modificaciones que ataquen el fondo del problema. Si estamos consientes que los actos de fiscalización gravitaran ostensiblemente en evitar los abusos y defraudaciones al Estado, pero también precisamos señalar que un actor relevante en esta tarea es la responsabilidad que le cabe al cuerpo médico sobre la administración del instrumento, no son los usuarios los responsables de la ejecución de una Licencia Médica, ellos solo se benefician.

Del mismo modo sentir que el nivel de expertiz  del Equipo Médico Contralor debe de conocer bastamente su tarea (Experiencia), en la medida que este instrumento a tenido históricamente, actos Jurídicos (alto número), Actos Sociales y actos Económicos y no solo juicios de diagnósticos que exigen del Contralor una gran experiencia en trabajo clínico que le permita visualizar claramente cuando este frente a actos de dudosa significación.

NUESTRA OPINION

Desde nuestra mirada creemos y estamos convencidos que la calidad de la fiscalización no pasa únicamente en seguir agravando el proceso hacia los usuarios, sino a quien también provee del acto, en ese sentido creemos que las facultades deben ampliarse a la fiscalización del cuerpo médico, no para poner en entredicho su diagnóstico sino para exigir se actué en concordancia y coherencia  respecto de lo que la ficha clínica del paciente indique, por cuanto esta epicrisis nos revelara cuan cierta es la necesidad del uso de este instrumento.

Basta de licencias en los pasillos, acción que sin lugar a dudas devengara al Estado un ahorro eficaz y concreto, para no terminar con extrapolaciones a servicios privados que no concluyen su pega, como lo fue SONDA, que a la fecha no ha cumplido con la famosa Licencia Medica Electrónica y donde el Ministerio no a expresado ninguna opinión de este tremendo fracaso.

EN LO POLÍTICO

Claramente nos encontramos frente a una asonada que busca la consumación de un modelo que profundiza la mercantilización de los derechos sociales, y de otro a buscar la transferencia de recursos desde el estado a la gestión privada y la desarticulación del Estado.

Nada diferente  a lo ocurrido en los oscuros años de la dictadura cuando se destruyó el Área de Propiedad Social de la Economía; a las empresas, que eran de todos los chilenos, se les declaraba unidad económica, se las llevaba a la quiebra y luego se entregaba al sector privado, a lacayos de los dueños del poder.

Los chilenos sabemos lo que ello significa y los trabajadores de la Sub Secretaría de Salud Pública nos oponemos enérgicamente.

Reivindicamos la naturaleza social de las funciones del Estado y de la protección de la salud de la Población.

La Licencia Médica en su concepción originaria es un aporte para el logro de este desafío.

DIRECTORIO FENFUSSAP

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