Por un salario mínimo igual al costo de la Canasta Familiar.

Tras varias ofertas realizadas por el Ejecutivo, el Congreso aprobó en forma unánime el Proyecto de Ley que reajusta el salario mínimo a $ 210.000 mensuales (u$s 400). Como era de esperar, el Proyecto del gobierno empresarial fue saludado por la Coalición. José Miguel Ortiz, del PS, dijo: “Se hizo justicia, nosotros siempre hemos planteado los $ 210.000”. que enfrentar las demandas de los trabajadores y se protegen con este miserable piso salarial.

La CUT: Aunque la CUT envió señales de todos colores para que el gobierno le abra las puertas para analizar en conjunto el porcentaje del alza al salario mínimo, luego del portazo, Bárbara Figueroa, la presidenta, no incluyó la reivindicación en la movilización del 11 de julio, la cual se centró en promover la candidatura de la “nueva mayoría”, en referencia al apoyo a la centro izquierda para las elecciones de fin de año.

La CUT propone un reajuste que llegue a los $ 250.000. ¿Podrá un trabajador mantener a su familia (alimentación, estudio, vestimenta, luz, agua, gas, pasajes, dividendo o arriendo) con ese sueldo? Sin embargo, la presidenta de la CUT insiste en los $250.000, con una propuesta más digna de un dirigente empresarial, que de los trabajadores: ….. “Insistiremos además en los elementos que nos parecen fundamentales, es decir que este debate se haga complementado con un bono de carácter transitorio para las pymes, de tal manera que puedan sostener sin ninguna dificultad el mayor aumento del salario mínimo”. Bárbara Figueroa 04 de julio 2013). Mínimo de hambre y subsidio al capital con dinero de los propios trabajadores (impuestos).

Las PYMES prestan servicios a las Municipalidades, a las grandes industrias, “maquilando” el sueldo al trabajador. Más del 50% de los trabajadores dependen de las empresas contratistas y sobreviven con sueldos miserables, sin posibilidad de sindicalizarse y negociar colectivamente. Las PIMES, al igual que el trabajo tercerizado, no es ningún beneficio para el trabajador, es un negociado que debemos denunciarlo y no apoyarlo con más recursos económicos.

Por una Canasta de Consumo Familiar: El poder adquisitivo del sueldo de un trabajador debe estar directamente relacionado con el valor del costo de los productos alimenticios y servicios de consumo que necesita su hogar. Esto es lo que llamamos una Canasta de Consumo familiar, y que, por supuesto, debería ser el reflejo del salario de un trabajador. Ahora, lo más cercano es la Canasta Básica de Alimentos y fue diseñada durante la dictadura militar hace 25 años, la cual corresponde solo una parte de la canasta de consumo familiar y se ha mantenido hasta la fecha de hoy. Estos productos y valores fueron diseñados bajo los dictados de la política económica del Fondo Monetario Internacional, que actúa a través de las Naciones Unidas y nos llega por medio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

El primer estudio de presupuesto familiar, realizado por el SERNAC en 2012, reflejo que los servicios básicos como vivienda, alimentación y transporte se llevan más de la mitad del presupuesto de la familia. Desde luego, este estudio no dice relación a cuánto dinero específicamente se refieren esos gastos. Además, también aparecen como prioridad las telecomunicaciones. Según antecedentes reunidos en 2001, el tamaño promedio de un hogar era de 4,21 personas. Si se considera ese tamaño, una familia promedio requeriría $ 160.734 mensuales solo para cubrir las necesidades alimentarias básicas. De aquí surge que, computado los gastos extra alimenticios, el costo de la canasta familiar no sería inferior a 450 mil pesos (u$s 900).

La importancia de esta reivindicación, por un salario mínimo igual a la Canasta de Consumo Familiar, es fundamental para todos los trabajadores, porque de ésta depende el bienestar familiar y el futuro de sus hijos. La aprobación del Congreso de los $ 210.000, y la propuesta que ha surgido de la burocracia sindical de $250.000, son sueldos muy por debajo del consumo real de un hogar obrero, solo pretende desviar a los trabajadores de la lucha por el salario, entregando al movimiento obrero a los empresarios, sometiéndolos a la miseria y la pobreza. Ante la bancarrota capitalista, se hace necesario levantar una alternativa obrera, con un programa unitario y clasista para realizar las luchas reivindicativas urgentes del movimiento obrero y las masas explotadas de nuestro país.

POR UN SALARIO IGUAL A LA CANASTA DE CONSUMO FAMILIAR

NO MÁS TRABAJO SUBCONTRATADO, PASO A PLANTA DE TODOS

POR UN SISTEMA PREVICIONAL FINANCIADO POR LOS EMPRESARIOS

BAJO GESTION DE LOS TRABAJADORES, NO MAS AFP

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Por un salario mínimo igual al costo de la Canasta Familiar.