¿Por qué no queremos una AFP Estatal?

1, El problema de las AFP no radica en la propiedad de las cotizaciones previsionales, sino en su misma concepción. Esto quiere decir que los propietarios de las cotizaciones son los cotizantes, no el Estado ni las AFP.

El problema se define cuando se concibe el sistema como capitalización individual, es decir, que las cotizaciones se utilicen para invertir en acciones en el sistema especulativo. Muestra de ello es lo que sucedió con los fondos previsionales invertidos en La Polar, y lo que actualmente sucede con el Caso Cascadas- donde las AFP son minoritarias y se ven afectadas por las maniobras de la Mafia de Ponce Lerou.

 

2, Un Estado como el nuestro, definido en la nefasta Constitución de 1980 como subsidiario, ha administrado los fondos estatales como subvención a las empresas privadas. Muestra de ello es la continua subvención a los grandes grupos forestales con el DFL 701, los traspasos de dineros públicos a clínicas privadas a través del AUGE, el financiamiento de constructoras e inmobiliarias a través de los subsidios a la vivienda. Solo por mencionar algunos. ¿Por qué una AFP Estatal funcionaria de forma distinta?

 

3. Una AFP Estatal no es como el antiguo sistema de pensiones. No es el sistema de cajas previsionales, sino un sistema de capitalización individual administrado por el Estado. Y lo que vienen reclamando los últimos años muchos de los cotizantes es volver al sistema antiguo, o establecer un nuevo sistema que sea de reparto, solidario y tripartito. Es decir, que sea un sistema de pensiones de reparto y no un sistema de inversión a través de la capitalización individual. En otras palabras, desmercantilizar las pensiones.

 

4. Cada vez que el sistema económico entra en crisis, el sistema de AFPs se resiente. Según el conteo del CENDA desde Julio del año 2007, cuando los fondos alcanzaron su valor máximo, el sistema ha perdido mas de 6 mil millones de dólares de los chilenos a la fecha. Y ello se da porque las AFPs están abiertos a la especulación al estar principalmente invertidos en los 5 grupos económicos más grandes del país. El sistema no es de pensiones, sino de inversión privada.

 

5. El sistema de AFP es una carga para el Estado. Desde los gobiernos de la Concertación, el fisco ha financiado cerca del 60% de los beneficios pagados por las AFP, debido fundamentalmente, al poco monto de las pensiones: las denominadas pensiones básicas solidarias. Es decir, en vez de terminar con el sistema que no da pensiones, se permite seguir con lo mismo y el fisco asume los costos de la especulación con las pensiones. Cabe mencionar que el Programa de Michele Bachelet sigue bajo esta lógica.

 

6, Perfeccionar el sistema de AFP significa para los representantes de la clase política, aumentar los cotizantes y los montos cotizados de los fondos previsonales. Es decir, promover la especulación con las pensiones.

 

7, El sistema de AFP discrimina a las mujeres basados negligentemente en su esperanza de vida y la creación de una AFP Estatal no cambia aquello, pues sigue siendo regulada por la Superintendencia del Sistema de pensiones que actualmente lo permite. No es un problema de propiedad estatal o privada, ni de su respectiva administración, sino del diseño del sistema.

 

8, Tras la creación del nefasto sistema, el trabajador es quien asume casi en su totalidad su previsión. Las propuestas de la clase política no tocan la composición de los aportes en las previsiones, donde los empresarios brillan por su ausencia.

 

El sistema de AFP es un sistema de especulación, que transforma las cotizaciones en activos financieros. Sus consecuencias las vivimos actualmente, y hay que tener dos dedos de frente -o muy oscuros intereses- para seguir promoviéndolo.

 

La solución es terminar con el sistema de AFP, pues ya fracasó, e instaurar un sistema de pensiones de reparto, solidario y tripartito -es decir, financiado por trabajadores, el fisco y los empresarios-.

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