La hora de Carlos Cerda

Nominación del juez a la Suprema se realizaría en la primera quincena de abril

No es la primera vez que está en un quina, tampoco que es el magistrado con más votos en ésta y que su nombre sea el candidato cantado para ascender a la Corte Suprema, pero lo que sí es diferente es que jamás hubo mejores condiciones que las actuales para que el emblemático juez de derechos humanos, Carlos Cerda, finalmente sea incorporado con todas las de la ley al máximo tribunal del país. Está la voluntad política de nominarlo, dicen en el gobierno, además están los votos, aseguran en la Nueva Mayoría, y un sector de la derecha levantó el histórico veto que había hacia su figura, lo que está sellado en un compromiso explícito de varios parlamentarios de la oposición de respaldarlo.

No hay que olvidar que, el año pasado, el gobierno de Sebastián Piñera barajó seriamente la opción de hacer un gesto de peso y nominar a Cerda, en una de las dos vacantes que había en julio. En esos días se decía que el entonces Presidente Sebastián Piñera “jamás ha expresado que tenga un veto sobre este juez”, que eran varios en la Alianza los que habían levantado el veto y que las cosas en el país habían cambiado.

Pero el intento finalmente fue bloqueado por la UDI, como efecto directo de la agenda personal que desplegó Piñera por los 40 años del Golpe, en el marco de la cual, entre otras cosas, cerró el Penal Cordillera y lanzó la célebre frase de los “cómplices pasivos”. El gremialismo consideró que era “intolerable” que, en ese escenario, más encima un Mandatario de derecha levantara el veto a Cerda y lo instalara en la Corte Suprema.

Pero con gobierno nuevo y un Senado distinto al que funcionó hasta la primera semana de marzo, el panorama no puede ser mejor para este juez, reconocido transversalmente por su compromiso con los DD.HH. Hasta desde la propia Corte Suprema se reconoce que es justo y tiempo ya de que se produzca este ascenso: “Hace muchos años que debiera haber estado en la Corte Suprema y creo que efectivamente se le ha pospuesto de una manera que no corresponde, es un aporte al Poder Judicial, es un aporte a Chile”, planteó en el verano el presidente del máximo tribunal, Sergio Muñoz.

Desde los primeros días en que fue anunciado el actual gabinete de la Presidenta Michelle Bachelet, se aseguraba que, si en la quina que debía elegir la Corte Suprema ahora a finales de marzo venía el nombre de Cerda, “sí o sí, a todo evento” se le nominaría. Bueno, el lunes el máximo tribunal dio a conocer la quina para llenar la vacante del ministro Juan Araya, venía el nombre del emblemático magistrado y, además, como el más votado de los nombres propuestos por el Pleno de supremos.

Obviamente que es una prerrogativa presidencial la elección del nombre, pero en La Moneda todos coinciden y dan por hecho que Bachelet elegirá a Cerda. La duda es cuándo, porque no hay plazo para ello, pero en el gobierno aseguran que todo indica que en la primera quincena de abril, pues –advierten algunos en el Ejecutivo– difícilmente sea la próxima semana, porque el lunes se enviará la reforma tributaria y el Ministerio de Justicia estará abocado a una cumbre de “supremos” de América Latina.

La nominación de Cerda es considerada “un hecho importante” en la presente administración, además, “lo simbólico pesa harto para este gobierno” y, por lo tanto, la idea –agregaron– no es eclipsar los hitos. Se trata de uno de los magistrados más emblemáticos en la defensa de los DD.HH. en dictadura, estuvo a punto de ser expulsado del Poder Judicial en 1986 por negarse a aplicar la Ley de Amnistía en el proceso por el Comando Conjunto y además llevó el polémico Caso Riggs, sobre los dineros ocultos que tenía Augusto Pinochet.

En la Nueva Mayoría y en el gobierno recalcan que “no hay mejor momento que este” para que el juez ascienda y que, por lo mismo, “hay que actuar rápido”, para evitar que un imprevisto de último momento entrampe las cosas.

“Son cuatro votos de oposición” los que necesita el gobierno para lograr el ascenso de Cerda, recalcan en La Moneda. Es que es sabido que el año pasado un sector de la Alianza llegó a un acuerdo con senadores de la Nueva Mayoría para asegurar el ascenso del juez Carlos Aránguiz, lo que aseguró la elección de ese magistrado en la Sala y dejó establecido el compromiso de varios parlamentarios de derecha para respaldar el nombre de Cerda cuando sea propuesto. Los parlamentarios que fueron parte de ese acuerdo son los RN Alberto Espina y Francisco Chahuán, la senadora de Amplitud Lily Pérez, los independientes Antonio Horvath y Carlos Bianchi, más el UDI Hernán Larraín.

Espina ya salió públicamente recordando a sus pares el compromiso y aseguró que él lo respetará. En el entorno de Chahuán se precisó que todo apunta a que hará lo mismo y si bien la senadora Pérez ya no pertenece a las filas de RN, precisó que “Amplitud va a apoyar al juez Cerda”.

Ahí van tres votos y son varias las alternativas para obtener el cuarto: Larraín, Horvath y Bianchi. Ante este escenario, algunos senadores de la DC consideran que está asegurado el ascenso de Cerda y acotan que “ahora van a entender lo que hicimos con Aránguiz, tanto que nos criticaron entonces, pero valdrá la pena”.

Los votos que desde la oposición surjan en la votación de Cerda marcan un terreno fértil para buscar futuros consensos, recalcan en el oficialismo. Es más, varios toman nota de las cercanías que hay con los independientes Bianchi, Horvath y Pérez en varias materias relevantes del programa de gobierno de Bachelet. Al respecto, la senadora Pérez dijo que el domicilio político de su nueva colectividad es la centroderecha, pero que tienen “la mejor disposición” para ir “paso a paso” y “sin prejuicios” ante los temas que La Moneda ponga sobre la mesa.

Fuente: http://www.elmostrador.cl/pais/2014/03/26/la-hora-de-carlos-cerda/


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