Europa sigue sin rumbo

¿Qué es Europa? Los griegos decían que era una mujer seducida por el dios Zeus que la llevo a Creta. Desde entonces se deja seducir a veces por la derecha y otras por la izquierda, lo que nadie sabe es hacia donde la llevan.

El primer proyecto de unir Europa fue pacifista. El manifiesto de Ventotene de 1941 fue un proyecto de Federación Eu­ropea orientado a hermanar a los pueblos de Europa y evitar una nueva guerra, proyecto promovido por prisioneros antifascistas, muy particularmente por el comunista Altiero Spinelli.  El último buscaba el fortalecimiento del capitalismo alemán aprovechando que Estados Unidos y la URSS andaban peleando por un lado y otro. Comenzó con la Comunidad Europea del Carbón y del Acero.

Y ahora ¿quién la seduce? ¿adónde la raptan? En primer lugar hay que decir que las elecciones del Parlamento Europeo no son tan importantes como parecen. De hecho es el Parlamento en que más se parla pero en el que menos se decide. Simplemente no tiene posibilidad de decisión sobre casi nada. Quien decide realmente es la Troika: Comisión Europea, Banco Central Europeo y FMI.

En general ya le paso su hora a la democracia en Europa. Muchos pueblos se pronunciaron, a través de sendos plebiscitos, en contra de la Constitución Europea. Pero eso no afecto nada: la Constitución está vigente quiéranlo o no.

Pero igual es interesante ver quiénes son elegidos. Es un índice de lo que está ocurriendo. Por un lado han crecido los partidos de la derecha euro fóbica. La lucha derechista por la “soberanía” va cobrando fuerza. Es sobre todo un pronunciamiento contra la Europa propuesta por el manifiesto de Ventotene. Un reforzar políticas belicistas en el continente que más guerras ha sufrido. En tres países han quedado en primer lugar: Gran Bretaña, Francia y Dinamarca. En otros, como en Suecia, Hungría, Austria, han alcanzado resultados importantes. Se calcula que, en conjunto, contarán con más de 140 diputados, es decir, alrededor de un inquietante 20% del total.

Sin embargo, ello no quiere decir que los diferentes movimientos conformen necesariamente una fuerza cohesionada El Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP) y el Partido Popular danés prefieren mantener distancia respecto del Frente Nacional de Francia, por el talante anti semita que éste último deja asomar en no pocas oportunidades. Por su parte, los partidos Amanecer Dorado de Grecia y Jobbik de Hungría también ahuyentan a los demás, por exhibir posiciones claramente neonazis.

Muy distinto es el caso del sur de Europa y, en concreto, de España, Portugal, Grecia e incluso Italia, países con una memoria reciente de dictadura y subdesarrollos económicos y dotados de escasa o contradictoria soberanía nacional. El caso de Syriza es paradigmático. Su programa supone la salida del euro, el cuestionamiento al dominio alemán, a la deuda, a los planes económicos propuestos por la Troika. Supone el rechazo del proyecto europeo del capitalismo.

En resumen: el Parlamento Europeo está formado hoy por quienes rechazan los proyectos de Europa. Sólo la lucha social sabe adónde iremos a parar.

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