La complicidad de Volvo, Caterpillar, Hitachi y Hyundai en la masacre en Gaza

lunes 11 de agosto, el ejército israelí utilizó una máquina militar Caterpillar D9 en un intento por detener a Zakaria al-Aqra, de 24 años de edad que estaba en su casa en la aldea de Qabalan cerca de Naplusa, en la Ribera Occidental ocupada.

The Times de Israel informó que las fuerzas israelíes realizaron el denominado procedimiento de la “olla a presión”, en un intento por obligar a al-Aqra que saliera de su domicilio. Los soldados dispararon contra las paredes de su casa y utilizaron la Oruga del buldozzer para dañar el edificio. Al-Aqra fue asesinado, seis familiares resultaron heridos y partes de su casa fueron destruidas durante el asalto que se extendió ocho horas.

Un nuevo informe del Centro de Investigación “Who Profit” (Quién se beneficia) documenta el uso de Israel de maquinaria pesada en demoliciones de viviendas, en la construcción de asentamientos así como en la construcción del muro de Cisjordania, además de usarse para los puestos de control, bloqueos de carreteras e incluso, para controlar protestas del pueblo palestino.

La mayor parte de la maquinaria de construcción que se vende en Israel se fabrica en Europa (Volvo y JCB), Estados Unidos (Caterpillar), Japón (Hitachi), Corea del Sur (Hyundai) y Turquía (Hidromek). Representantes israelíes distribuyen el equipo y venden parte de la maquinaria importada a las autoridades militares y gubernamentales israelíes.

La mortal Olla a presión

El informe Who Profits describe el procedimiento conocido como “Olla a presión”. Fue desarrollado inicialmente para manejar a presuntos secuestradores que se parapetaban al interior de un edificio. Sin embargo, durante la segunda Intifada de la década de 2000, ampliaron sus usos para utilizarla contra cualquier palestino que se encontrara dentro de una casa y que las fuerzas israelíes querían detener.

Este procedimiento consiste en que en un primer momento, las fuerzas de ocupación que rodean la casa piden, a voz alzada por medio de un megáfono o un altavoz, que las personas evacúen inmediatamente. Si las personas permanecen adentro, se inicia la segunda etapa que consiste en que los soldados comienzan a disparar con armas pequeñas contra el edificio. Luego, continúan con ametralladoras y granadas propulsadas por cohetes. Finalmente, disparan proyectiles de tanques contra la casa.

Si las personas sobreviven y todavía se niegan a rendirse a las fuerzas de ocupación, un bulldozer blindado o una retroexcavadora entra en escena. El bulldozer sacude inicialmente la casa y luego comienza botando las paredes de la casa. En última instancia, destruyen la casa con el palestino en su interior y lo entierran bajo su propia casa.

Ejecuciones ilegales

El procedimiento de olla a presión puede culuminar en una ejecución extrajudicial ilegal.

Los medios israelíes han informado de la muerte de varios palestinos como resultado de este procedimiento brutal. El informe de “Who Profits” recuerda el asesinato de Muataz Washaha, de 24 años de edad, en el pueblo de Bir Zeit, cerca de Ramala, que era buscado por el ejército israelí.

El 27 de febrero de 2014, las fuerzas de ocupación israelíes entraron en el pueblo para detener a Washaha, que se negó a rendirse, al igual que Zakaria al-Aqra. Después de varias horas, fuerzas de ocupación israelíes derribaron parte del edificio con una excavadora blindada y abrieron fuego. El ataque resultó con la muerte de Washaha.

Si una autoridad de ocupación tiene evidencia creíble de que ciertas personas en un territorio ocupado están involucrados en actividades delictivas, lo que debiera hacer el gobierno militar de ocupación, en virtud de las convenciones internacionales, es arrestarlo con un cargo y someterlos a un juicio justo.

Los palestinos bajo la ocupación israelí nunca han sido sometidos a procedimientos justos y están en su lugar por lo general, sometidos a jurisdicción militar tremendamente injusto y abusiva. Israel, por otra parte, denomina muchas formas de resistencia legítima y legal como “criminal”.

Pero en el caso del procedimiento de la “olla a presión”, las fuerzas de ocupación israelíes asesinan incluso con el pretexto de la prudencia judicial y llevar a cabo una ejecución por etapas.

El uso de un Caterpillar D9 como un arma en el procedimiento brutal que resultó en el asesinato de al-Aqra subraya por qué Caterpillar debe seguir siendo un objetivo de la campaña de boicot, desinversión y sanciones (BDS).

Nuevos camiones Volvo para el ejército israelí

En su informe, Who Profits también documentó el papel del Grupo Volvo. Las máquinas Volvo se utilizaron para la demolición de viviendas palestinas en la Ribera Occidental, incluida Jerusalén Oriental, y en la construcción de asentamientos israelíes ilegales y el muro.

La compañía utiliza cargadoras de ruedas en numerosos intentos de desalojar a la comunidad beduina de Al-Araqib de su tierra en el Naqab. El Grupo Volvo y su filial Merkavim proporcionan más servicios al Servicio de Prisiones de Israel, incluyendo los autobuses para el transporte de prisioneros.

Volvo está ligada a la ocupación israelí fue revelado por el sitio web de noticias israelí Ynet, que informó que el 15 de agosto del el próximo año Volvo entregará mil camiones al ejército israelí para ser utilizados como soportes de tanque.

Después de ver -una vez más- la devastadora destrucción en Gaza, todas las entregas y ayudas al ejército israelí deben ser detenidas inmediatamente.

El nuevo informe de Who Profits envió una clara advertencia a las marcas Caterpillar, Volvo, Hidromek, Hitachi, Hyundai y JCB. Sus perfiles de las empresas proporcionan información detallada sobre el uso de sus equipos en la ocupación y la opresión israelí de los palestinos, incluyendo, posiblemente, en la última masacre masiva en Gaza.

El movimiento BDS continuará su activismo en contra de las empresas, siempre y cuando se mantengan involucrados en estos delitos.

Fuente: The Electronic Intifada

Traducción: Semillas de Agua

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