En Salud

¿Hasta qué punto es bueno consumir lácteos?

Consumir leche y sus derivados ha tenido, a lo largo de varias décadas, inmediata relación con una dieta saludable y el fortalecimiento de los huesos gracias al calcio que contienen estos productos. La industria láctea defiende con estudios los beneficios de su consumo, pero en el último tiempo también se han levantado posturas que advierten lo contrario y que incluso podría resultar dañino.

Hace un par de meses la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard publicó un informe donde advertía que no existe una clara relación entre el consumo de leche y la reducción de sufrir osteoporosis, incluso ligaba el exceso de este producto con el aumento en las posibilidades de padecer cáncer de ovario y de próstata que incluso iba más allá y lo asociaba al consumo excesivo de calcio.

Una tesis similar a la del Medical British Journal que durante octubre publicó un estudio que observó durante periodos de hasta 20 años de la población sueca, observando que a mayor consumo de leche no disminuía la posibilidad de tener huesos más frágiles.

La leche de vaca, por si sola es también una de las responsables de la mayor prevalencia de alergias alimentarias. Fenómeno que ha llevado a muchas familias a cambiar sus dietas integrando nuevos alimentos desde donde extraer calcio La Presidenta de la Fundación Creciendo con Alergias, Patricia Carmelo, asegura que la proteína de la leche es la que tiene mayor rechazo en los niños.

“Generalmente empiezan a explorar otros alimentos que tradicionalmente no están incluidos en la dieta de este país, empiezan a conocer las propiedades de otro tipo de alimentos que no se consumen tan frecuentemente y muchas de estas familias por opción asumen una dieta que no contiene leche de vaca”, explica

Francisco Moraga, Past President de la Sociedad Chilena de Pediatría (Sochipe) comparte este diagnóstico, asegurando que la solución es fomentar la lactancia materna, evitando las proteínas de la leche de vaca en edades tempranas, algo que en Chile se ha estado fomentando, aunque aún, cerca de un 20% de los niños no toman leche materna y cerca de un 50% ya no lo hace a los 6 meses de vida.

Respecto a los estudios, el especialista mantiene distancia y advierte que las investigaciones son de “asociación” y no de causa y efecto, pero si coincide en algunos de los resultados que entregaron los informes, como que la salud de los huesos en la edad adulta depende de otros factores, como hacer ejercicios y una hidratación adecuada.

“Ojo con las asociaciones versus las causalidades, no es lo mismo y eso es súper importante de destacar porque no es concluible que una cosa sea causa de la otra, solamente por el hecho de estar asociados. La salud del hueso no solamente depende del consumo de calcio, depende fundamentalmente de la actividad física. El gran problema que tenemos hoy en día es que tenemos más gente sedentaria en todo el mundo, esto no es un problema solo de nuestro país, es algo mundial, la gente no se mueve”, sentenció.

Esta falta de ejercicio e hidratación, explicó Moraga podría incidir en que la cantidad de calcio que se consume se transforme en excesiva, sin producirse la constante remodelación del hueso que completa el ciclo entre la incorporación del mineral y su desgaste, produciendo finalmente las enfermedades que describieron los estudios.

Desde otra perspectiva frente al consumo leche, también se han levantado las organizaciones que cuestionan el uso de los animales, con fines económicos, para satisfacer necesidades alimentarias que se podrían extraer desde los vegetales.

Karen Flores, coordinadora de la ONG Animal Libre explica que desde el veganismo se han hecho extensas investigaciones que descartan la necesidad del consumo de leche y que incluso su ausencia sería útil para evitar un sinfín de malestares. Si bien reconoce que el mercado se está dando cuenta de estas nuevas posturas frente a la alimentación subraya que lo que a ellos les interesa es la abolición total del uso animal para el consumo humano, independiente si estos son tratados en mejores condiciones.

“Nosotros en animal libre promovemos el veganismo abolicionista. Nos interesa decir que nosotros no necesitamos a los animales para estar sanos, para comer rico o para comer nutritivo. Nosotros no luchamos por mejorar las condiciones, nosotros luchamos por la abolición total de la esclavitud del resto de los animales”, explica.

Finalmente y sumando estas posturas, se podría concluir que estamos frente a pequeños cambios respecto a las ideas concretas en cuanto a los beneficios que tendría el consumo de lácteos provenientes de animales, un alimento que en su momento fue considerado como esencial pero que hoy se cuestiona, no en su totalidad pero si como parte de una serie de factores que hay que tomar en cuenta a la hora de buscar una vida más sana.

Estas leyendo

¿Hasta qué punto es bueno consumir lácteos?