Lota, 1960. La huelga larga del carbón

Lota, 1960. La huelga larga del carbón

Por Gloria Sepúlveda V./resumen.cl

La editorial Nébula tiene por objetivo principal publicar ilustradores jóvenes.  Sus primeros libros surgieron de  un taller impartido en Balmaceda Arte Joven durante el año 2011. El equipo de trabajo está integrado por el ilustrador Claudio Romo, el escritor Alexis Figueroa y los diseñadores gráficos Carlos Valle y Hernán “Hari” Rodríguez, los trabajos seleccionados del taller fueron publicados bajo el sello de la editorial y los títulos son: “Anomalía” de Elisa Echeverría, “El cabello de Abigaíl” de Ibi Díaz, “Judith y Eleofonte” texto poético de Damsi Figueroa ilustrado por Valeria Hernández.

En asociación con editorial Lom, Nébula publica en 2015  “LOTA, 1960. La larga huelga del carbón” libro en formato de novela gráfica que recoge seis perspectivas de aquel acontecimiento las cuales graficadas por los ilustradores Ibi Díaz, Elisa Echeverría, Vicente Plaza, Fabián Rivas, Francisco Muñoz y Claudio Romo, los guiones son de Alexis Figueroa. Cada uno de los relatos abarca una arista de lo que fue la gran Huelga del carbón. En la presentación leemos: “Hemos elegido entonces este episodio, como un hito, una inscripción, una grafía. Un episodio que habla y narra la voluntad de lucha  y esfuerzo colectivo, una historia entonces no sólo de coraje, sino esencialmente de comunidad” (7). La huelga alcanzó los 96 días de duración y se vio aplacada por el gran terremoto que aconteció ese mismo año.

El primer relato, “Memoria” ilustrado por Ibi Díaz, funciona como una contextualización historiográfica de los hitos que precedieron el año 1960. Allí se destaca el Primer Encuentro de Escritores Americanos organizado por el poeta Gonzalo Rojas quien invitó a los escritores a la mina. Uno de los invitados, el poeta Lawrence Ferlinghetti, al ser interrogado por los periodistas sobre qué le impresionó de Chile, respondió “Lota, Lota, Lota” (16). Otro dato histórico es que en 1960 se comercian las primeras pastillas anticonceptivas en el mundo, en tanto que en Chile “las familias mineras tienen un promedio de 8 hijos” (21). ¿Para qué recordar? Se interroga el relato, “para mantener la obstinada memoria, hay que recordar” (25).

El segundo relato, “Astronomía” ilustrado por Elisa Echeverría, recoge la memoria de una mujer, profesora universitaria. En una de las viñetas, observamos que esta profesora tiene en su escritorio una ejemplar de “2018 Lota: Una historia de ciencia ficción”, un guiño al último relato del libro. Esta mujer al ser interrogada por la huelga de Lota, realiza un viaje al pasado en donde recoge la red de su memoria  y recuerda el momento exacto, previa la huelga y el terremoto de 1960, en que ve el cielo por primera vez. El proceso de conversión de materia inorgánica en materia orgánica se produce por la fotosíntesis, todo a partir de la luz. El carbón, en tanto, se compone de elementos que tienen cambios químicos: “Y recuerde… El carbón es luz. Luz de estrella enterrada” (43). El tercer relato, “Marcha” se focaliza en el trayecto recorrido por los mineros desde Lota a Concepción. En el cuarto relato, “Nadie”, los protagonistas son los “chinchorreros”, “el último estrato de la estructura social de la cultura del carbón en Lota y Coronel” quienes robaban al mar el carbón desechado por las industrias, luego lo secaban y armaban “perras” de 20 kilos que eran comercializadas.

El último relato del libro, “Lota, 2018. Una historia de ciencia ficción”, es ilustrado por Francisco Muñoz. En esta versión, al correr de los años, los piques abandonados fueron usados como almacenes de elementos radioactivos que finalmente sumen a la localidad en una tragedia nuclear. Sin embargo, un nuevo Lota es construido 50 kilómetros al sur. En el epílogo del libro se explica la inclusión de este relato: “Pudo haber sido una metáfora o una profecía. Y acaso fue sólo una advertencia distópica […] Es distinto. Es la Lota de hoy. Una ciudad que busca vivir el presente, enraizando el futuro con su extraordinario pasado”. Este es un libro que funciona como un gesto mnemónico y también un homenaje para la zona del carbón que ve materializado en la ilustración un momento épico de su historia.

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Lota, 1960. La huelga larga del carbón