Nuevo estudio respalda impedimento de la pesca de arrastre de fondo a más de 600 metros de profundidad

Nuevo estudio respalda impedimento de la pesca de arrastre de fondo a más de 600 metros de profundidad

Fotografía: Un buque de arrastre tirando una red de pesca en el Océano Atlántico. Fuente: NOAA

[resumen.cl] El recién pasado 27 de agosto se publicó un estudio que respalda la prohibición de la pesca de arrastre en aguas profundas. El estudio, A Scientific Basis for Regulating Deep-Sea Fishing by Depth, publicado en la revista online Current Biology, se basa en el análisis de las capturas de peces realizadas por buques de arrastre en aguas profundas del Atlántico nororiental y, en el caso de la pesca comercial de arrastre a más de 600 metros de profundidad, concluye lo siguiente:

1) El número de especies que sufren el impacto de esta actividad aumenta significativamente debido al aumento de la diversidad a mayor profundidad.

2) Como consecuencia de ello, es probable que el porcentaje de capturas accesorias y descartes aumente exponencialmente.

3) La captura de especies particularmente vulnerables de tiburón y raya también aumenta enormemente a partir de 600 metros de profundidad.

4) Se reduce el valor comercial del pescado capturado.

Los investigadores analizaron datos recopilados en estudios con buques de arrastre en profundidades de 240 a 1.500 metros en el Atlántico nororiental. En esos estudios se utilizaron distintos tipos de pesca industrial en varias ubicaciones entre los años 1978 y 2013. Al analizar esos datos quedó patente la transición en capturas de 600 a 800 metros, incluyendo un aumento significativo de la biodiversidad, la proporción de descartes frente a biomasa de especies comerciales y también la proporción de tiburones y rayas frente a biomasa de especies comerciales.

Por otra parte, se concluyó que al aumentar los impactos en las poblaciones de peces afectadas, se reducía el valor comercial por unidad de esfuerzo de pesca. La principal autora del estudio, Joanna Clarke, de la Universidad de Glasgow, explicó en un comunicado emitido por los editores para la ONG Deep Sea Conservation Coalition que “la principal conclusión que se deriva de nuestros hallazgos es que la tendencia que se observa en la composición de la captura en la horquilla de 600 a 800 metros demuestra que los impactos ecológicos colaterales aumentan significativamente mientras que la ganancia por unidad desciende. Faenar a más profundidad causa cada vez más daño, a cambio de un beneficio que se va reduciendo, y parece que sí se obtendrían mejoras muy especificas de cara a la conservación de las especies estableciendo un límite de profundidad de unos 600 metros.”

La pesca de arrastre de fondo ha sido ampliamente reconocida como una de las amenazas más graves y destructivas para los ecosistemas del fondo marino en el Atlántico nororiental. Se ha demostrado que la pesca de arrastre realizada por la flota francesa en aguas de Irlanda y Escocia captura más de 100 especies, la mayoría sin valor comercial y que se acaban descartando. Por otro lado, la investigación científica a lo largo del último año ha demostrado que las especies y los ecosistemas de aguas profundas actúan como enormes sumideros de dióxido de carbono, pero su capacidad para ello se ve mermada por la pesca de arrastre de fondo.

La pesca de arrastre ha sido eliminada en otros países de América Latina, como Venezuela y Ecuador, debido a sus altos impactos en la biodiversidad local, obteniéndose buenos resultados. Aquí en Chile, se ha prohibido este arte de pesca sólo en las cercanías de montes submarinos, donde la biodiversidad es mayor, sin embargo esto no es suficiente. Hoy, con el objetivo de capturar peces que viven en el fondo del mar o que bajan a éste para alimentarse o reproducirse, se continúa utilizando este método, afectando a diversas especies. Con el objetivo de capturar merluza común, se termina capturando también a su “fauna acompañante”, especies tales como: lenguado, blanquillo, congrio, cojinova, alfonsinos y peces cartilaginosos como raya volantín y raya pastelillo. En cuanto a la fauna acompañante de crustáceos, en la pesquería industrial de crustáceos demersales con red de arrastre, se terminan atrapando 47 especies, de las cuales sólo tres crustáceos son el objetivo de la pesquería. En redes de arrastre también se ha registrado la presencia de estrellas de mar, caracoles, esponjas, además de pólipos, corales, crinoídeos y otros géneros que pueden verse afectados por esta gran perturbación en el fondo oceánico

MALA PESCA, LA DEPREDACIÓN PESQUERA EN CHILE – DOCUMENTAL

 

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