Con un acto y una placa recordatoria penquistas rinden homenaje a miristas inmolados por la CNI

Con un acto y una placa recordatoria penquistas rinden homenaje a miristas inmolados por la CNI

M1344[resumen.cl] Este lunes 5 de octubre, el mismo de la fundación de la Ciudad de Concepción y de la muerte en combate de Miguel Enríquez, cerca de 20 personas se reunieron en la calle Maipú, a la altura del 778, para realizar un acto por la Memoria de 2 militantes miristas asesinados por esbirros de la Dictadura, mediante la activación de un artefacto explosivo que destruyó sus cuerpos, frente a la Radio Nacional.

“La motivación fundamental de esta acción de memoria es mostrarle al pueblo que el presente es un lugar marcado por la historia, en este caso por la historia de Resistencia de Iris y Alberto. Es en los lugares donde queda material y concretamente plasmado los hechos, los eventos que cambiaron el curso de la historia y por eso, es que el pueblo debe ganar este espacio para recordarle a cada transeúnte que aquí sucedió algo horroroso, uno de los hechos más siniestros que marcó este parte del cuerpo urbano.” señaló el discurso central del acto llevado a cabo la mañana de este lunes.

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El acto fue organizado por miembros del programa #CerroAlaIzquierda y contó con la participación de los artistas Sebastián Sandoval , cantautor y Francisco Viveros, actor tras el proyecto “La Ira Popular”. El primero con sus canciones y el segundo con las décimas de su lira popular, entregaron su aporte a la conmemoración que pretendió visibilizar a estos dos militantes populares que lucharon contra la tiranía y fueron asesinados por criminales que hoy gozan de la impunidad.

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Los organizadores del evento instalaron una placa recordatoria entre dos locales comerciales, donde fueron inmolados Iris Vega y Alberto Salazar, como una forma de rendir un homenaje a los luchadores populares que fueron olvidados por la memoria oficial, la misma que pretende hacer creer al pueblo chileno que solo a través de un voto se logró sacar a Pinochet.

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Fue un 23 de junio de 1979, un día de invierno cerca de las 22:00 hrs, entre las calles Colo Colo y Aníbal Pinto -donde hoy toman el bus los penquistas que van hacia el barrio Collao- cuando los militantes miristas Iris Vega Bizama y Alberto Salazar Briceño fueron brutalmente asesinados en un hecho que conmocionó y aterrorizó a la ciudadanía penquista. Una violenta explosión terminó con sus vidas en la calle Maipú de Concepción, a la altura del 778. La prensa, coludida con la versión de los asesinos de la Dictadura Cívico Militar, informó que se trataba de un atentado contra los estudios de la Radio Nacional de Chile, la emisora estatal controlada exclusivamente por el régimen.

La verdad es que tras estos hechos “oficiales”, se escondía que Iris y Alberto habían sido secuestrados por la CNI, quienes los seguían por ser activos miembros de la Resistencia contra la Dictadura.

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Alberto Salazar es parte del grupo de marinos de fuerte conciencia social y política, nacido en Yumbel y radicado con su familia en Talcahuano, antes del golpe ya había sido detenido por adherir a los planteamientos de Miguel Enríquez en cuanto a la necesidad de crear un grupo de oficiales  leales a las fuerzas revolucionarias. Alberto sufrió los rigores de la cárcel y la tortura y cuando se le conmutó su pena por el exilio, decidió quedarse y combatir a la dictadura que arreciaba con los militantes miristas a inicios de los setenta. Acusado en tiempos del gobierno popular por Desobedecer al mando, luego fue perseguido por la dictadura por “Traición a la Patria”

Iris Vega, nacida en San Rosendo, vivía en Lota con sus padres y su hijo de 5 años cuando fue asesinada por la CNI, su compañero Ogán Lagos Marín es un detenido desaparecido: la secretaria ejecutiva se enlistó en la Resistencia y en total sigilo luchó contra la dictadura que la hería en todos los aspectos de la vida. Mujer, trabajadora y revolucionaria, merece un lugar destacado en nuestra ciudad.

 

El bombazo de calle Maipú

Versos de La Ira Popular

“Era invierno en Concepción,

la negra noche caía,
mas la paz se interrumpía
con una enorme explosión.
Se causó gran conmoción
entre todos los vecinos,
muy pronto los matutinos
imprimieron sus portadas:
con pensadas coartadas
cubren a los asesinos.

Pobres Vega y Salazar

en manos de periodistas
que los llaman “terroristas”
sin más pruebas que aportar.
Necesito declarar
que los dos son secuestrados,
sus derechos son violados
por la tortura salvaje:
son víctimas de un montaje
que los deja mutilados.

Sus muertes no son en vano

doña Iris y don Alberto,
porque el pueblo está despierto
para sacar al tirano.
Vuestro compromiso llano
con Chile y su dignidad
el centro de la ciudad
ya lo tiene por testigo:
sólo nos falta mi amigo
la justicia y la verdad.”

La Ira Popular
Concepción, domingo 4 de octubre de 2015.

 

Discurso

Hoy nos hemos auto convocado a esta calle del centro penquista para ejercer nuestra soberanía, para ocupar nuestra ciudad, nuestra casa y representar en este momento y lugar la historia que nos ha construido como colectivo. Uno de los elementos centrales de la democracia es este acto, ocupar el ágora, la calle, la plaza para plantear las situaciones que nos conmueven, nos preocupan y que también nos alegran y nos unen como pueblo.

Durante muchos años, primero la dictadura y su manto de horror, de oscuridad y cansancio; luego esta eterna transición que lo único que ha consensuado es el neoliberalismo individualizante, que nos pide olvidar, temerle al vecino y consumir para ser feliz, ambas caras de la misma moneda nos han dicho que nuestra historia no vale nada, que nuestros intentos por una vida mejor han sido y son vanos. En esos empeños, la democracia, la soberanía popular, la potencia de la historia intentó ser acallada. Y estamos aquí para resistir esa idea horrible.

No han ganado todavía, miles de lugares en Chile se levantan, desde las organizaciones populares de distinto tipo vuelven al pasado reciente para tomar impulso, para no olvidar de dónde venimos, para tener al día que somos nosotros, los “zurdos que buscan líos” como intenta denostarnos el Papa, quienes le plantamos cara al más brutal de los enemigos, que como nos lo recuerdan Iris y Alberto, si no se detuvieron ante la muerte y la tortura, ¿Por qué habríamos de hacerlo nosotros frente a los ladrones de la clase política empresarial que nos gobierna, la gente que abusa del poder, frente a quienes nos odian y nos lo hacen saber cada día?

En este día en que se cumplen 465 años de la fundación de Concepción, nuestra ciudad se llena de actividades oficiales que nos hacen ver la historia como si estuviera relegada a estar escrita en una enciclopedia, ignorando los hitos de nuestra historia reciente, o mientras otros se reúnen para celebrar 27 años de una supuesta derrota a una dictadura que en muchos sentidos sigue gozando de muy buena salud, prestando apoyo a una administración continuista del legado económico que fue impuesto en base a la muerte, la desaparición y la tortura, en base a hechos como el que conmemoramos en esta ocasión, estamos aquí para decir que la historia es nuestra y la construímos nosotros y nosotras. La motivación fundamental de esta acción de memoria es mostrarle al pueblo que el presente es un lugar marcado por la historia, en este caso por la historia de Resistencia de Iris y Alberto. Es en los lugares donde queda material y concretamente plasmado los hechos, los eventos que cambiaron el curso de la historia y por eso, es que el pueblo debe ganar este espacio para recordarle a cada transeúnte que aquí sucedió algo horroroso, uno de los hechos más siniestros que marcó este parte del cuerpo urbano.

En este preciso lugar, Maipú 778, el 23 de junio de 1979 Iris Vega Bizama y Alberto Salazar Briceño -dos militantes del MIR y de la Resistencia a la dictadura militar- perecieron en una violenta explosión que terminó con sus vidas en esta calle del centro de Concepción. La prensa, que entonces pudo ser por coerción pero que aún hoy mantiene estos vicios de distorsión de la verdad por comodidad, complicidad o conveniencia, haciendo de amplificador de las versiones oficiales en lugar de hacer su trabajo, informó que se trataba de un atentado contra los estudios de la Radio Nacional de Chile, la emisora estatal controlada por el régimen. La realidad es que habían sido secuestrados, torturados y asesinados. Esta acción de memoria pretende poner a Iris y Alberto como resistentes que merecen un sitio de honor en el cuerpo de la ciudad, por su compromiso con el pueblo y su dignidad.

Hoy dejamos esta marca, esta pequeña pero significativa placa que recuerda este hecho detestable, Iris y Alberto continúan en nuestra memoria, en la memoria colectiva del pueblo penquista para reconocerlos como parte de nosotros, de este nosotros tan odiado y vendido por el poder, pero que está, que vive y lucha y que no olvida, solo toma impulso en el pasado para volver a la lucha.

HONOR Y GLORIA A IRIS VEGA Y ALBERTO SALAZAR

HASTA LA VICTORIA SIEMPRE

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