Politización sindical: estudio afirma que huelgas en sector público buscan mejorar el servicio público

Politización sindical: estudio afirma que huelgas en sector público buscan mejorar el servicio público

[resumen.cl] El Centro de Investigación Política y Social del Trabajo (CIPSTRA) publicó hace unas semanas el estudio “Nuevas formas y horizontes de politización sindical en el marco de conflictos laborales: un estudio exploratorio en la región Metropolitana, de Valparaíso y del Bío-Bío”. En la investigación basada fundamentalmente en entrevistas a distintos representantes de sindicatos, se rescatan una serie de antecedentes interesantes para pensar la problemática laboral en el país, entre ellos la precarización del empleo público, la caracterización “empresarial” que los gremios dan al Estado, la insuficiencia del Estatuto Administrativo y el Código del Trabajo.

En conversación con Resumen, Sebastián Osorio Sociólogo de la U. de Chile y miembro de www.cipstra.cl explicó en términos generales el estudio.

Sebastián: cuéntanos de los aspectos generales del estudio que publicaron.

El estudio salió a fines de Septiembre. Es un estudio que realizamos en la Universidad de Chile con fondos de la U. Chile con la colaboración de otros centros de estudios, entre ellos la Fundación Sol y Núcleo Poder y Movimiento. El estudio trata acerca de los conflictos laborales y los procesos de politización de los trabajadores en contextos de huelga. Para ello lo que hicimos fue identificar las huelgas más grandes del año 2014 -elegimos ese año porque los dirigentes iban a tener más fresco el cómo había sido el conflicto laboral- y realizamos 44 entrevistas aprox. En la 8° región, en la Región Metropolitana y en la 5° región. Elegimos esas regiones porque son las que tenían mayor frecuencia de huelgas durante el 2014 e históricamente, desde el retorno a la democracia.

Cuando hablan de politización sindical ¿A qué se refieren?

Hay distintas maneras de abordarlo, pero el marco teórico que propusimos es bastante similar a lo presentado el PNUD en su último informe de Desarrollo Humano. Identifica 2 ámbitos, uno que es la política referida a toda la institucionalidad construida en una sociedad determinada y por otro lado lo político, que se entiende como un ámbito de decisiones que es capaz de construir un sujeto social, un actor social o en este caso un sindicato, o una organización que agrupe a una cantidad grande de sindicatos. Entonces lo que estábamos viendo era de qué manera el conflicto laboral -en este caso la huelga ya sea legal o ilegal- afectaba la manera en la cual los sindicatos se planteaban la política. Es decir, si el conflicto tenía un efecto en cuanto a generar que los sindicatos tuvieran una reflexión política acerca de la huelga que habían tenido, los problemas que se habían presentado y sus demandas.

Con respecto a eso ¿qué rescató el estudio? Me fijaba que habían algunas partes de la investigación donde se mencionaba que los trabajadores públicos se daban cuenta que las mejoras de sus condiciones laborales tenían efectos en la mejor atención a la gente.

Esa es una de las conclusiones más interesantes. Las demandas que ellos tienen son bastante básicas, bastante elementales y apuntan un poco a reconstruir lo que se ha ido desbaratando durante el tiempo con la acción del Estado, con esta lógica de “modernizar” el Estado que no significa otra cosa que despedir a trabajadores y mantener o aumentar incluso la carga laboral. Entonces, muchas veces las demandas se orientaban a pedir un crecimiento de la planta de trabajadores, más trabajadores para que la intensidad del trabajo de los funcionarios públicos disminuyera un poco. Y esto significaba para ellos que la calidad de la atención del servicio que prestaban, fuera cual fuera, iba a mejorar. Ellos veían la huelga como la forma de mejorar el servicio público […] No es una cuestión de eslogan sino que tiene que ver con el tipo de demandas que plantean que son una acción política. Lo interesante es que el servicio público está precarizado […] y ellos justamente entienden la huelga como la forma de evitar un poco esa precarización o bien frenarla.

Ustedes hace tiempo están trabajando el tema de la huelga ilegal, que se ha ido acrecentando frente a la legal. En el estudio se ve que los trabajadores públicos y también dentro de los trabajadores del sector privado se ven muchas limitaciones al Estatuto Administrativo y también al Código del Trabajo. Ambas legislaciones serían insuficientes desde la opinión de los trabajadores, en cuanto a derechos laborales.

Esa es otra de las conclusiones que se puede desprender del estudio. Los trabajadores del sector públicos son bastante críticos de su Estatuto Administrativo en la medida que no reconoce casi ningún derecho sindical. Uno se atrevería a pensar que lo que quieren es estar amparados por el Código del Trabajo, pero se demuestra que no, porque todos los dirigentes, en cuanto criticaban el Estatuto Administrativo lo acompañaban siempre con una critica al Código del Trabajo. Es decir, no es para ellos una opción, ni una alternativa ni una solución a los problemas de falta de derechos sindicales. Esto básicamente porque ven al Código del Trabajo como un conjunto de reglamentaciones que más bien obstruye los derechos sindicales y que por otro lado no entrega casi ninguna protección laboral: es muy fácil el despido, hay mucha flexibilidad, etc. Por lo mismo la crítica que se plantea, lo que se puede observar en los casos que nosotros estudiamos, es una crítica entonces a la legislación laboral en su conjunto: lo que tienen es insuficiente, pero lo que hay en el sector privado tampoco resuelve los problemas, por lo tanto se plantea la idea de formular una reglamentación distinta para el conjunto de los trabajadores.

Cuando Piñera llegó al Gobierno se planteaba que sería un gobierno de los gerentes,rememorando lo que se decía del gobierno de Alessandri, pero el tema es que cuando cambia el gobierno, también parece que cambian los gerentes porque entiendo que hay una visión del Estado como que fuera un empresario común y corriente…

Lo que pasa es que hay que considerar que el Estado tiene una lógica de funcionamiento que si bien puede ser aplicada con más entusiasmo por ciertos gobiernos, es una lógica que es independiente del gobierno de turno y tiene que ver con el andamiaje institucional que tenemos en esta “democracia protegida” como dirían algunos. Y que lleva a que podría salir elegido un gobierno, incluso uno con el discurso más radicalizado, pero eso no significa que va a ser capaz de revertir los problemas estructurales que tienen las tendencias institucionales del Estado: eso se relaciona con transformaciones mucho más profundas que habría que llevar a cabo.

Hay un choque con la Constitución del 80, los problemas están apuntando hacia allí, al menos con la legislación laboral…

Tampoco estoy sosteniendo que la Nueva Mayoría tenga algún interés muy claro en cambiar ese andamiaje legal e institucional, lo podemos ver hoy en la Reforma Laboral. De hecho lo que se planteó por parte del senador Osvaldo Andrade era la reglamentación de las negociaciones y paralizaciones en el sector público, que es una cuestión que inmediatamente la Anef- el mayor representante del sector público- rechazaron porque les pareció que era un retroceso.

Se produce una contradicción porque los trabajadores públicos finalmente si tienen negociación colectiva, se ha implantado de todas formas a fin de año… Entonces queda el cuestionamiento ¿Para que queremos esta norma si ya negociamos colectivamente?

Los dirigentes se planteaban que institucionalizar la huelga en el sector público podía ser un tema interesante, pero las iniciativas que se han construido en ese sentido, más bien apuntan a reglamentar, a poner un montón de trabas burocráticas para limitar las formas en que hoy día se manifiestan los trabajadores del sector público. Es por eso que hay un rechazo – dicho de otro modo no es un rechazo a cualquier tipo de ley que regule el conflicto en el sector público, sino que es un rechazo a la lógica de las leyes que se impulsan hoy en día y que están apuntando a hiper reglamentar, tal como eso está ocurriendo en la Reforma Laboral con la idea de que haya una mayor intervención de la Dirección del Trabajo en los procesos de conflictos, entre otras medidas.

Que significa una disminución en el poder negociador de los trabajadores…

A la larga es una “domesticación” del poder de los trabajadores

El estudio presentan unos gráficos donde se puede apreciar que la politización y radicalización de las movilizaciones se relacionan con el tiempo que lleva un sindicato ¿Se puede afirmar que hay politización sindical en la medida que el sindicato ha logrado consolidarse?

No me atrevería a decir que hay una relación directa entre la vida que tiene un sindicato y la politización, porque la politización es un proceso dinámico, de hecho puede retroceder. Un sindicato puede ser politizado hoy y despolitizado mañana y no se puede afirmar que tiene que ver con la cantidad de años que tiene un sindicato. Lo que si hay que considerar, es que un sindicato tiene más vida, acumula más experiencia y por lo tanto puede tener mayor claridad en como se pueden dirigir los conflictos o como resolverlos de una manera más airosa. Pero no se si signifique que están más politizados, en este estudio al menos se dio, no se si por casualidad, que los que tenían mayor cantidad de años estaban más politizados, pero no me atrevería a decir que esto es una estructura general, porque tendría que verse con otro tipo de herramientas…

 

Consulta la Investigación:

Informe final – Conflictividad laboral y politizacion

Documento Trabajo 8 – Lo legítimo contra lo legal Conflictos laborales

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