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Dirigente estudiantil denuncia a la UCSC: ¿Qué Acreditar entonces?

17 abril 2016

Por Octavio Abello Segura.

Presidente FEUCSC 2013-2015.

 

Mediante el presente escrito, como último Presidente de la FEUCSC y protagonista de los acuerdos de 2015, deseo poner de manifiesto la absoluta falta de voluntad y una autoritaria estrategia de omisión, para con lo comprometido y/o por tomar decisión, de parte de la nueva plana de autoridades de la UCSC.

Trabajo de estudiantes y trabajadoras/es, en responsables mesas de negociación desarrolladas el segundo semestre del año pasado, que se archivan en cajones de incapacidad y carpetas de rechazo a la democracia, al tiempo que dan cuenta fehaciente de una universidad-empresa-templo, cuyo derrotero lo marca el balance económico, con sus fríos números, y casi nunca el bienestar de su comunidad viva, como no sea para usarla de escudo a la hora de requerir dinero público.

Desde cuestiones domésticas como el bus institucional detenido, los servicios de alimentación costosos, la infraestructura siempre deficitaria, la política mercantil de apertura o cierre de carreras, a cuestiones mayores como: La sala cuna comprometida para 2016, la puesta en marcha del voto estudiantil en Consejo Superior o las disculpas públicas frente a la enseñanza de textos abiertamente sexistas u homófobos, por ejemplo. Medidas, todas, atravesadas por el mismo mar de fondo y raíz del problema a atacar: El mercado educativo.

El año anterior fuimos responsables, propusimos, negociamos, acordamos. Por lo que nadie, sin mezquindad o mala fe, podría señalarnos terquedad o ausencia de apertura. La desidia y la responsabilidad están del lado de las autoridades y el llamado que hago ante ello es claro: Seguir con la ofensiva, que el 2015 fue de propuesta negociada, pasando a una que mediante la movilización permanente destrabe la inercia de rectoría.

Acá no estamos, entiéndase, frente a una suma de peticiones, que como lista de supermercado se deba ir tachando a su satisfacción, sino ante cuestiones concretas, que hacen carne principios básicos para tomar una dirección democrática, digna y de derecho a educarnos.

Que se sepa desde ya, además, que no estamos disponibles para apoyar, en estas condiciones, un proceso de acreditación 2016 espurio, maquillado e indolente a la realidad estudiantil y académica (sueldos impagos a académicos/as part-time), que lo rechazaremos activamente, oponiendo verdad, hablando a la cara y, sobretodo, honrando los compromisos, teniendo el carácter para decidir, la ética de no temer a lo que somos.

¿Qué acreditar entonces?

Si algo hay que acreditar que sea democracia interna, si algo vamos a demostrar, que sea respeto y trato digno a trabajadoras/es. Si, en definitiva, algo debemos comprobar, que sea una irrenunciable convicción de estar al servicio de la sociedad y no del dogma ni del gráfico, siempre pírrico.

Jesús alguna vez echó a los mercaderes del templo, eso precisamente es, de eso se trata esta interpelación ¿Estamos dispuestos a expulsar al mercado de la UCSC? ¿Rectoría obrará con el ejemplo?

Este 21 marchamos por ello y hasta la vida libre y hasta la vida digna.

Foto: By Jesscode – Own work, CC BY 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=9988119

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