libertad-de-prensa_thumb4

3 de Mayo Día Internacional de la Libertad de prensa: ¿Y si eliminamos el día?

03 mayo 2016

Tal parece que el día de la libertad de prensa sólo sirve para recordar que no existe.

Por Daniel Mathews /resumen.cl

En un comunicado de Amnistía Internacional y Reporteros sin Fronteras se recuerda que en 2015 murieron 63 periodistas por causas relacionadas con el ejercicio de su profesión y otros 40 profesionales fueron asesinados sin que se conozca aún el motivo de su muerte y a estas cifras se han de sumar las muertes de 19 periodistas ciudadanos y seis colaboradores de medios.

Los Estados en vez de tratar de revertir esta situación lo que hacen es empeorarla. En efecto, muchas leyes se dictan para impedir el trabajo periodístico. Se persigue a los colegas por supuesto terrorismo solo por tener opiniones críticas. O se imponen una serie de restricciones para mantener en secreto casos de corruptela fragrantes.

Ensaf Badawi, mujer del bloguero Raif Badawi, condenado en Arabia Saudí a 10 años de cárcel y 1.000 latigazos en una plaza pública, por haber publicado, en su web, informaciones que disgustaban a la monarquía saudí, ha tenido que exiliarse en Canadá con sus tres hijos. La periodista siria Yara Bader, mujer del también periodista Mazen Darwish, encarcelado desde hace tres años por el Gobierno de El Asad, y que tampoco pudo evitar en su momento la prisión, se ha visto obligada a huir de Siria y vivir en Beirut. El bloguero mauritano Mohamed Cheikh ha sido condenado a muerte por escribir de la casta de los herreros a la que pertenece. Fue declarado apóstata por “hablar con ligereza del profeta Mahoma”. Son sólo unas pinceladas, escasas pero significativas, de la situación en la que se encuentra la libertad de información en el mundo.

Se me dirá, “eso ocurre entre los árabes que no aceptan la supremacía de la civilización occidental y cristiana”. Bueno, veamos lo que ocurre a este lado. En Estados Unidos, antes de que Barak Obama llegara a la presidencia, la Espionage Act cuya aplicación puede llevar a un periodista que no revele sus fuentes a la cárcel, sólo se había usado en tres ocasiones. En sus dos mandatos Obama la ha utilizado ocho veces, entre ellas contra la soldado Chelsea Manning por haber filtrado a WikiLeaks miles de documentos clasificados acerca de las guerras de Afganistán —conocidos como los Diarios de la Guerra de Afganistán— y de Irak, incluidos numerosos cables diplomáticos de diversas embajadas estadounidenses y el video del ejército conocido como Collateral Murder (‘asesinato colateral’).

El relato de Chelsea Manning sobre su prisión es escalofriante. “Poco después de llegar a la prisión militar temporal del Campamento Arifjan (Kuwait) en mayo de 2010 me metieron en un agujero negro de encarcelamiento aislado por primera vez. En cuestión de dos semanas ya estaba barajando suicidarme”. Tras un mes bajo vigilancia suicida, fue transferido de vuelta a EEUU, a una celda enana de unos 2 x 2,5 metros en un lugar “que me perseguirá el resto de mi vida”: la base de la Marina en Quantico, Virginia. Denuncia que lo retuvieran allí durante 9 meses de forma preventiva en “condiciones altamente restrictivas de aislamiento sin la aprobación de un psiquiatra”. Ese es el mundo “civilizado”.

En Europa no van a la zaga. En Francia, la Ley de Programación Militar autoriza la vigilancia gubernamental y, en nombre de la seguridad nacional y de la lucha contra el terrorismo, ha reducido la protección jurídica de los periodistas y ha establecido la censura administrativa de los sitios web. Además, ya no corresponde al juez la decisión de poner a alguien bajo vigilancia. Y en Reino Unido, la Agencia de Inteligencia británica interceptó más de 70.000 correos electrónicos, entre ellos los de los periodistas de Le Monde, The Guardian, The New York Times, The Sun, NBC y The Washington Post.

Así que tenemos un día de la libertad de prensa pero no tenemos esa libertad. Qué tal si eliminamos el día y comenzamos a ser libres.

Relacionados