Eucaliptus
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La sedienta Naturaleza del Eucalipto

18 junio 2016

Por Colectivo Ven-seremos de Cañete

Para nadie es noticia que el agro está viviendo una situación desesperante debido a la grave sequía que afecta al país. Sin embargo, hay un elemento importante que está ausente en la información que se brinda a la población: la incidencia de la forestación en el agravamiento de la sequía. Mientras desde el Estado se responsabiliza oficialmente al cambio climático; nada se dice de la responsabilidad del Estado en la promoción de la plantación de unas 300.000 hectáreas al año de árboles de rápido crecimiento (eucaliptos y pinos), cuyo alto rendimiento se basa en un enorme consumo de agua.

Ya en 2002 el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales señalaba los efectos (externalidades negativas) que la actividad forestal concentrada en monocultivos dejaba en nuestro territorio, expresado en pérdida de recursos hídricos y su respectivo impacto en la flora Nativa.

Hoy, con datos parcialmente actualizados, el total de hectáreas plantadas con Pino y Eucalipto en provincia de Arauco llegaría respectivamente a 177.740,9hs y 102.465,5hs, según datos proporcionados por CONAF. La misma referencia establece un total de 95.081,7 hectáreas de bosque Nativo existente en el territorio; es decir, a 2008, de un total de 385.288,1 hectáreas plantadas en provincia de Arauco, solo un 24,6% conserva el patrimonio forestal propio de la zona.

Se estima que un eucalipto de 3 años consume por día unos 20 litros de agua (a los 20 años necesitará 200 litros/día). Es decir, que si cada hectárea contiene en promedio unos 1000 árboles, ello implica un consumo diario de 20.000 litros, que traducidos a metros cúbicos, significa 20m3 por hectárea y por día. Multiplicando dicha cifra por 100.000 hectáreas, las plantaciones de Eucaliptos de la provincia de Arauco estarían consumiendo diariamente poco más de 2 millones de metros cúbicos de agua. Dicho de otra forma, es igual, tomando un promedio de 10 m3 por familia, al consumo mensual de 200.000 hogares.

La advertencia nos llega desde África, donde el ICRAF sigla en inglés para (Centro Internacional para la Investigación Agro-Forestal), anunció sus hallazgos sobre los volúmenes de agua que consumen estos árboles, basándose en 20 años de investigación en Kenia. Como resultado de ello, los científicos del ICRAF aconsejaron no plantar árboles perennifolios de rápido crecimiento, como los eucaliptos y los pinos, debido a su gran consumo de agua.

Asímismo, las especies perennifolias de crecimiento rápido pueden extraer cantidades importantes de agua del subsuelo, por lo cual despiertan serias preocupaciones acerca de su impacto sobre los paisajes. Las especies de árboles que requieren una cantidad de agua superior a las precipitaciones deben extraerla de otras fuentes, lo cual tiene graves efectos sobre los demás usos del agua de la zona y para quienes habitan próximos a cursos de agua o lagunas.

Si bien el eucalipto ha sido popular entre los agricultores porque crece rápido y suministra grandes volúmenes de madera, también es un peligro para los recursos hídricos al ocupar grandes extensiones de terreno sin contrapunto agroforestal.

Un ejemplo digno de imitar lo encontramos en África, donde hoy, los eucaliptos que crecen a menos de 30 metros de los ríos, pozos y otras fuentes de agua se están talando. Ya los agricultores de Kenia central han derribado prácticamente todos los árboles que crecían en estas condiciones.

Wangari Maathai, ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2004 y reconocida activista ambiental keniata, se opone activamente a “la presión agresiva a favor de las especies de árboles exóticos”, “promovidas en exceso por razones comerciales”, y apela a “enfocarse en la plantación de árboles indígenas” que “se adaptan mejor a las regiones donde se supone que deben estar.”

La profesora Maathai reclamó que se prohíban las plantaciones comerciales de eucaliptos en el país. Sostiene que ese árbol está contribuyendo al agotamiento del agua debido a su alto nivel de demanda.

Maathai agrega que, aparte de su impacto negativo sobre los sistemas hídricos, el eucalipto, al cual llaman chupador de agua (“munyua mai”) en kikuyu, su lengua nativa, es hostil a otras especies y a casi toda la diversidad biológica local.

“Cuando uno entra en estos monocultivos, parecen bosques muertos porque lo único que hay son eucaliptos. No se ven pájaros, mariposas, otros árboles, animales – nada más que ellos, porque no permiten que nada más crezca.”

En Chile, algunos preguntamos cuántas más situaciones como las descritas hacen falta para que el Estado finalmente acepte que la forestación con esta especie está afectando los recursos hídricos del país. Si ya se sabía desde comienzos del 2000 que tendríamos déficit hídrico”, ¿por qué se permitió y fomentó a través del Decreto 701(*) que se siguiera forestando en aquellas zonas ya saturadas con monocultivos? Es hora de que el Estado asuma su propia responsabilidad en el agravamiento de la sequía y que adopte medidas drásticas en el sector forestal así como ir en rescate de los territorios más afectados por la escasez hídrica.

En esa línea, se expresó la Directora de la Coalición Mundial por los bosques, Simone Lovera, quien calificó como “muy cínica” la política adoptada por nuestro país en la materia.

“Chile es conocido como un país con una cobertura forestal excelente. El último informe FAO que se presentó en septiembre 2015 dice que está en el tercer lugar mundial de crecimiento de cobertura forestal con 300 mil hectáreas por año. Sin embargo, si se ve la realidad son sólo plantaciones de monocultivos y especies exóticas, que de verdad son muy negativos, no sólo desde la perspectiva de la biodiversidad y el daño ambiental, sino también desde lo económico y social”.

(*) Luego de que el Gobierno quitara la urgencia al proyecto, en noviembre de 2015, que prorrogaba el subsidio hasta diciembre de 2018, queda congelada su discusión en el Congreso. En los 40 años de operación efectiva, entregó, a través de CONAF, 875 millones de dólares, de los cuales el 70% benefició a los grandes grupos empresariales del rubro: Matte y Angelini.

[Nota de Resumen] El pasado 25 de noviembre el senado ratificó el informe de la Comisión Mixta respecto al presupuesto fiscal del próximo 2016 y con ello, se ha dejado a disposición del ejecutivo para que se promulgue. En este informe se resolvieron los aspectos pendientes, entre los cuales estaba la incorporación de un inciso referente al quehacer de CONAF: “La Corporación Nacional Forestal informará trimestralmente a la Comisión Especial Mixta de Presupuestos la superficie de forestación con especies nativas y su relación con las hectáreas afectadas por incendios y procesos de erosión, regionalizadamente.”

Esta obligación fue el artilugio con el que la clase política intentó desviar la atención de la prórroga otorgada al Decreto 701, bajo el cual seguirán entregándose subvenciones al empresariado forestal, al menos durante el 2016.

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