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Proyecto de Ley que crea el nuevo Sistema de Educación Pública: ¿Será tan buena la esperada desmunicipalización?

18 agosto 2016

Por Colectivo Docentes Talcahuano

La desmunicipalización no es un hecho. El Proyecto de ley que crea el nuevo sistema Nacional de Educación pública y busca realizar el proceso de Desmunicipalización, se encuentra actualmente en el Congreso y es una más de las reformas que la Nueva Mayoría ha introducido a la Educación. En este caso, el citado proyecto vendría a poner la atención que tanto requiere una abandonada educación pública. Sin embargo, ¿es ésto lo que realmente se lograría con la ley?

El proyecto de Ley crea un nuevo sistema con estructura nacional (incluyendo burocracia y funcionarios), que administrará las distintas unidades de Educación Pública de los niveles Preescolar, Educación Básica y Educación Media y agrupará en organismos más pequeños -denominados Agencias Locales de Educación-, a unidades educativas pertenecientes actualmente a distintos municipios. Tal es el caso de lo que ocurrirá con las comunas de Talcahuano, Hualpén, Penco y Tomé que quedarán agrupadas en una misma Agencia Local. Estas estructuras, de carácter nacional y local, reemplazarán los actuales DEM, DAEM y Corporaciones Educacionales -mención aparte requieren los conflictos que acarreará este proceso en el cual cerca de 4000 trabajadores no pasarán a formar parte del nuevo sistema de administración.

Para los docentes del sector municipal la esperada desmunicipalización es prometedora, pero creemos que como viene planteada en el proyecto es sólo una forma más de consolidar el modelo neoliberal en educación.

Algunas críticas esbozadas respecto al proyecto de ley son las siguientes:

  • Financiamiento: El proyecto no acaba con el sistema de financiamiento actual que tiene a la mayoría de los sostenedores de educación pública al borde de la quiebra. Es así como la subvención por matrícula se mantiene y peor aún, sigue siendo ejercida bajo el mecanismo de asistencia media mensual. Con lo anterior no se avanza en la idea de que el Estado debe financiar preferentemente la educación pública, por el contrario, la sigue dejando en igualdad de condiciones frente a la educación particular, compitiendo ambos por el bono que el estudiante trae con su matrícula. Si bien los FAEP y otros fondos han buscado mejorar la situación financiera de la educación municipalizada, el mantener el mismo sistema de financiamiento de base trasladará los problemas financieros al nuevo sistema.

  • Democratización: Otro de los pilares fundamentales al momento de hablar de un nuevo sistema de educación pública es la democratización. El actual proyecto consolida la idea de que los consejos escolares son resolutivos, pero sólo en lo referente a aprobación del reglamento de interno y la programación anual. Siguiendo la misma línea, el nuevo sistema consagra el modelo gerencial de administración donde los directores de Servicios locales y de Unidades Educativas deben rendir cuentas, demostrar resultados, pero a la vez poseen grandes atribuciones sobre sus subalternos.

Sin duda la desmunicipalización ha sido una larga demanda del movimiento social por la educación, tanto docentes como estudiantes han planteado que el Estado debe volver a hacerse cargo de este derecho fundamental. Sin embargo, el proyecto de ley como actualmente se encuentra en el Congreso dista mucho de lo que el mundo social entiende como una solución real. Por el contrario, éste nos confirma que la prioridad para el gobierno y la clase política sigue siendo consolidar el mercado y no los derechos.

Por otro lado es importante mencionar que como docentes nos hemos mantenido bastante al margen de la discusión de esta ley, tal vez porque contractualmente no nos afectará de forma tan trascendental, pues quienes ya trabajamos pasaremos “sin solución de continuidad” (bajos las mismas condiciones y con la misma antigüedad) al nuevo sistema, no obstante creemos que este proceso es fundamental pues pone a prueba la capacidad que tenemos de defender la Educación Pública como un espacio de construcción social en el que se sigue desarrollando poco más un tercio de la matrícula nacional y precisamente, los estudiantes que más necesitan que se les eduque en el enfoque del acceso a derechos por sobre el acceso al mercado.

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