Lanzan Libro de Ramiro en el puerto: el Comandante cabalga en Valparaíso

Lanzan Libro de Ramiro en el puerto: el Comandante cabalga en Valparaíso

Por Guillermo Correa Camiroaga / resumen.cl

Mauricio Hernández Norambuena, el comandante Ramiro, militante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, cabalga altivo en Valparaíso, pese a las condiciones inhumanas de aislamiento y castigo en que se encuentra encarcelado desde hace 15 años en Brasil, alzando su voz a través de un libro compilado y editado por Laurence Maxwell y Jorge Pavez, que fue lanzado este jueves 19 de enero en la Biblioteca Pública Severín de Valparaíso.

El salón de la biblioteca se hizo pequeño para recibir al enorme número de asistentes, quedando prácticamente la mitad de ellos sin poder entrar, razón por la cual se tomó la decisión de programar un nuevo lanzamiento para el mes de marzo acá en Valparaíso.

El libro “Un paso al Frente. Habla el Comandante Ramiro del FPMR”, de la Editorial Ceibo fue presentado por las Compañera Fabiola, quien fuera militante del Frente Patriótico Rodríguez, Igor Goicovic, Historiador, Tito Tricot, Sociólogo y ex militante del Frente, y Laurence Maxwell, uno de los compiladores y editores.

Dauno Tótoro, Director de Ceibo Ediciones manifestó en la introducción a este lanzamiento que : “Es un gran honor presentar este libro. Esta es la segunda presentación, pero debería haber sido la primera por la pertenencia de Mauricio a Valparaíso. Este libro de Mauricio Hernández Norambuena es bastante paradójico y especial, porque confinado como está en uno de los regímenes carcelarios más absurdos y atroces, a pesar de ello, su voz está siendo divulgada en presentaciones como esta, está siendo divulgada en diferentes medios de comunicación, en todas las librerías. En este libro no hay intervención ya que son palabras directas de Mauricio…”


La Compañera Fabiola dio inicio a la presentación del libro de Mauricio Hernández Norambuena, destacando que Valparaíso fue una gran cuna de combatientes, resaltando la valentía y audacia con que actuaron en la realización de diversas acciones. Recuerda entre otros a Fernando Larenas, Mauricio Arenas Bejar y Julio Guerra. Resalta que las acciones realizadas constituían un ejemplo para el pueblo en general, expresando que “con decisión y convicciones ideológicas fuertes se podía enfrentar a la dictadura. Somos todos seres humanos, pero cuando tenemos un sueño, una utopía, nos volvemos gigantes… Aún cuando teníamos el sartén por el mango, jamás como Frente abusamos de la fuerza en contra de quien no podía defenderse.” Fabiola, durante su intervención, la cual no pudo ser registrada correctamente por problemas relacionados con el audio, resaltó también la ética y épica que caracterizaron el comportamiento del militante rodriguista, como asimismo la consecuencia política entre la teoría y la práctica.

Después de los conceptos emitidos por la Compañera Fabiola, le correspondió el turno, en la presentación del libro, al historiador Igor Goicovic, quien manifestó textualmente en su intervención lo siguiente:

Hay tres aspectos que me interesan destacar del libro de Mauricio Hernández Norambuena, y todos ellos están vertebrados por el ejercicio propio del historiador. Este libro tiene múltiples lecturas, tiene la lectura, si ustedes quieren, más militante propia de quienes compartieron con él en un momento muy intenso de la historia de nuestro país. Mauricio fue un protagonista activo de esta historia y esos acontecimientos. Tiene que ver con una lectura más amplia del conjunto de la izquierda que luchó y se movilizó en contra de la dictadura en los años ochenta y que intentó darle un rumbo distinto al proceso de recuperación y de transición a la democracia a comienzos de los noventa, por lo tanto es la lectura de quienes hemos sido, aún perteneciendo a distintas “parroquias”, cercanos al esfuerzo común de tratar de construir un destino diferente. Pero este libro es asimismo el registro de un testimonio, anclado en la memoria histórica de un combatiente y, por lo tanto, a mi juicio, opera también como una fuente para aproximarnos y acceder al pasado local. Es un libro con múltiples lecturas y por lo tanto también permite lecturas del historiador.

En este sentido quiero detenerme en tres aspectos. El primero tiene que ver con lo que podíamos denominar el balance sobre la historia de la insurgencia armada en Chile. ¿Qué hemos hecho desde la academia y qué hemos hecho desde el campo intelectual para recuperar una parte consustancial de lo que ha sido la historia reciente de nuestro país, leída desde la perspectiva , quizás, de quienes fueron algunos de sus protagonistas más emblemáticos?. En segundo lugar, ¿Qué nos aporta el texto de Mauricio Hernández Norambuena, precisamente para conocer sobre aspectos de este pasado?, aquel al cual se refería Fabiola en su intervención y que está jalonado no sólo de una épica revolucionaria sino también de un proyecto revolucionario. De una alternativa de cambio y transformación para nuestro país. Y por último, y a propósito de lo anterior, ¿De qué manera el texto de Mauricio Hernández, no solamente nos permite explicarnos el pasado, sino que nos entrega elementos para enfrentar nuestra contingencia y proyectar, a propósito de lo anterior, la alternativa revolucionaria?.

Esos tres elementos en definitiva, a mi juicio, son claves para poder acercarnos a la lectura del libro de Mauricio Hernández Norambuena. La publicación de este texto, por lo tanto, hay que situarlo en el marco de la historiografía que existe disponible sobre el Frente Patriótico Manuel Rodríguez y este texto habría que señalar que contiene tres aspectos que son importantes. En primer lugar hay que señalar que la historiografía sobre las organizaciones insurgentes en Chile es relativamente escaza. No se ha desarrollado de manera sistemática, de manera rigurosa y por lo tanto no se ha profundizado en un aspecto que es clave para entender, reitero, no sólo a la dictadura, sino al movimiento revolucionario en nuestro país, las características del movimiento revolucionario. Y por estos años cuando la sociología más cercana al proceso de transición que tuvimos a comienzos de los años noventa se pronuncia respecto a las organizaciones armadas en nuestro país, lo hace construyendo un anatema, es decir un profundo cuestionamiento al rol, a la función entregada por estas organizaciones a lo largo de la década de los ochenta y principios de los noventa, viendo a la insurgencia armada como un obstáculo al retorno a la democracia, como un problema para la transición.

En ese sentido, y eso es lo segundo que quiero señalar, el campo para la historiografía sobre las organizaciones armadas es un campo en debate, un campo en disputa. No es un campo estrictamente académico, sino que también es un campo político. Tenemos que reiterar y profundizar las investigaciones de pre y post grado en relación con las organizaciones armadas en nuestro país, para participar de manera más activa del debate y la discusión de este proceso sobre la insurgencia. En ese sentido quiero destacar, en tercer lugar, que se trata de un campo historiográfico donde el énfasis, a nivel de las investigaciones que se han realizado hasta el momento, ha estado centrado en el Mir y mucho menos en el frente Patriótico Manuel Rodríguez. Si ustedes observan, por ejemplo, los catálogos de publicaciones de Lom, o de Escaparate , y en alguna medida también en los de Ceibo, una parte importante de los registros de publicaciones asociadas a organizaciones armadas, tienen que ver preferentemente con el Mir. Está bien, Es más, yo he participado de ese proceso de recuperación de la memoria histórica, pero el Frente en ese sentido no ha concitado la misma preocupación, no ha concitado la misma atención y hoy día son necesarias investigaciones que nos permitan precisamente ahondar en la historia de esta organización , al igual con respecto de la historia del Complejo Mapu Lautaro , que jugó un rol importante en el desarrollo de las organizaciones y la lucha armada en Chile, a lo menos entre 1983 y 1992. Hay un déficit por lo tanto, significativo, respecto del punto de vista de la construcción de la historia de las organizaciones armadas, que hoy día es necesario quela academia, a través de los estudiantes universitarios se hagan cargo de ella. También es importante hacerlo con cierto grado de cautela. Una parte importante de los procesos que dicen relación con causas que se siguen en contra de militantes revolucionarios hasta la actualidad, de una u otra manera constituyen un problema que el académico, la investigación académica tiene que tener en consideración. El Juez Carroza, por ejemplo, no solo lleva causas que afectan a violadores de los DDHH, sino también causas que afectan a combatientes revolucionarios participantes de las organizaciones armadas a lo largo de la década de los ochenta y comienzos de la década de los noventa. Por lo tanto, el registro de la recuperación de nuestra memoria histórica, tiene que ser también un registro cuidadoso, que no ofrezca en definitiva herramientas a nuestros enemigos, para que en este caso en particular, se vuelvan a reproducir situaciones como las que en este momento afectan a Mauricio. La historiografía por lo tanto tiene una deuda, una deuda que debe saldar con la recuperación de la historia de las organizaciones armadas, pero no sólo desde una perspectiva épica, que desconoce o tienda a subsumir los errores que cometimos, sino que muy por el contrario, tiene que ser un ejercicio riguroso, sistemático, honesto, que nos permita ponderar a nuestros héroes a nuestros combatientes. Los aciertos que tuvo la lucha armada en nuestro país, pero haciéndonos también cargo dentro de este balance de los desaciertos, de los errores y de los fracasos en los cuales incurrimos.

En ese sentido, otro aspecto en general que quiero destacar, es que el testimonio de Mauricio Hernández Norambuena, recogido en el libro que comentamos, es fundamental para entender, comprender y reconocer la historia reciente de nuestro país y particularmente la historia de las organizaciones armadas y del Frente Patriótico Manuel Rodríguez en particular en estas últimas tres, cuatro décadas. Este libro está organizado en 19 apartados o capítulos que siguen en general una secuencia de carácter cronológico. Buena parte de la historia del Frente, tanto aquella protagonizada en forma directa, como aquella conocida en cuanto militante de esta organización se encuentra representada y contenida en estos 19 apartados. Es sin lugar a dudas un relato rápido, es un relato urgente. Mauricio construye este texto, con el apoyo de los compañeros que hicieron la compilación en condiciones particularmente difíciles, donde no se cuenta con documentos, no se cuenta con la prensa, no se cuenta con bibliografía, sino donde básicamente es la versión, la conclusión de la memoria personal la que de una u otra manera ilumina y abre el camino para la reconstrucción del pasado histórico. Emerge por lo tanto en este relato la génesis de la organización y su estrecha vinculación con el debate que el Partido Comunista realizó, tras la derrota de la experiencia de la Unidad Popular. Se coloca, sin lugar a dudas, como señaló Fabiola recién, el acento, en lo que Mauricio denomina la mística rodriguista, aquella que se caracteriza en la audacia, en el arrojo y el compromiso de la militancia rodriguista. Una mística que llegó con fuerza hacia la militancia juvenil del Partido Comunista y que amplió significativamente las bases de la insurgencia armada. Luego se analiza la internación de armas de Carrizal Bajo y el intento de ajusticiamiento de Pinochet, estableciendo una relación directa entre estas acciones y la posterior ruptura entre el Partido Comunista y los cuadros revolucionarios del Frente. Particularmente sugerente, a mi juicio en este texto, es el testimonio y análisis que entrega Mauricio sobre la Guerra Patriótica Nacional y el posterior desarrollo de la política militar del Frente. Es un campo histórico que hasta el momento permanece en la penumbra y al cual, el relato cuidadoso de Mauricio nos acerca preliminarmente. Esta es a mi juicio, en cuanto historiador, una historia épica, pero también una historia compleja. Es la historia de la derrota de las organizaciones armadas y en esto me parece tremendamente honesto el ejercicio que realiza Mauricio. Mauricio no elude la crítica, tampoco la autocrítica. Pero es también el momento más álgido del desarrollo de la lucha revolucionaria en Chile. Aquel que marcó la transición temprana a la democracia y puso en jaque el proyecto de consolidar el sistema de dominación neoliberal en Chile. Pero no podemos eludir que es también la historia de la derrota y del colapso de las organizaciones revolucionarias. Desde esta perspectiva, el libro testimonio de Mauricio Hernández Norambuena entrega reflexiones que son de gran relevancia para el estudio histórico del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, pero también para el análisis de la continuidad del proyecto revolucionario en nuestro país.

Y con esto precisamente quiero cerrar mi intervención: .¿Qué elementos del proyecto revolucionario en Chile se encuentran contenidos en el texto de Mauricio Hernández Norambuena? Para Mauricio, al hablar del ser rodriguista, parafraseando a Silvio Rodríguez a propósito de una canción emblemática, “El necio”, que en parte de su letra expresa: “yo me muero como viví”. Ello conlleva, sin lugar a dudas, seguir viviendo y luchando como revolucionario, desde la trinchera tremenda en la cual en este momento se encuentra; ello conlleva hacerse cargo que el proyecto revolucionario continúa vigente en Chile, ya que las condiciones estructurales que lo prohijaron siguen estando presentes: la explotación, expoliación, exclusión y cuando el régimen se ve amenazado, represión. Sin lugar a dudas que las condiciones específicas o las características precisas del sistema de dominación hoy día son muy diferentes a las que conocimos en la década de los ochenta e incluso a comienzos de la década del noventa. Es una nueva época o momento histórico, que exige entre otras cosas originalidad a los aspectos de plantear un contexto de la revisión y de la reactualización del proyecto revolucionario. Lo anterior, por lo tanto, nos obliga a proyectar un proyecto revolucionario, nos obliga a pensar la organización revolucionaria y nos obliga a actualizar la estrategia revolucionaria. Los revolucionarios de hoy, aquellos que se cobijan bajo las banderas del frentismo, del guevarismo, los que avanzan junto a ellos en un proyecto de cambio para Chile, deben contar con objetivos programáticos, estratégicos y tácticos del proyecto revolucionario como señala Mauricio. Deben afianzar el trabajo sectorial y territorial, especialmente aquellas capas del movimiento de masas que presentan un mayor grado de disposición a la lucha rupturista. Deben reafirmar el contenido clasista y popular de nuestra propuesta a través de una plataforma única y de un frente político con capacidad de vertebración a escala nacional. Para ello es imprescindible que los revolucionarios trabajen decididamente hacia puntos de encuentro y de unidad.

Este año, 2017, los revolucionarios del mundo conmemoramos los 100 años de la Revolución de Octubre y los 50 años de la caída en combate de Ernesto Guevara. Debemos concurrir a estas conmemoraciones con un alto grado de unidad política, uno que nos permita visibilizarnos como una alternativa seria y sólida a disposición de las luchas populares. Un año que nos permita reunirnos con Mauricio en Chile, en Valparaíso.”

Con posterioridad a la intervención del Historiador Igor Goicovic, hizo uso de la palabra el Sociólogo y ex militante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, Tito Tricot, cuyo texto de su intervención transcribo a continuación:


Cuando uno presenta un libro, siempre está el autor presente y nos encantaría que Mauricio estuviera aquí y creo representar a todos cuando digo esto. Mauricio luchó 17 años contra la dictadura y allá en Brasil lleva prácticamente 15 años preso, es decir casi lo mismo que él estuvo luchando contra la dictadura. Eso constituye una tremenda injusticia. No solamente luchó contra la dictadura, sino, tal como decía en su libro y reitero aquí, recordando una canción de Silvio, “él luchó como vivió” y Mauricio así lo sigue haciendo, porque Mauricio ha logrado sobrevivir a 15 años de un encierro feroz. Tanto así que logró, con la ayuda de otros compañeros y su familia escribir este texto.

Yo no me voy a referir a lo que dice el libro, porque me parece que es un texto que todos debieran leer, no solamente por lo hermoso que es, sino por lo que significa en términos literarios, en términos de memoria y de historia. La historia y la memoria son parientes, pero no son hermanas. Uno no puede reducir la historia a un evento único, a un hecho singular o particular para explicarlo todo. Uno no puede reducir la historia política reciente de Chile al 11 de septiembre, para explicar toda la historia política de este país. Hay que tomaren cuenta muchos otros elementos. De la misma manera, uno no puede reducir la memoria simplemente a recuerdos dispersos .Uno tiene que entender la memoria como una conjunción, como una articulación de recuerdos, como una reconstrucción del pasado en el presente y si uno lleva a cabo este proceso, significa que está reflexionando y esto es lo que nosotros tenemos que tomar en cuenta cuando leamos este libro. Porque hay un proceso reflexivo, un proceso sistemático de pensar lo que sucedió en algún momento y lo está pensando para poder también entender el presente y aquí hay una diferencia con la historia.

Por eso digo que la historia y la memoria son parientes, pero no son lo mismo. Están cercanas, pero no son lo mismo. Porque la memoria tiende a tener, creo yo, mucho más vida y ser mucho más humana que la historia. Yo vengo de la Sociología y se tiende a pensar que la Sociología es menos rigurosa que la historia, porque la historia generalmente busca documentos, certificados, todo lo que es más científico, según los historiadores. Como Sociólogo creo en la sociología militante y, habiendo sido militante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, tiendo a creer más en Mauricio Hernández Norambuena y en los compañeros del Frente como Fabiola y muchos otros y, por lo tanto, en este libro también me siento más convocado que por otros libros de historia que tienden a hablar sobre el Frente, pero desde fuera, con cierto “objetivismo” que yo creo que no existe.

Y la memoria, como tiende a tener más vida , tiende a extraviarse en una esquina, en un laberinto, que tiene que ver con la vida, que tiene que ver con la muerte, que tiene que ver con la emoción, que tiene que ver con el amor, con el desamor, que tiene que ver con la ausencia, que tiene que ver con la montaña, que tiene que ver con los combates, que tiene que ver con los hermanos caídos, que tiene que ver con la compartimentación, que tiene que ver con los proyectos, como decía Fabiola también. Es decir es vida en todos sus aspectos y, sobretodo, lo que pasamos en Chile, en la clandestinidad, en la conspiración, en la planificación de operaciones, en fin. Y tiene que ver, por ejemplo, también con el encierro inhumano que sufre hoy día Mauricio y el significado que tiene escribir un libro en ese encierro. En ese enclaustramiento que él sufre es tremendamente complejo haber escrito este libro. Lo escribe en la obscuridad de su celda y lo está construyendo prácticamente solo y eso es muy difícil, pero aún así lo hizo.

Lo importante y lo relevante, lo valioso del libro de Mauricio es que contiene memoria, pero al mismo tiempo contiene historia y esa memoria y esa historia comienzan aquí en Valparaíso, porque de alguna manera no solamente cierra un círculo, sino que comienza otra etapa, porque aquí no solamente comenzó el Golpe, sino también acá comienza el Frente Cero que creó el Partido Comunista y que posteriormente daría paso o nacimiento al Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Pero también porque aquí el 14 de septiembre, tres días después del Golpe, hay un alzamiento armado. Es decir, hay antecedentes y eso también es significativo y eso lo recuerda también Mauricio en su libro. Entonces comienza en Valparaíso también. Hay tres cosas que me parece importante destacar y rescatar del libro de Mauricio. Son tres profundidades o una trilogía de profundidades. Uno, que la mencionaron Fabiola e Igor, es la profundidad de la sencillez que plantea Mauricio; dos, la profundidad de la épica rodriguista y tres, la profundidad de la crítica y la autocrítica. Las voy a mencionar muy someramente. ¿Por qué la profundidad de la sencillez? Porque Mauricio se posiciona para hablar en su testimonio, él no habla tanto de él, a pesar de que todos los testimonios son personales, Mauricio tiende a hablar de los otros compañeros, rescatando lo que hicieron los otros compañeros, y rescata la figura de muchos otros hermanos y hermanas del Frente, de lo que hicieron e intenta rescatar también la figura de los ayudistas del Frente, que son personas anónimas de las cuales poco se habla y que formaron parte fundamental de la estructura del Frente, que prestaron sus casas como seguridad para hacer reuniones, guardar armamento, para esconder cosas y sin ellos habría sido imposible hacer lo que hizo el Frente. Mauricio habla de los ayudistas. Entonces Mauricio habla desde una tremenda modestia. La segunda profundidad es que reivindica permanentemente esa épica rodriguista, que la separa de esa épica comunista de donde proviene la mayoría de los militantes del Frente. La mayoría de los cuadros vienen del Partido Comunista, la Juventud Comunista originalmente. El hace una demarcación muy clara entre esa épica comunista y esta épica rodriguista. De la valentía, del coraje, de la entrega, de la consecuencia y como se fue formando esta identidad rodriguista que formó parte integral de lo que era el Frente. De lo que era ser rodriguista.

Ya lo decía Fabiola también, de cómo uno creía en la lucha armada , pero no necesariamente creía en la guerra, como uno creía en la lucha armada, pero no creía en la violencia, sino que la ejercía como una necesidad en ese momento particular, es decir no necesariamente abusaba del poder de las armas y también lo plantea Ramiro en el texto. La última profundidad, de la crítica y la autocrítica. Como él critica duramente la política conciliadora y claudicante del Partido Comunista en algún momento cuando comienza a desmantelar el trabajo militar, del partido mismo y del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Empieza a claudicar en el momento que el mismo Ramiro y el mismo Frente pensaba que era posible otra salida que no fuera una salida negociada post dictadura.

Pero también hace una profunda autocrítica al Frente mismo y por eso me parece tan importante. Piensa él que erradamente, en los momentos en que el pueblo de Chile, cansado de la dictadura, cansado del miedo, cansado de la violencia y el terror había adoptado el camino del Plebiscito y todo lo que conocemos, el Frente proponía esta estrategia de la Guerra Patriótica Nacional que a esas alturas era absurda cuando el pueblo iba ya por otro lado. No había condiciones para llevar a cabo esta estrategia. Es una autocrítica feroz a esta política que se había adoptado.

Hay una profunda autocrítica también que se desarrolla en este libro. Es una profunda reflexión que hace Mauricio desde el encierro, desde la cárcel en la cual se encuentra ya hace 15 años. Todo este relato está escrito de una manera muy fácil de leer y además tiene un complemento con unas declaraciones y donde además hay un texto de Mauricio Arenas Bejas, su hermano, su compañero, también del cerro Esperanza aquí en Valparaíso, muy sentido que él escribe desde el Hospital cuando cayó herido en un enfrentamiento con la CNI.

Este libro es de una lectura muy fácil, muy desde el corazón, muy desde dentro, que lo hace, reitero, muy fácil de leer y es un aporte tremendo a una deuda que se tiene. En este libro se va a conocer mucho, desde dentro, al Frente Patriótico Manuel Rodríguez, pero también van a conocer una historia importante de la historia política reciente de Chile, de la lucha armada y anti dictatorial.”

Por último, Laurence Maxwell, Doctor en Literatura, y uno de los compiladores y editores del libro del Comandante Ramiro expresó, al hacer uso de la palabra :


Este libro para mí significa varias cosas. Es producto de más de un año de trabajo y gracias al apoyo de distintas personas, gracias a las cuales pudimos completar este “escape”, como dijo Dauno, esta posibilidad de filtrarse, de colarse , ya que el relato encarna a Ramiro en papel y tinta, como si fuera carne y hueso y comenzará a circular , a recorrer oídos, lecturas, ojos, miradas. Es un libro, como han dicho acá los compañeros, que tiene muchas implicancias, tiene muchas dimensiones.

Cuenta la historia desde su punto de vista personal, desde su experiencia personal. Es un libro escrito que empieza en primera persona y termina en primera persona, es un relato que nosotros construimos a partir de relatos del propio Ramiro, que tuvo también ciertas dificultades de cómo transformar el relato oral, cuando uno habla desde esa forma. Y la escritura y la literatura son otra forma de lenguaje, entonces hay que tener en cuenta de cómo ser fiel al relato oral , pero transformándolo en literatura. Ese fue un primer problema y ojalá hayamos sido fiel a la manera de hablar de Ramiro, al estilo que tiene. Lo tuvimos mucho rato en el oído, lo escuchamos, lo escuchamos, lo escuchamos , por lo tanto en algún momento ya sabíamos las palabras que él usa, la forma de relatar y eso tratamos de materializarlo en un lenguaje literario. Ahora este lenguaje literario tiene una serie de implicancias. Como se vivió, como se contó , como se sufrió, como se tuvo dudas, como se discutió, todo esto es una dimensión particular de la política y todo esto está en el libro. Es un libro además que tiene que llenar un vacío histórico que hemos estado tratando de llenar, como también es el caso del libro del negro Palma, que también es otro paso al Frente. Es decir tratamos de acercarnos un poquito más cada vez a esta historia, que para Ramiro hubiera sido mejor una historia coral. No quería él ser el único que hable del Frente. Yo con Jorge no teníamos la capacidad de hacer esa historia. Teníamos la capacidad de hacer este libro. A Ramiro le hubiera gustado una historia del Frente en donde todos los militantes hubieran tenido la posibilidad de expresarse para hacer una obra coral, más o menos como lo que hicieron en televisión con la serie guerrilleros , que constituye un muy buen documento y hay mucho trabajo detrás y están presentes muchas voces. Ese es un trabajo que está pendiente y el mismo Ramiro lo plantea en el libro que es un trabajo que hay que hacer, una tarea pendiente. En algún momento vamos a tener que construir la historia del Frente. Por ahora está este testimonio. Ramiro además toma una perspectiva que es muy honesta y muy humilde, porque cada vez que había que hablar de ciertas cosas donde él no participó, se abstiene. Es decir, dice yo realmente esa parte no la sé porque no me correspondió a mí, no participé, ahí no estuve. En las actividades en que sí él participó y estuvo se hace cargo, se hace cargo de esa historia de manera muy consecuente. A mí esa parte es la que más me llama la atención, eso de la consecuencia. Es decir la consecuencia no es una cuestión de carácter personal. Hay que entender y se entiende que la historia de Ramiro es la historia de una ethos, de una épica, de una cultura comunitaria. La existencia de esa comunidad que se desarrolla en los ochenta y principios de los noventa es real, existió. Es una cultura que le da tal sentido a la vida que uno puede entregarla y arriesgarla hasta el punto de la muerte. Una cuestión que a mí me parece alucinante. Amo tanto la vida de esta comunidad que le da sentido a esta familia a la que pertenezco, que puedo arriesgar mi vida hasta el punto de la muerte. Es una cuestión que si hoy día uno lo mira así y se pregunta en qué comunidad se puede dar esto.

Yo no digo que esa posibilidad no exista, pero en esa época era mucho más claro. Ramiro sigue fiel a este ideal, a esta utopía, está luchando por esos ideales, aún cuando lleva preso 15 años, sigue luchando por este tipo de ideales, por este tipo de conceptos que son abstractos, como la justicia, la igualdad, la democracia popular.

Una cosa es escribir un libro y otra es la estrecha relación entre teoría y práctica, entre lo que se dice y lo que se hace, entre lo que se profesa y lo que se muestra en la calle. La política hoy día se ha vaciado de eso. La política está cada vez más reñida y más distante de la épica, está cada vez más distante de la práctica. Entonces esa comunión entre lo que se dice y lo que se hace está en el libro, con los errores, con las traiciones, porque también Ramiro da cuenta de ello.

El Partido Comunista funda en 1980 la Política de Rebelión Popular y 6 años después se desentiende de ella como si fuera un papel, se desentiende del compromiso de vida de muchos compañeros que salieron , por ejemplo, a educarse a Cuba, a Nicaragua, El Salvador y después quedan botados. Hay un libro de Ceibo que pronto va a salir y justamente trata de eso , de los compañeros que el año 85, 86 , salieron a educarse militarmente y después cuando el Partido Comunista abandona la Política de la Rebelión Popular, quedan botados afuera, en Cuba y en otros lugares, sin contactos, sin financiamiento. Eso es traición y entonces, dentro de este panorama ocurren muchas cosas. Ramiro va contando este contexto y uno va entendiendo cuál es el fundamento de cada una de estas acciones. Porque las acciones no son aleatorias, no son un antojo. Incluso la ejecución de Guzmán está en un contexto que si uno lo lee entiende perfectamente cuál es el sentido de eso. Puede ser un error político, pero no es un error en el sentido de la justicia. Porque aquí se debate mucho sobre la justicia. ¿Qué es lo que es justo, justo para quién?. ¿La justicia de los tribunales es la justicia? ¿La justicia popular es la justicia?¿La justicia de los que están en el poder. ¿Qué es tomar la justicia por la propia mano?. Es lo que hace el Frente con su Campaña de Dignidad Nacional No a la Impunidad durante los primeros años de la Concertación. Ramiro es capaz, tomando la distancia, de reflexionar sobre aquello y eso es muy importante. Este libro debiera ser leído en los colegios, porque es la otra mirada, no es la mirada oficial de que a la dictadura se le ganó con un lápiz y un papel en el Plebiscito del 88. No, a la dictadura se le derrocó luchando en las poblaciones con una serie de formas de luchas, con las que teníamos a mano, desde las más organizadas como las del Frente Patriótico hasta las más improvisadas. Este es un dato que está oculto por la historia oficial. Es algo que tiene que empezar a salir a la luz, por una condición de respeto con la historia, respeto de los compañeros que participaron en ella y esto nos permite reflexionar y de manera crítica sacar una serie de enseñanzas, una serie de pistas y nos da también una serie de aspectos en los cuales hubo errores de varios tipos, de tipo táctico, operativo. Por ejemplo, la narración lúcida que hace Ramiro del atentado a Pinochet, con muchos detalles, como se ubican los fusileros, como varios de los cohetes no funcionan, no le cierran la retaguardia a la comitiva de Pinochet. Todo este tipo de cosas están en el libro de Ramiro.”


Las decenas de asistentes a este evento, después de escuchar todas estas diferentes intervenciones, pudieron asimilar el valor que tiene este libro mucho más allá de su contenido, ya que su materialización representa un grito de rebeldía de Mauricio Hernández Norambuena, quién, bajo un régimen implacable de encarcelamiento, destinado, sin lugar a dudas, a su aniquilamiento psicológico, ha volado hacia la libertad, llegando con la palabra escrita a su querido Valparaíso.

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