Perú: 70 muertos por lluvias y huaycos
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Perú: 70 muertos por lluvias y huaycos

19 Marzo 2017

Hay quienes creen que exagero cuando digo que en Lima nunca llueve. Pero es real. La última lluvia que hubo en Lima fue el 15 de enero de 1970. Hay una permanente neblina que atrapa las aguas antes que se precipiten. O debo decir había. Esta semana ha llovido y solo entre el 17 y el 18 de marzo se han producido tres muertes en la capital peruana. En esos días, además, ha habido cinco muertos en el norte del Perú. Con eso se completa el cuadro mortal de 70 muertos en una semana como producto de las precipitaciones.

Por Daniel Mathews /Resumen.cl

El primer problema que crean las lluvias son los desbordes de los ríos. Los ríos normalmente son la vida de los campos. Pero en sus desbordes entran violentamente en las casas y se llevan prácticamente todo. En Lima son los ríos Rímac, Huaycoloro y Chillón, los que están produciendo los desastres. Desde el martes, los desbordes han causado fuertes estragos tanto en la sierra como en la costa de Lima. El jueves por la noche, decenas de personas quedaron aisladas en diversos sectores de Huachipa, en el distrito de Lurigancho – Chosica, a consecuencia del desborde del río Rímac. Ese día también un nuevo desborde de río Chillón causó la inundación de la Panamericana Norte. Usurarios en las redes sociales compartieron fotos y vídeos de vehículos varados en el kilómetro 23 así como también imágenes de la zona a la altura de Acobamba y el puente Chillón. Este viernes se volvió a desbordar el río Huaycoloro por segunda vez en esta semana, e inundó decenas de viviendas de la zona de Campoy y Zárate, así como las avenidas Malecón Checa y 9 de Octubre, al este de Lima

En el norte del país las zonas más afectadas son Tumbes, Piura, Cajamarca, Lambayeque y La Libertad, donde se han producido 50 de las 70 muertes que estamos reportando. El domingo por la noche una tormenta derribó más de 30 algarrobos en Piura, muchos de ellos sobre una carretera transitada, destrozando vehículos, con las consiguientes muertes. El gobernador regional de Piura, Reynaldo Hilbck, informó que los daños en infraestructura ascienden a S/400 millones; hay 12 mil damnificados y unas 1.200 hectáreas agrícolas destruidas.

Además, los huaicos han aislado a 15.000 personas de la sierra piurana, sobre todo, en Huancabamba. Huaicos le llaman en el Perú a los deslizamientos de tierras altas empujadas por el agua de la lluvia. Cerros enteros de la cordillera de los Andes se precipitan sobre las ciudades costeras en algunos casos aplastando las viviendas o, en el mejor de los casos, cerrando las carreteras de entrada y salida. Esto último es lo que ha ocurrido en Huancabamba donde la única manera de llevar ayuda hoy es por vía aérea.

Como si fuera poco, a las inundaciones y huaicos los acompañan las enfermedades. Según la Dirección Regional de Salud de Piura, el agua estancada en las calles ha incrementado en 25% los cuadros clínicos de diarrea. También se han confirmado 209 casos de dengue y hay otros 870 en observación.

PERÚ Y ECUADOR: LA DIFERENCIA ES LA PLANIFICACIÓN

En su informe semanal de labores, el presidente Rafael Correa indicó que el número de fallecidos en Ecuador por las lluvias ascendió a 15. Más de 6.000 familias han resultado afectadas por el temporal, que ha provocado la destrucción de 123 viviendas y la afectación a más de 6.000, agregó el mandatario. En el informe del presidente, transmitido por varias estaciones de radio, televisión y plataformas digitales, se señaló que las provincias con mayor afectación son Manabí, Guayas, Napo, El Oro y Los Ríos. El gobernante apuntó que la actual temporada de lluvias ha causado inundaciones, deslizamientos de tierra y daños en cultivos agrícolas.

Era de esperarse que los daños sean menores en Quito que en Lima porque el fenómeno del Niño afecta principalmente la costa. Pero hay otra razón más. Quito ha registrado desde octubre hasta marzo 118 emergencias por inundaciones y 121 por deslizamientos y sin embargo nunca ha habido tanto daño. Y es que tiene cubierto el 93% de su territorio en alcantarillado, unos 6.000 km. de redes y colectores (donde vierten sus aguas diversas ramificaciones del sistema subterráneo). Fabricio Zambrano, subgerente de Saneamiento de la Empresa Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento señaló que para minimizar el impacto de las lluvias en Quito se ha apostado por una inversión de 73 millones de dólares en los colectores hasta el 2025.“Se están haciendo estudios y diseños para trabajar en obras que alivien el impacto. Esto representa alrededor de 2% del sistema.

La diferencia más importante entre Perú y Ecuador es que el segundo cuenta con un sistema de alcantarillado y planificación para evitar que el agua sobrepase los límites de la urbe. Podemos decir, sin ánimo de ser alarmistas, que la forma como se ha estado gobernando en el Perú es sencillamente criminal.

El abogado Antonio Peña Jumpa ha recordado que existe en el Perú el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SINAGERD) creada por ley Nro. 29664 del año 2011, que sustituyó el sistema de prevención y defensa civil previo; pero no se aprecia su eficiencia ni eficacia tras los últimos acontecimientos. Sin embargo no cumple con sus funciones y normalmente el Presidente de la República, que debe presidir el organismo, ni siquiera está enterado de que existe. “Los recientes desastres tras las lluvias torrenciales, huaycos e inundaciones que conocemos y sentimos en el Perú de Marzo de 2017, confirma nuestra debilidad de Estado, y con este, particularmente, la debilidad de nuestros gobernantes y nuestro ordenamiento jurídico” ha dicho Peña Jumpa que también es profesor de la Universidad Católica.

HABLAN LOS METEREROLOGOS

“La lluvia está siendo persistente, eso significa que es de consideración. Está lloviendo 15 litros por metro cuadrado en menos de una hora. Está lloviendo casi interdiario y esto puede generar el colapso de la región”, reporto el subdirector de Predicción Meteorológica de Senamhi, Nelson Quispe,

Todas estas anomalías responden a lo que en el Senamhi han denominado como “El Niño costero”, porque el fenómeno se ubica solo frente a las costas de Perú y Ecuador. El impacto generado en nuestro país no se veía desde hace dos décadas, mientras que las lluvias superaron los registros de 1983.

Esto se debe a que, hacia fines del 2016, unos vientos del norte, que provenían de Centroamérica, favorecieron el desplazamiento de aguas cálidas hacia el sur, según explicaron en el Comité Multisectorial para el estudio del Fenómeno de El Niño (Enfen). En su recorrido hacia la costa peruana, esa masa hídrica no halló ninguna barrera porque los vientos costeros que iban en dirección opuesta, es decir, de sur a norte, “se debilitaron” en los primeros días de diciembre de 2016, precisó el meteorólogo Nelson Quispe.

Así, a mediados de enero se empezó a registrar el calentamiento anómalo del mar en la costa y provocó que el agua alcance temperaturas pico de 29 ºC en Perú, y de 28 ºC en Ecuador.

“La temperatura normal en verano es 24 o 25 grados centígrados. Ahora está cuatro o cinco grados por encima de lo normal y eso es lo que causa las lluvias (por la fuerte evaporación del agua)”, sostiene Quispe.

Foto: Telesur

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