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El ajusticiamiento del militar asesino de obreros de la Patagonia Trágica argentina

[resumen.cl] El 27 de enero de 1923, el anarquista Kurt Gustav Wilckens arrojó una bomba y disparó al teniente coronel Héctor Benigno Varela, responsable del asesinato de obreros en la rebelión denominada «Patagonia Rebelde» o «Patagonia Trágica» entre 1920 y 1921, donde varios cientos de trabajadores fueron asesinados por efectivos militares.

En Río Gallegos, provincia argentina de Santa Cruz, a principios de los años 1920 se desarrollaba un centro de producción de lana de oveja para exportación, con extensos latifundios y frigoríficos de capitales ingleses. Una baja en la demanda global luego de la Primera Guerra Mundial dejó a la industria en crisis y los trabajadores que eran tratados de forma miserable, pagaron la peor parte. La jornada laboral de los obreros era de 12 horas, mientras que las de los esquiladores y arrieros bordeaba las 16 horas. Los salarios eran paupérrimos y comúnmente pagados en fichas o moneda extranjera.

 

 

Marcha de peones rurales en el Puerto de Santa Cruz. Fuente: Archivo General de la Nación Argentina

 

En septiembre de 1920 de desarrolló una huelga contra las arbitrariedades de la policía. Se realizó un boicot a comerciantes ligados a la asociación civil patronal fundada denominada Sociedad Rural

La primera huelga general se declaró el 1 de noviembre de 1920 y el 18 de ese mes la Sociedad Obrera hizo una propuesta que fue aceptada por un escaso número de estancieros. Mientras en Puerto Deseado y Puerto San Julián se declaraba también la huelga general. El 17 de diciembre, la policía asesinaba al huelguista Domingo F. Olmedo.

Los trabajadores tomaron como rehenes a los policías, estancieros y personal de las estancias recuperando armas y alimentos. Pocos hechos de violencia habían ocurrido salvo los asaltos de la oportunista banda criminal «El Consejo Rojo» liderado por Alfredo Fonte «El Toscano» quien se mantuvo alejado del movimiento y fue denunciado por los trabajadores.

La primera llegada de las tropas el 2 de febrero de 1921 no terminó en represión debido a un acuerdo previo entre el teniente coronel Héctor Benigno Varela y el Gobernador. Posteriormente, la patronal no cumplió los acuerdos con los trabajadores y la policía comenzó con represalias. Junto a esto, el sector estanciero propició una campaña del terror para denunciar el peligro anarquista y la posibilidad de que Chile pudiera anexionar la provincia, con el objetivo de movilizar tropas por el gobierno central en Buenos Aires. .

El 24 de octubre de 1921 comenzó una segunda huelga debido a los incumplimientos y las represarias patronales. En ese contexto, el presidente Hipólito Yrigoyen envió al regimiento 10 de caballería «Húsares de Pueyrredón» que partió el 4 de noviembre de 1921 y arribó a río Gallegos el 10 de noviembre.

Con cerca de 200 hombres bien pertrechados, el teniente coronel Héctor Varela a cargo del regimiento impuso la pena de fusilamiento contra los peones y obreros en huelga. Mientras tanto el gobierno chileno cerró la frontera para facilitar la cacería de trabajadores por parte de las tropas argentinas.

 

Obreros detenidos aguardan ser identificados. Fuente: «La Patagonia Rebelde» de Osvaldo Bayer.

 

La campaña finalizó el 10 de enero de 1922 y la cifra de víctimas se discute ampliamente entre 300 y 1500 trabajadores y huelguistas asesinados. Vencedora, la Sociedad Rural rebajó todos los salarios en un tercio con respecto al salario de la primera huelga.

 

Huelguistas apresados por las tropas de Varela. Fuente: «La Patagonia Rebelde» de Osvaldo Bayer

Ese año nuevo, la Sociedad Rural festejó al coronel Varela y el 7 de enero fue condecorado por el presidente de la Liga Patriótica Manuel Carlés.

Entre los pocos actos públicos de repudio a las tropas represoras que trascendieron en la zona, se encuentra la negativa que realizaron 5 meretrices en el prostíbulo «La Catalana» quienes se negaron a ser explotadas sexualmente por los soldados, a quienes gritaron «asesinos».

 

 

 

 

También puedes ver: [PELÍCULA] «La Patagonia Rebelde» (1974)

 

 

El ajusticiamiento del sanguinario oficial asesino

El 27 de enero de 1923 a las 7 de la mañana, en el barrio de Palermo en Buenos Aires, Héctor Benigno Varela salía de su casa.

 

Fotografía extraída del libro «Historia Argentina». Autor: Diego Abad de Santillán. TEA, Tipográfica Editora Argentina. 1971.

 

Mientras el militar caminaba por la calle, el anarquista Kurt Gustav Wilckens lo interceptó, arrojó una bomba y le propinó 4 balazos.

 

 

Recreación del ajusticiamiento del teniente coronel Héctor Benigno Varela para la película de 1974 «La Patagonia Rebelde» dirigida por Héctor Olivera y con guión de Osvaldo Bayer.

 

En el ataque, una niña de 10 años, María Antonia Pelazzo se cruzó entre ambos y Wilckens intentó cubrirla, resultando herido sin poder escapar del lugar hasta que llegó la llegada de la policía que lo detuvo.

 

Retrato de Kurt Gustav Wilckens

 

 

Kurt Gustav Wilckens había nacido el 3 de noviembre de 1886 en la villa de Bad Bramstedt en Alemania. Había estudiado jardinería e ingresado al servicio militar prusiano. En 1910 había viajado a Estados Unidos para perfeccionar su oficio y tomó contacto con ideas anarquistas, siendo definido posteriormente como tolstoiano, pacifista y vegetariano.

En Estados Unidos, realizó un sabotaje en una fábrica de escabeche y conservas para que la producción de calidad fuera hacia los obreros y la peor hacia sectores acomodados, de forma inversa a como operaba la fábrica. Posteriormente participó en huelgas en las minas de carbón y fue deportado a Alemania en 1920, mismo año que llegaría a Buenos Aires.

En Argentina trabajó como corresponsal de periódicos de Alemania, en chacras frutales y como estibador. En este periodo se enteró de los fusilamientos por parte del ejército a los trabajadores de la patagonia y decidió realizar el ataque contra el teniente coronel Varela.

Cinco meses después del ajusticiamiento, el 15 de junio de 1923, un miembro de la Liga Patriótica Argentina llamado Ernesto Pérez Millán Témperley, quien era también pariente de Varela fue dejado ingresar a la cárcel con un fusil y le disparó matándolo en el lugar donde se encontraba confinado.

El asesinato de Wilckens por Ernesto Pérez Millán, según la iustración del diario porteño Crítica.

 

 

El asesino de Wilckens Ernesto Pérez Millán, fue vengado el 9 de noviembre de 1925, y murió tras la agresión de otro interno llamado Esteban Lucich, que podría haber seguido las directrices del anarquista ruso Boris Wladimirovich.

 

 

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