Contundente victoria de Bolsonaro en Brasil: eso sí, habrá balotaje con Haddad

[resumen.cl] Con el 99,99% de los votos escrutados, el candidato neo fascista a la presidencia de Brasil Jair Bolsonaro con 49.275.358 votos ( 46,03%) se impone con amplia ventaja en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del gigante sudamericano.

Pese a campañas y manifestaciones contra el candidato neofascista brasileño, la onda bolsonarista arrasó en 4 estados del Centro Oeste incluyendo al Distrito Federal: Brasilia (58,37%), Goias (57,24%), Mato Grosso (60,04%), Mato Grosso du Sul (55,06%). Asi también lo hizo en los cuatro estados del Sur Este: Minas Gerais (48,31%), Espirito Santo (54,76%), Rio de Janeiro (59,79%), Sao Paulo y los tres estados del Sur: Paraná(56,89%), Santa Catalina (65,82%), Rio Grande do Sul (52,63%).

Bolsonaro también venció, aunque con menor contundencia, en 6 de los 7 estados del Norte: Roraima (62,97%), Amazonas (43,48%), Amapa (40,74%), Acre (62,24%), Rondonia (62,24%), Tocantins (44,64%). En el Norte solo el estado de Pará se le resistió, allí Haddad se impuso con un 41,39% de los votos por sobre Bolsonaro que solo llegó al 36,19%.

La excepcionalidad en esta elección la marcaron los Estados del pobre y agreste Nordeste brasileño, en ninguno de estos 9 estados venció Bolsonaro, es más, quedó bastante rezagado. Fue gracias precisamente a esta región de Brasil que el candidato de extrema derecha no venció directamente en primera vuelta.

Haddad se impuso cómodamente en los Estados de: Bahía (60,28%); Maranhao (61,26%); Piauí (63,40%); Sergipe (50.09%); Pernambuco ( 48,87%); Paraíba (45,46%); Alagoas (44,75%); Rio Grande do Norte ( 41,19%). El único Estado de Nordeste donde no venció Haddad fue el Estado de Ceará donde el vencedor fue Ciro Gomes ( 40,95%) seguido de Haddad (33,12%) y en un tercer lugar el totalitario Bolsonaro 21,74%.

Hay que destacar que la votación en el exterior creció en comparación a años anteriores y en ella el candidato de la extrema derecha alcanzo un 58,68% Bolsonaro, seguido muy de lejos por Gomes con un 14,55%.

En total Bolsonaro venció en 17 Estados, además del Distrito Federal de Brasilia y el voto en el exterior. En 9 estados se impuso el Haddad candidato del PT y en uno el centro izquierdista Gomes.

El triunfo de la derecha y la extrema derecha también se reflejo en las elecciones del Senado y los gobernadores estatales, la derrota en Sao Paulo del veterano Eduardo Suplicy o el cuarto lugar de Dilma Rousseff en Minas Gerais son parte de la derrota más dura del Partido de los Trabajadores (PT).

Todo indica que Bolsonaro tiene consolidada su base electoral, por el contrario, los votos de los candidatos de centro e izquierda no alcanzan para que Haddad alcance siquiera la base de Bolsonaro en primera vuelta (46,03% contra 42,42%). El resto de los votos son de candidatos de derecha los cuales se prevé muy difícil se inclinen en forma contundente por Haddad única forma de que se produzca lo que hoy se ve como un milagro, volcar la votación, además de rasguñar votos entre electores que no votaron o anularon.

La ausencia de políticas claras para las mayorías y gobiernos del Partido de Los Trabajadores marcados por el saqueo de los recursos públicos parecen haber sido determinantes en la elección del gigante latinoamericano. La derecha representada por Bolsonaro no es muy diferente en términos de corrupción al actual gobierno y a la trayectoria de los gobiernos del PT, pero al parecer, la mayor parte de los votantes parece juzgar con mayor rigurosidad a la corrupción de la izquierda, que a la tradicional sinvergüenzura de la derecha.

Cabe agregar también que en el gigante sudamericano se ha generado una manifestación cultural propia de la época dorada de Lula, en que un sector de la población que logró acceder a bienes de consumo a los que antes le era imposible siquiera imaginar alcanzar, hoy ha pasado a engrosar el porcentaje de votación de Bolsonaro, lo que se grafica en sus altos índices de apoyo en las periferias de Rio o Sao Paulo. Esta masa de votantes beneficiados por las políticas redistributivas del PT, están lejos de ser fieles militantes de algún programa de izquierda y hoy conforman un sujeto social distinto que en coherencia con su lógica aspiracional individualista fueron seducidos por el discurso de Bolsonaro.

Hay que destacar también, que el Partido Socialismo y Libertad de la concejal lesbiana y feminista Marielle Franco, asesinada hace unos meses en Río de Janeiro, obtuvo 6 diputados, entre ellos 2 mujeres negras provenientes de las favelas y quienes trabajaban con Franco al momento de su asesinato.