EEUU: Fiscal general califica como terrorismo interno ataques racistas

[resumen.cl] El clima político de Estados Unidos está al rojo vivo, lo que se manifiesta en las calles y se grafica en las portadas de los principales medios del país. Disturbios en manifestaciones racistas en números que hace años no se veían tuvieron su punto cúlmine en la ciudad de Charlottesville en Virginia protagonizados por organizaciones de supremacistas blancos, el Ku Klux Klan (KKK) y grupos de corte facista y neonazi.

En los incidentes murió Heather Heyer, de 32 años, integrante de la Industrial Workers of the World (IWW) y de Socialistas Democráticos (DSA), además de otras 19 personas quedaron heridas en Charlottesville Virgina.

El presidente Donald Trump señaló -presionado por el clima político del país y la opinión internacional- que «el racismo es el mal y aquellos que provocan violencia en su nombre son criminales y matones, incluidos el KKK, neonazis, supremacistas y otros grupos de odio que son repugnantes hacia todo aquello que amamos los estadounidenses".

Inicialmente, el presidente Trump fue criticado por no condenar suficientemente fuerte a los grupos de extrema derecha. En declaraciones anteriores había relativizado la violencia en torno a grupos de «varios sectores». Sin embargo, luego de la presión de sectores demócratas y republicanos para señalarlos en su discurso oficial, la máxima autoridad política del país cedió.

Durante los incidentes, se produjo un ataque de un automovilista contra manifestantes opositores a la marcha de extrema derecha. De acuerdo al Fiscal General del Departamento de Justicia de EEUU, Jeff Sessions, esto puede ser considerado como terrorismo interno. Lo que sin duda es llamativo de un país que dice luchar contra el «terrorismo» en otras naciones y que permite la degradante expresión del fascismo y neonazismo en sus calles, en una nación construida desde sus inicios por el arrebato de riquezas naturales a la población indígena, por parte de colonos inmigrantes.

Este fin de semana, imágenes de la «Unite The Rigth» circularon en Charlottesville mostrando supremacistas blancos marchando con antorchas y slogans nazis.

Al autor del ataque, Alex Fields (20) se le negó la libertad bajo fianza en su comparecimiento ante la Corte del distrito general de Charlottesville.

El joven habría participado en una marcha para evitar la remoción de la estatua del general confederado Robert E. Lee, cuyo sector era proesclavista.