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Mauricio Maigret: joven luchador, militante y miliciano

[resumen.cl] Mauricio Armando Maigret Becerra, miliciano del MIR con apenas 18 años, fue asesinado por Carabineros el 29 de marzo de 1984, dando origen al Día el Joven Combatiente, pues justamente un año después conmemorando su muerte, son también asesinados los hermanos Vergara Toledo.

En horas de la mañana del viernes 29 de marzo de 1984 murió luchando contra la dictadura el joven miliciano Mauricio Armando Maigret Becerra. Hacía unos días había cumplido los 18 años de edad, pero llevaba varios de lucha contra el régimen tirano participando en las jornadas de protesta y movilización en su población, en la Villa Kennedy de la comuna de Pudahuel, en Santiago.

Su compromiso social con el pueblo se había iniciado en las comunidades cristianas de la población. A poco andar, con el influjo de las movilizaciones populares a nivel nacional y en la comuna, deriva hacia la convicción y necesidad de asumir la lucha frontal desde abajo. La cruenta represión dictatorial ante las demandas de "Pan, Trabajo, Justicia y Libertad" que expresaban las manifestaciones sociales en los barrios, afirmó su convicción de la legitimidad de la autodefensa del pueblo. Eso lo llevó a formar parte de las primeras milicias que se organizaron en esa localidad a comienzos de los ochentas. En el curso de ese proceso, se hizo militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).

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La organización de milicianos de la comuna estaba integrada principalmente por jóvenes de las poblaciones y barrios con una larga tradición de lucha social. Tanto la organización como milicia aumentó de manera significativa desde el comienzo de las protestas nacionales contra la dictadura en mayo de 1983. Durante las jornadas de protesta nacional del 27 de marzo de 1984, las fuerzas militares y policiales dispuestas para reprimir la manifestaciones causaron la muerte de 11 personas que participaban de las movilizaciones contra el dictador; además de cuantiosos heridos y detenidos. Entre los pobladores y trabajadores que cayeron víctimas de la violencia uniformada, se contaban dos vecinos de la comuna de Pudahuel: Francisco Antonio Fuenzalida Morales, de 12 años de edad, y Víctor Manuel Quezada Oviedo, de 48 años.

Las unidades de milicias existentes en Pudahuel participaron de la protesta y brindaron cobertura a la movilización social en la comuna. Al día siguiente Mauricio Maigret reportaba así lo ocurrido la tarde noche del 27 de marzo, según publicación del periódico "El Rebelde" de la época: "Durante la noche se desarrolló una combativa y desafiante marcha por las poblaciones El Montijo y Violeta Parra para terminar en Herminda de La Victoria. La marcha partió de La Estrella con Salvador Gutiérrez a las 7:45 de la tarde. Iban al principio unas 50 personas y se sumaron más a medida que se avanzaba por las poblaciones populares. El ánimo era de pelea. Las consignas llamaban a crear poder popular, a levantar la resistencia contra la dictadura, a organizar a las masas y a desarrollar la defensa del pueblo frente a la agresión de sus enemigos. Llevábamos lienzos de las organizaciones populares, banderas de las Resistencia y del MIR. A la cabeza iban los dirigentes de masas y los milicianos armados que protegían la movilización".

La madrugada del 29 de marzo, dos unidades milicianas de la Resistencia de la comuna de Pudahuel, convocadas bajo el nombre de Comandos "Francisco Antonio Fuenzalida" y "Víctor Manuel Quezada", realizaron operaciones simultáneas de ataque al cuartel de las Fuerzas Especiales de Carabineros de la Población Teniente Merino y sobre una patrullera de la Comisaría Cerro Navia que concurría en apoyo a la unidad policial atacada. La acción miliciana obedecía a la necesidad de dar respuesta desde el pueblo a los asesinatos cometidos por las fuerzas policiales en la comuna y en el país durante la reciente jornada de protesta nacional.

Mauricio Maigret resultó abatido cuando, junto a su milicia y haciendo uso de su arma, se enfrentaba a efectivos de una patrullera de Carabineros que se dirigía a reforzar el cuartel atacado. Las balas enemigas le causaron heridas mortales; los compañeros de comando de Maigret trataron de prestarle auxilio pero éste falleció en el instante. El velatorio de sus restos, realizado en su casa de Villa Kennedy, así como el funeral del miliciano, se convirtieron en actos de solidaridad y de movilización popular que, como es habitual, fueron hostigados y reprimidos por las huestes represivas del régimen.

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