Perú: La batalla por el nuevo aeropuerto en Machu Picchu

[resumen.cl] La instalación de un nuevo aeropuerto en la región de Cuzco, específicamente en la localidad de Chinchero, a menos de 30 kilómetros de las ruinas de Machu Picchu y en pleno ingreso al Valle Sagrado de los Incas, es ampliamente rechazada por las comunidades indígenas, así como por los habitantes del Cuzco. Pero además cuenta con el rechazo de historiadores, arqueólogos, ambientalistas y hasta de especialistas en aeronáutica.

Sin embargo al presidente de Perú Martín Vizcarra, quien no fue elegido por nadie para este cargo al cual llegó luego de la destitución del presidente en funciones, se le ha puesto en la cabeza salir adelante con esta obra. El único fin de este aeropuerto es aumentar el flujo turístico, favoreciendo a las grandes líneas aéreas y cadenas hoteleras que no han podido desplegar a cabalidad sus negocios en el Cuzco, ciudad donde actualmente se encuentra el aeropuerto, el cual no permite el aterrizaje de aviones mayor envergadura.

Un aeropuerto en Chinchero tendría una serie de impactos negativos sobre uno de los paisajes culturales más importantes de Perú, la propia Unesco ha alertado sobre la sobrecarga de turistas a estos sitios arqueológicos e históricos, los cuales son uno de los conjuntos patrimoniales más importantes del mundo, declarados como Patrimonio de la Humanidad.

Ya el 2017 Machu Picchu fue visitado por 1,5 millones de turistas, casi el doble del límite recomendado por la Unesco. Una enorme carga para las frágiles ruinas y el ambiente local. Con el nuevo aeropuerto el flujo de turistas se estima será mayor a 6 millones.

Los aviones sobrevolarán apenas a 600 metros de altura lugares tan emblemáticos como las salinas de Maras, las terrazas circulas de Moray o la ciudad petrea de Ollantaytambo. Toda esta zona es habitada por comunidades quechuas que serán afectadas por el ruido y las vibraciones de los motores de las aeronaves.

Las obras amenazan además las fuentes de suministro de agua en Chinchero, un pequeño poblado Inca, ubicado a 3.800 metros de altura, una de las entradas al Valle Sagrado de los Incas, famoso por los textiles de sus comunidades indígenas. Pero también el propio Cuzco se ve amenazado, ya que la antigua capital del imperio Inca, se abastece de agua potable del lago Piuray cuyos afluentes están en la zona de influencia de estas obras.