Presos mapuche cumplen 99 días en huelga de hambre con severo riesgo para su salud

[resumen.cl] Los familiares de los cuatro presos políticos mapuche, que ya suman 99 días en huelga de hambre, siguen haciendo gestiones para lograr el retiro de la imputación por la cual están en prisión preventiva desde el 9 de junio de 2016, cuando fueron detenidos por Carabineros como sospechosos de haber sido los autores de la quema de una iglesia evangélica en la comuna de Padre Las Casas. De los huelguistas, Alfredo Tralcal, Pablo Trangol, Ariel Trangol y Benito Trangol, este último ha dejado de ingerir líquido el pasado sábado.

Este martes, los familiares acudieron hasta la Intendencia de la Araucanía para hablar con la autoridad regional, Nora Barrientos, no obstante, y al igual que hace más de un mes atrás, no fueron recibidos por ella, sino que por su Jefe de Gabinete, quien, según relató Cristian Tralcal, hijo de uno de los huelguistas, solo quería parlamentar con los abogados, sin la presencia de familiares. Sin embargo, luego de diversos intentos, ellos accedieron a conversar con él, planteándole la misma petición hecha la vez anterior: El retiro de la denuncia en contra de los presos, pues no hay antecedentes que la respalden. Ante ello, el funcionario respondió que la Intendenta no podía tomar tal determinación, pues, si bien la querella había sido interpuesta por la Intendencia, ésta obedecía al mandato del Ministro del Interior, Mario Fernández. Por ello, afirmó Cristian, viajarán a Santiago a entrevistarse con esta autoridad.

Los presos, que mañana jueves cumplirán 100 días en huelga de hambre, tienen severas y comprometedoras descompensaciones. El médico César Salazar, miembro del Departamento de Derechos Humanos del Colegio Médico, acudió el pasado sábado hasta la cárcel de Temuco, donde permanecen, y prescribió la hospitalización inmediata de Benito Trangol, quien desde el sábado se ha negado a ingerir líquido, por lo cual ha sufrido episodios de pérdida de conciencia y presenta un daño neurológico. Los cuatro huelguistas han perdido más del 20% de su peso corporal, constituyendo una situación de alto riesgo para su salud. Por su parte, Cristian Tralcal, ha señalado a Resumen que Alfredo Tralcal es diabético, por cuanto su capacidad de resistir el ayuno prolongado es menor.

Esta riesgosa medida ha constituido la única manera de visibilizar las arbitrariedades impuestas sobre ellos y que comenzaron el 9 de junio de 2016, cuando Carabineros hizo un control policial a la camioneta en que iban los cuatro mapuches en la a región de la Araucanía. Luego de revisar los documentos proporcionados por Alfredo Tralcal, a los cuatro ocupantes se les comunicó que estaban detenidos por ser sospechosos de la quema de una iglesia. Desde ese momento están presos en la cárcel de Temuco, sin que hayan pruebas que respalden la acusación.

Según la Fiscalía, los autores de la ignición del inmueble religioso echaron combustible en sus bordes y luego hicieron disparos. Sin embargo, ni en los cuerpos, ni en las ropas de los imputados se han encontrado trazas de combustible o de pólvora. Tampoco se han encontrado restos de estos compuestos en la camioneta, la cual fue incautada. De este modo, sin pruebas y sin ningún indicio que sustente la acusación de la Fiscalía, estos comuneros han pasado más de un año en la cárcel, bajo la figura de prisión preventiva.

Los huelguistas han exigido como condición para deponer su huelga de hambre: Un juicio justo en un plazo razonable; La no aplicación de la ley 18.314 (Ley Antiterrorista); La no utilización de testigos sin rostros; y la revocación de la medida cautelar de prisión preventiva. Las expectativas están puestas en la entrevista que sostengan los familiares con el Ministro del Interior. Su respuesta negativa a la petición de ellos, podría provocar que las comunidades mapuche y la sociedad chilena en general, le atribuya a él y a todos quienes han coadyuvado en criminalizar a comuneros mapuche, la responsabilidad política de un desenlace fatal.

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