Presos políticos mapuche han perdido garantías en cárcel de Temuco, denuncia Gabriela Calfucoy

[resumen.cl] Este lunes en el hogar Lawen Mapu de Padre las Casas, Gabriela Calfucoy, vocera de Celestino Córdova, uno de los condenados en el caso de la muerte del matrimonio de latifundistas Luchsinger Mackay realizó un punto de prensa para exponer las condiciones de reclusión impuestas a los actuales doce presos políticos mapuche en la cárcel de Temuco y también sus demandas, las cuales tienen coherencia con el principio de respeto a los derechos humanos al cual se debe ceñir cualquier Estado.

Gabriela explicó a Resumen que hace algunas semanas el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) dio a conocer el último Estudio de las Condiciones Carcelarias en Chile 2016-2017 donde se describe el funcionamiento de los 40 recintos penitenciarios no observados en el estudio anterior, completando así el registro de la totalidad de éstos a nivel nacional. Como producto de sus constataciones, el Instituto formuló 55 recomendaciones al Estado chileno para realizar a corto, mediano y largo plazo, entre las cuales se encuentra el "Respeto a diferencias culturales", sobre la cual se indica que "resulta valorable la implementación de prácticas en unidades penales tales como considerar alimentos propios, celebraciones de ceremonias de relevancia, talleres laborales de interés. Junto a ello se deben considerar aspectos tales como la cercanía a la comunidad de origen. Se insta al Estado a implementar y mejorar la incorporación de elementos culturales propios de los pueblos indígenas, procurando que ello sea en todas las unidades penitenciarias del país. Igualmente se recomienda replicar las prácticas positivas y establecer directrices a nivel nacional".

Este es precisamente uno de los ámbitos en el cual se concentran los reclamos de los presos de cárcel de Temuco, pues, según indicó Gabriela Calfucoy, luego que Calestino Córdova consiguiera visitar su Rewe en su condición de Machi gracias a una extensa huelga de hambre, han perdido diversas garantías como la disminución de la cantidad de personas que pueden visitar a un preso, en tanto, si antes fue de quince personas, ahora es sólo de cinco. Las visitas también se han reducido, pues ha perdido el beneficio del horario continuado, quedando separada en dos bloques, desde las 10:00 hasta las 12:30 horas y desde las 14:00 hasta las 15:30 horas. Junto a ello, se ha perdido la denominada "quinta reja", el beneficio de una tercera visita semanal permitida por causas de urgencia. Además, la vocera indicó que, aunque han solicitado los permisos con anticipación, las visitas masivas se autorizan "de un día para otro", generando dificultades insalvables, pues las personas concurrentes no viven en la ciudad y deben realizar una serie de preparativos para acudir hasta ahí. Finalmente, esta treta opera como un modo de negar su materialización.

Los nulos avances en cuanto a la incorporación de preceptos del derecho internacional a la política carcelaria nacional y la modificación del Decreto Ley Nº518 sobre Establecimientos Penitenciarios ha motivado que familiares de presos políticos mapuche y también de presos sociales (delitos comunes) demanden una mesa de trabajo con el subsecretario de justicia Juan Ossa. No obstante, si bien ésta fue anunciada por la autoridad a comienzos de año, no ha comenzado a sesionar.