Rodean Teatro Biobío exigiendo gestión coherente con las necesidades culturales de la Región

[resumen.cl] Este miércoles, trabajadoras y trabajadores de las artes escénicas y miembros de la comunidad penquista, acudieron hasta el Teatro del Biobío para realizar un acto simbólico expresando el vínculo de pertenencia local y territorial que esta institución debe tener con la comunidad.

Esta acción, convocada por la filial Biobío del Sindicato de Actrices y Actores de Chile (Sidarte), se realizó a propósito del rechazo que ha provocado el nombramiento del diputado por el distrito 12 de la Región Metropolitana, Luciano Cruz-Coke, como miembro del directorio del Teatro del Biobío, en desmedro de personas de la región que, según el Sindicato, podrían ser idóneas para esta labor. De acuerdo a lo que ha manifestado Sidarte, es "importante y necesario que los miembros de su Directorio conozcan el funcionamiento de la red artístico-cultural local y su identidad regional, ser idóneos para el cargo y residir en el territorio. Sólo de esta manera podremos incidir directamente como artistas y gestores del medio local, según las necesidades de nuestra región, y no a través de decisiones centralistas que no contribuyen al buen funcionamiento de este importante espacio".

Junto a estos argumentos, se ha esgrimido la posible inhabilidad que Cruz-Coke tendría para asumir este cargo, a la luz del Artículo 58 de la Constitución Política de Chile, el cual consigna que: "los cargos de diputados y senadores son incompatibles con las funciones de directores o consejeros, aun cuando sean ad honorem, en las entidades fiscales autónomas, semifiscales o en las empresas estatales, o en las que el Estado tenga participación por aporte de capital."

Si bien el Intendente de la Región del Biobío, Sergio Giacaman, hizo una defensa del nombramiento ante los primeros cuestionamientos de esta decisión, últimamente no se ha pronunciado ante la disconformidad generalizada que ha provocado.

Este nuevo hecho surge en el contexto de constantes reclamos de la comunidad artística local frente a las políticas culturales centralistas emanadas de la capital nacional, así como por la falta constante de espacios e infraestructura donde puedan desarrollar adecuadamente  sus proyectos culturales colectivos.