Transporte público, Biotrén y bicicleta ¿Puede ponerse fin a los tacos en Concepción?

Transporte público, Biotrén y bicicleta ¿Puede ponerse fin a los tacos en Concepción?

Por Juan Contreras Jara / resumen.cl

En la actualidad, una de las principales dificultades que deben enfrentar diariamente trabajadores, estudiantes y pobladoras penquistas, para transportarse de un lugar a otro, son sin duda los eternos tacos. El nocivo impacto del aumento exponencial de vehículos en Concepción y sus alrededores, están a la vista; basta con tomar locomoción colectiva en las horas punta, desde o hacia Coronel, Concepción, San Pedro de la Paz, Hualpén o Talcahuano, para darse cuenta de esta extenuante realidad.

Según el Anuario Automotriz 2016-17, diseñado por la Asociación Nacional Automotriz de Chile, en dichos años la venta de automóviles aumentó en un 6,7% respecto a años anteriores. Por otro lado, una encuesta realizada por el INE sobre esta materia, en 2015, arrojó que el total de vehículos en Chile supera los 4 millones 700 mil automóviles, cifra que aumentó a 5 millones finalizado el 2017.

Según datos recabados durante 2016, por el INE en la Región del Biobío, en cuanto a permisos de circulación, la suma de vehículos asciende a un total de 538 mil, de los cuales 524 mil trecientos son vehículos motorizados. 250 mil de ellos se encuentran en la capital penquista. El mismo organismo señala que en 2015, las comunas penquistas con mayor posesión de vehículos son: Concepción con 59 mil, Hualpén con 42 mil autos y San Pedro de la Paz y Talcahuano, que tienen más de 33 mil automóviles en circulación.

Debido a esta alza exponencial del parque automoriz, sumado a la constante reconfiguración del territorio en la ciudad, ya sea debido al negocio inmobiliario o a la implementación de reformas viales, muchas de las cuales se construyen pensando en facilitar el trasporte y desarrollo de la gran industria, los atochamientos vehiculares siguen aumentando. Por ejemplo, desde las 19:00hrs hasta las 21:00hrs, transportarse desde Concepción hacia Coronel -un viaje que no debiera durar más de 45 minutos- puede tardar hasta una hora y media. A Lota en cambio, la espera puede ascender incluso dos horas. A la Provincia de Arauco, aún más.

Pero el taco no solo lo conforman vehículos particulares. ¿Qué pasa con el transporte público, un gran ausente en las reformas viales de Concepción? Si bien durante 2015 y 2016 se impusieron licitaciones, el funcionamiento de la locomoción colectiva penquista sigue precarizándose, en opuesta relación con el precio de los pasajes, que sigue subiendo: de $460 a $480 adulto y estudiante de $140 a $160 en la actualidad.

La realidad vial penquista sin duda ha sido ignorada por el Ministerio de Transporte y  Telecomunicaciones, que a estas alturas, más bien parece el ministerio del Transantiago. Hasta el momento, las remodelaciones viales en la zona no apuntan al mejoramiento de la calidad de vida de las y los habitantes del Gran Concepción, sino que se diseñan cada vez mas proyecto en post del desarrollo empresarial. Ejemplos claros de esta realidad son el Puente Chacabuco, que pretende pasar por sobre la histórica población Aurora de Chile, o el Puente Industrial; proyecto vial que conectaría Hualpén con San Pedro de la Paz y Coronel, destruyendo el Humedal Los Batros y los centenarios huertos de Boca Sur.

 

La opinión de un experto

 

Sobre el colapso vial que vive Concepción y sus principales comunas, conversó con Resumen Juan Antonio Carrasco, Ingeniero civil y parte del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (Cedeus), quien abordo esta cotidiana problemática y aportó con posibilidades para su solución.

Desde su óptica ¿Cuál es el problema vial en Concepción? ¿Qué diagnóstico tiene sobre esta realidad?

El creciente congestivo en el Gran Concepción tiene una causa que se viene perpetuando hace un largo tiempo. La primera puede ser que estamos realizando nuestras actividades cada vez más lejos de nuestros hogares y eso se evidencia en el gran flujo vehicular entre comunas. Un segundo elemento importante es que en los últimos diez años la cantidad de autos en Chile y por supuesto, en Concepción, se ha duplicado, debido a la posibilidad de acceso a éstos. O sea, estamos viviendo más lejos de nuestras actividades y tenemos más acceso a comprarnos un vehículo. Además de la pésima oferta del transporte público en nuestra ciudad, que no se conecta con el resto de transportes públicos, ni sirve como una opción real para dejar de usar autos.

Se habla de seguir construyendo carreteras, por ejemplo, entre Hualpén y San Pedro ¿Es una solución a los tacos que se producen en la ruta 160?

No basta con infraestructura para solucionar los problemas que tenemos en la ciudad. Si bien considero que es importante separar las los flujos del transporte de carga y transporte de pasajeros en San Pedro de la Paz, no es suficiente solo con infraestructura.

En el Gran Concepción también tenemos que dejar de depender del automóvil para todas nuestras actividades, eso significa generar un transporte público de mejor calidad, generar políticas que permitan realizar nuestras actividades cerca de los hogares, y aquí tienen que ver políticas de educación, de salud, entre otras. Por ejemplo, poder poner a nuestros hijos en establecimientos cercanos implicaría obviamente políticas de transporte.

En síntesis, la infraestructura es necesaria pero no es suficiente, puede llegar a ser parte de la solución a los tacos, pero no es lo único que hay que mejorar en el largo plazo.

¿Cuál es la tarea del transporte público en el Gran Concepción? y ¿Qué experiencias en el mundo propondrías como ejemplo en dicha materia?

El sistema de transporte público de la región no ha mejorado, ni se ha hecho parte de estos cambios propuestos para el Gran Concepción, no se ha emparejado con los demás proyectos. Todavía tenemos un transporte público con una licitación bastante antigua, con una calidad de buses y de trenes que debería ser mucho mejor, respecto a las necesidades y expectativas que tiene la población. Esta también es una causa que influye en los tacos y lo que vemos en las calles. No le decimos a la gente que deje de usar autos si no que no necesite el auto para realizar todas sus actividades, para eso el transporte público tiene que ser una opción real, de calidad de transporte.

Con respecto a los ejemplos, hay una serie de transporte público interesante, por ejemplo, en Londres, Suiza y en general en varias partes de Europa. Pero, no tenemos que solo mirar a los países desarrollados: por ejemplo en Bogotá se intentó implementar un buen sistema de transporte, etc.

Pero creo que hay que avanzar en las políticas que ya se han implementado desde la licitación en Concepción, por ejemplo, el tema del corredor único para el transporte público, darle espacio al transporte público para que sea competitivo en velocidad. Tenemos que pensar en unir al biotrén con recorridos de buses, no descartar las posibilidades de potenciar lo que ya tenemos.

¿Qué se puede hacer para que no colapse la ciudad y para mejorar la calidad de vida de las personas en materia de transporte público?

La congestión significa que en la ciudad hay actividad económica, la gente se mueve hacia su trabajo, son cosas propias de la ciudad. Si uno ve las ciudades en el mundo, niveles de congestión van a haber siempre. De lo que es importante darse cuenta es que andar en auto genera un costo a la sociedad, no es un derecho andar en auto, el derecho es a tener accesibilidad, a poder llegar a nuestros lugares, a tener una mejor calidad de vida, etc.

Este es un problema sistémico, no solo de infraestructura, también son importantes el incentivo al uso de las bicicletas, la bicicleta no es una moda hipster, es una solución. Por otro lado, el mejoramiento en transporte público es lo más importante, estamos muy lejos de tener un transporte público que entregue mejor calidad de vida. En Concepción, apenas la mitad de los hogares tiene un auto disponible. Entonces, cuando uno piensa en la congestión y en el problema de la calidad de vida en las ciudades, hay que pensar en la mayoría de quienes se desplazan en las ciudades, primordialmente, en quienes tienen menores ingresos y que son al final quienes se mueven en transporte público.

 

¿Cómo evalúa el funcionamiento del Biotrén? ¿Es un aporte para mejorar la congestión vehicular en el Gran Concepción?

El hecho de que la extensión del Biotren hacia Coronel se haya duplicado, es una muestra de que es un servicio muy demandado, muy utilizado. El Biotrén se transformó en algo muy elemental para el transporte en la ciudad, hay que rescatarlo como una herramienta clave en el futuro. En la actualidad el Biotrén sigue teniendo esta característica de tren suburbano, pero muy poco conectado con el resto del sistema de transporte de la ciudad.

Se requiere una voluntad política mucho más fuerte para integrar el servicio del Biotrén con los otros servicios de transporte de la ciudad. Para que efectivamente el Biotrén sea parte del sistema completo, que este integrado a los buses. En el fondo, hay una gran cantidad de viajes que vienen de los sectores que está atendiendo el Biotren, por ende una muy buena manera de mejorar el servicio es conectarlo con el resto de transportes públicos. Hay que potenciar el Biotren, no es suficiente ni el empuje político, ni con la poca inversión económica.

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