A 22 años de la Operación Vuelo de Justicia: El espectacular rescate de frentistas en helicóptero

[resumen.cl] Hoy se cumplen 22 años de la exitosa fuga de la Cárcel de Alta Seguridad de cuatro presos políticos del FPMR. La denominada operación "Vuelo de Justicia" -también conocida como el "Gran Rescate" o la "Fuga del Siglo"- devolvió la libertad a los militantes condenados por el ajusticiamiento a Jaime Guzmán: Mauricio Hernández Norambuena (Comandante Ramiro), Ricardo Palma Salamanca -con asilo del Estado francés-, Patricio Ortíz Montenegro y Pablo Muñoz Hoffman la tarde del 30 de diciembre de 1996.

Era una calurosa tarde el 30 de enero del 96, cuando de pronto todos los canales de televisión y radios daban a conocer un histórico "extra" que hasta el día de hoy resulta difícil de creer: Cuatro integrantes del Frente Patróitco Manuel Rodríguez (FPMR) se fugaban de la cárcel más segura del país a bordo de un helicóptero en una secuencia que parecía increíble y asombró a todo el mundo. La operación "Vuelo de justicia" logró  su objetivo en 58 segundos dignos de cualquier secuencia cinematográfica, generando un fuerte impacto político en la joven democracia, tutelada en ese entonces por Eduardo Frei Ruiz-Tagle con Pinochet aún como Comandante en Jefe del Ejército, y tanto por su complejidad, como por la formidable limpieza táctica que no dejó heridos ni muertos, la noticia dio rápidamente la vuelta al mundo. Con el correr de los días, las autoridades descubrían partes de la operación. Sin embargo, muchos detalles importantes permanecen aún en secreto.

 

Desarrollo de la operación

Se usó un helicóptero Bell Long Ranger 206 B1 de la empresa de vuelos turísticos Lassa, que había sido estudiada mediante arriendo de vuelos con similares características. Todo parecía un vuelo rutinario para un grupo de turistas, que incluso simulaban quejas de mareos y vómitos para tomar el control de la nave que llevaba el oficial de Carabineros Daniel Sagredo encañonándolo y tomando rumbo al lago Rapel, donde el piloto quedó amarrado en una cabaña y una radio encendida para que se enterara de lo que iba a suceder.

Desde ahí despegaron hacia Santiago con el equipo de rescate abordo, se aproximaron hacia el complejo penitenciario con armas automáticas listas para hacer frente una eventual resistencia de Gendarmería. Cerca de las 15:00h, el helicóptero apareció sobre el cielo de la cárcel, mientras un fusilero especializado del Frente disparaba con ráfagas de un fusil automático hacia las casetas de los gendarmes, los que se parapetaron sin oponer resistencia.

Por su parte, Mauricio, Ricardo, Patricio y Pablo, se encontraban en el patio en una reunión simulada. En el sitio dejaron como señal al helicóptero un balde amarillo invertido donde descendió el canasto con precisión. Según el relato del propio Patricio Ortíz, el canasto adaptado para la extracción de los militantes tocó el cemento y comenzó a dar bandazos manteniéndose por muy pocos segundos a su alcance y luego volvió a elevarse, instante en el cual se aferraron a la estructura a duras penas. Los frentistas que planearon abordar el canasto distribuyendo el peso no alcanzan a posicionarse correctamente. Solamente Ricardo y Pablo lograron meterse al canasto, mientras que Mauricio y Patricio se mantienen colgando. Patricio se sujeta y logra subir una pierna, pero en uno de los movimientos pendulares y giratorios que tomó el canasto adaptado, Mauricio que se mantiene colgando, se azota fuertemente la espalda contra uno de los bordes del muro "como el azote que le da un dinosaurio a su presa".

El vuelo de 2 minutos y medio sobre la ciudad, termina sobre una cancha de fútbol en el parque Brasil de la comuna de La Granja. Según el relato del propio Ricardo Palma Salamanca en su libro "El Gran Rescate" (LOM Ediciones 1998) en momentos que el helicóptero desciende, Pablo y Mauricio ya no resisten sujetarse y se arrojan al suelo en medio de la nube de polvo generada por la desaceleración de los motores de la aeronave. Parte del blindaje temporal adaptado en la cabina atrapó por instantes al piloto que luego fue extraído junto a los 4 rescatados por un grupo que les ayudó a emprender la huida en un automóvil que contenía fusiles M16 y se mantenía con el motor encendido en el lugar. Los fugados se preparaban para resistir un posible cerco policial, pero al no encontrar su presencia huyeron limpiamente hacia sus destinos dispares en el extranjero.

Luego de una larga estadía en México con una identidad falsa, Ricardo Palma Salamanca recibió asilo político en Francia por parte de la Oficina Francesa de Protección a los Refugiados el 2 de noviembre pasado. Patricio Ortíz Montenegro por su parte cuenta con asilo político otorgado por Suiza desde 1997. Mauricio Hernández Norambuena fue detenido en Brasil donde vivió casi 16 años en régimen de aislamiento, pero recientemente su defensa logró que se le trasladara a una cárcel común mientras siguen las diligencias para su traslado a Chile. Finalmente, Pablo Muñoz Hoffman se encuentra viviendo en Washington, capital de Estados Unidos, donde residía con una identidad falsa, pero fue ubicado hace unos días por lo que se espera información respecto a cuál va a ser el camino a seguir en su caso, por ahora no se encuentra detenido.