Empresa peruana compró depósito minero de tierras raras en la provincia de Concepción

[resumen.cl] La firma peruana Hochschild Mining PLC compró el depósito de tierras raras administrado por la empresa Biolantánidos en la provincia de Concepción en 56 millones de dólares. El proyecto que ya posee una planta piloto en los cerros de Penco era impulsado por la empresa Minería Activa ligada al grupo Larraín Vial.

La empresa peruana que cotiza en Londres, aumentó de esta forma su participación en el proyecto comprando en 56,3 millones de dólares el 94% del depósito administrado por la empresa Biolantánidos, propiedad del grupo Larraín Vial a través de su firma de capital privado Minería Activa. Anteriormente Hochschild había invertido 2,5 millones de dólares en este proyecto por una participación del 6,2% con posibilidades de aumentar su propiedad sobre este, según informó Diario Financiero 

El proyecto posee 72.000 hectáreas de concesiones mineras, y ha desarrollado un «módulo inicial» en la comuna de Penco en un área de 300 hectáreas.

"Aunque la cantidad invertida representa un pequeño porcentaje de los ingresos actuales de metales preciosos de Hochschild, proporciona una opción importante en un mercado que se espera que crezca exponencialmente", señaló la empresa peruana en un comunicado citado por Pulso

 

Tierras raras en el contexto de la guerra comercial entre EE.UU. y China.

Tanto el funcionamiento de empresas de tecnología y servicios, como el desarrollo del complejo militar industrial de las potencias imperialistas dependen del suministro de las denominadas «tierras raras» o elementos del grupo de los Lantánidos, que se han vuelto indispensables para el desarrollo de la llamada cuarta revolución industrial.

 

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En el contexto de pugna comercial entre Estados Unidos y China, los estadounidenses podrían presionar para obtener otras fuentes de estos elementos, debido a que actualmente China domina el mercado. Los chinos, por su parte quieren mantener su hegemonía en este rubro con enormes intereses geopolíticos. En medio de la guerra comercial entre ambas mega-potencias, en la región del Biobío, este proyecto de explotación de tierras raras busca instalarse a menos de 3 kilómetros de la ciudad de Penco, comuna del Gran Concepción.

 

Proyecto biolantánidos en el fundo El Cabrito de Penco

Inicialmente la empresa había presentado un proyecto que fue desistido por la propia minera en mayo de 2016. En enero de ese mismo año, el primer proyecto de planta de extracción de Tierras Raras – El Cabrito también fue desistido.

 

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La empresa presentó una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que fue rechazada en agosto del mismo año por el Servicio de Evaluación Ambiental. A propósito de esto el SEA además advirtió sobre la posibilidad de contaminación radioactiva destacando que el proyecto «no presenta antecedentes técnicos que permitan descartar la presencia de otros contaminantes en el mineral agotado el que será dispuesto en las quebradas, que producto de la extracción minera puedan ser liberados al medio, tales como sustancias radiactivas (Uranio, Torio, u otras), las que a consecuencia de la actividad de extracción, pudiesen aparecer en el material agotado, u otros que antes no estaban disponibles o lo estaban en forma muy limitada».

Desde fines de 2018 la empresa nuevamente ingresó un documento al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), ahora un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto minero BioLantánidos. Según indicó el EIA la faena minera tendría «una capacidad para procesar hasta 240 toneladas/hora de mineral, para producir 1.700 toneladas anuales de Concentrado de Tierras Raras».

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Cabe recordar que Chile no tiene experiencia en este tipo de minería y no cuenta con estudios que puedan demostrar fiablemente que no producirá daños irreversibles al ambiente y las comunidades.

Según lo señalado por la empresa ubicada en los cerros de Penco «es un Proyecto sostenible». Plantean para esto un proceso «patentado de extracción, denominado Proceso de Desorción Continuo y Cerrado (CCLP), un método respetuoso con el medio ambiente que optimiza la obtención de Lantánidos a través de la recirculación de agua y aditivos, obteniendo metales de alta pureza con un bajo uso de recursos».

Sin embargo la empresa no ha mostrado verdaderamente en qué consiste este nuevo proceso a la comunidad, ya que no quieren dar a conocer un método que aducen es su propiedad intelectual, sin embargo podría trastornar gravemente la zona. A vecinas y vecinos de la comuna les cuesta creer que este método sea «sostenible» cuando a nivel mundial la extracción de tierras raras ha causado gran daño ambiental.