Ante un inminente desalojo ordenado para el próximo 29 de abril, más de mil familias en tomas de Curanilahue se encuentran en vilo. Hoy protestaron en la ruta 160 con barricadas, reflejando la profunda crisis habitacional en la Provincia de Arauco, una zona con una carencia agobiante de viviendas y cuyo paisaje está dominado por el negocio forestal.
Por: Alberto San Martín Muñoz
En la madrugada de este miércoles pobladores y pobladoras protestaron contra su anunciado desalojo con barricadas en la ruta 160.
La acción generó un taco kilométrico en la zona, la cual cabe destacar también sufre una severa crisis vial debido a que es la principal ruta que une la Provincia de Arauco.
A través de una declaración pública el movimiento de recuperaciones y tomas de terreno de Curanilahue expresó que los terrenos en disputa, propiedad de Forestal Arauco (Grupo Angelini) «anteriormente ocupó terrenos de manera ilegítima, a sangre y fuego en dictadura, y que hoy nuevamente nos quieren desalojar y desplazar«.
La organización recordó que «la mayoría de las familias que hoy ocupan terrenos de Forestal Arauco S.A. estuvimos más de 15 años en conversaciones con distintos gobiernos, con la misma empresa, a través de Comités Habitacionales, para avanzar y lograr soluciones habitacionales para la gran demanda de vivienda que existe en nuestra comuna».
Los pobladores agregaron que esta demanda habitacional se acrecentó con el terremoto de 2010. «Ninguna de las propuesta desarrolladas en la década anterior fue tomada en cuenta» y señalaron que solo se han hecho soluciones parciales insuficientes para la demanda.
«El principal problema ha sido la alta concentración de terrenos que hoy están en manos de la empresa transnacional Forestal Arauco S.A. que nos tiene asfixiados como comuna, rodeados de monocultivos» apuntaron.
En conversación con nuestro medio, Lorena Garrido, presidenta de la cooperativa de vivienda Laguna del Manzano nos explica que «Es un tema súper complicado el tema de la vivienda aquí en Curanilauhue, porque personas llevamos más de 25 años postulando en subsidios, que nunca han aparecido las posibilidades, porque no hay terrenos por donde construir. Y Arauco tampoco quiere vender, tampoco quiere ceder. Entonces, de ahí parte la problemática. Hay más de 3.000 familias viviendo en este minuto aquí en Curanilahue, en tomas y campamentos. Entonces, una problemática bastante grande»
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La dirigenta apunta al hecho que «La gente que está en tomas llevan algunos viviendo tres décadas o más, algunos tres generaciones inclusive, y nunca han podido regularizar por el mismo tema. Y bueno, esto se volvió más masivo después de la pandemia, cuando ya la gente tuvo que no estar en espacios tan hacinados. La gente se empezó como a buscar solo una solución de vivienda. Y así se empezaron a masificar las tomas» explica.
Lorena comenta que con la Ley Anti-Tomas, el escenario se volvió cada vez más adverso para ellos, recordando que «en un minuto Forestal Arauco tuvo la disposición de negociar antes de que apareciera esta famosa ley maldita. Pero una vez que ya tuvieron la ley de parte de ellos, cerraron todas las posibilidades de negociación, inclusive con fondos de gobierno aprobados que habían para las compras de terrenos, ellos cerraron todas las puertas«.
Finalmente Lorena recalcó que las movilizaciones van a continuar «hasta que logremos sentar a Forestal Arauco en la mesa de trabajo que tenemos en la unión de toma y que logre conversar con los dirigentes y buscar una solución de compra de terreno, porque siempre hemos buscado negociar con ellos, tampoco queremos que nos regalen ni que el gobierno compre. Nosotros, las personas que vivimos viviendo en mi campamento, queremos poder acceder a la compra de los terrenos, pero ellos tienen que abrir las puertas para negociar a un precio justo» señaló la dirigenta.
En medio del kilométrico taco incluso aterrizó un helicóptero utilitario y de transporte Dauphin de la Armada.
Alrededor de las 11 de la mañana se despejó la ruta con personal y carros de COP de Carabineros, quienes apagaron las barricadas y despejaron el tránsito que había estado cortado de la madrugada.